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10 sept 2019

Gracias por el Foro Alfonso Carlos 2019. No os perdáis el 2020.

Muchas gracias a todos los que habéis participado en el Foro Alfonso Carlos I de este fin de semana. Ha sido estupendo. Los que os lo habéis perdido buscad las crónicas y los vídeos que irán saliendo próximamente en www.ahorainformacion.es y en otros sitios de internet.

Gracias a todos los ponentes  (Aurora Sánchez, Santiago Arellano, Javier Barraycoa, Javier García Isac, Teresa Jaurrieta, Geni Álvarez, Carlos Pérez-Roldan, Javier Perez-Roldan); a Miriam por su espectacular tarea de secretaria, digna discípula de Mercedes, que tanto nos alegró con su visita final; a Ángel Manuel por su cobertura al minuto desde Twitter con la que hemos llegado a miles de personas. Gracias a Blanca y a los otros operadores de vídeo y a los redactores de ahorainformacion, de Tradición Viva y de otros medios con los que llegaremos a otros miles de españoles de ambos lados del Océano. Gracias también a Jose Miguel (Zitro II) por sus viñetas, a Neus por su sorpresa final, a María Pía y Emilio por impulsar la causa de Antonio Molle, a Juan por compartir su proyecto de la editorial Campomanes, a Javier Zazu por llenarnos el corazón y vaciarnos el bolsillo, a Antoni por sus impactantes diseños.

 Gracias a la Casa de Castilla La Mancha por su hospitalidad y por no doblegarse ante el capricho de los políticos progres. Gracias en fin a la Consejería de Igualdad de Castilla-La Mancha SIN cuya ayuda ha sido posible realizar este interesante encuentro en el que se ha debatido con plena libertad y respeto. Gracias a los ponentes que quisieron venir pero no pudieron porque no les dejaron o su partido o su afonía. Gracias en fin a mis compañeros de la Junta de Gobierno de la Comunión y especialmente a Miguel Ángel Bernáldez, principal responsable del éxito de estas XXI jornadas y de las del año 2020 que ya ha empezado a preparar. Si es posible, no os las perdáis.

29 ago 2019

Unidad del Carlismo y estrategia a seguir

El pasado domingo tuve la ocasión de participar en Leiza (Navarra) en un encuentro de hermandad carlista que había sido convocado por el concejal de la villa, Silvestre Zubitur. Quiero escribir en estas líneas algunas reflexiones que ya compartí en mi intervención a los postres, así como otras con las que trataré de avanzar algunas ideas sobre estrategia. Espero que vayamos dando forma a las mismas de aquí a la reunión de la Diputación General de la Comunión Tradicionalista que celebraremos en octubre.
La “excusa” del encuentro de Leiza era la reposición temporal del monolito que recuerda a Joaquín Muruzábal, primer requeté muerto en combate en 1936. Pero la jornada sirvió para algo más que para alimentar la nostalgia. Iba a calificar el encuentro de “ecuménico” aunque sé que el profesor Miguel Ayuso, que se sentaba a mi lado en la comida, no me permite utilizar esa palabra. Así que vamos a dejarlo en “encuentro de hermandad”. Sin embargo es de destacar que estuviéramos sentados a la misma mesa, un grupo bien heterogéneo en el que había militantes de la Comunión, así como carlistas adheridos a la Secretaría Política de don Sixto, algunos parlamentarios forales de UPN (Navarra Suma), y tradicionalistas independientes procedentes de distintos lugares de España. El mérito de Silvestre Zubitur y sus amigos consiste ni más ni menos en haber creado un núcleo de resistencia. Un reducto que se ha convertido en punto de referencia útil para personas de concepciones políticas diversas. Y tienen además el coraje de haberlo hecho en un lugar inhóspito para cualquier amante de la Navarra tradicional, la Vasconia tradicional, la España tradicional. Un lugar dominado hoy en día por las ideologías postmodernas entre las que el mismísimo nacionalismo vasco, o hasta el viejo izquierdismo clásico, están siendo superados por las locuras globalistas del feminismo radical, la ideología de género o el animalismo.
La situación extrema de un pueblo como Leiza (82% de votos municipales a Bildu) podría tranquilizar a algunos pensando que en la inmensa mayoría de España “no estamos tan mal”. ¿De verdad?. En mi opinión la situación actual de España se parece a la del 718 (tras la invasión musulmana); a la de 1808 (tras la invasión revolucionaria liberal); o a la de 1936 (tras la “invasión” revolucionaria marxista). La única diferencia es que ahora estamos invadidos o colonizados por todos nuestros enemigos al mismo tiempo. Los núcleos de resistencia, como este de Leiza, o como supongo que fue en su día el de Covadonga, son fuertes porque son un último reducto. Porque han llegado a la roca. Porque han tocado fondo. Y son una esperanza, paradójicamente, porque demuestran que llega un momento en el que físicamente ya no es posible retroceder más. Día a día estamos viendo cómo se constituyen, aquí y allá, cada uno con sus peculiaridades, otros muchos núcleos de resistencia. El reto que tenemos por delante es el de lograr que esos núcleos de resistencia se conviertan en núcleos de reconquista. Pero eso no será posible si nos contentamos con recrearnos en la pureza doctrinal de nuestras pequeñas burbujas. Es preciso que por encima del orgullo de saberse “el resto”, prime un amor inmenso hacia nuestros compatriotas, nuestros vecinos, nuestros hermanos, aunque hayan sido arrastrados por la moda, los respetos humanos y la propaganda fanática de las ideologías. Hemos estado en Leiza, si, pero porque nos han convocado los carlistas leizarras. No hemos ido al estilo de esos partidos que presumen de españoles al mismo tiempo que dan por perdidos a los españoles separatistas. Nosotros sabemos que la reconquista es algo más que pasear una bandera. Nosotros sentimos un gran respeto por cada pueblo. Nosotros no damos a nadie por perdido. Solo así, desde este respeto, será posible, cuando Dios quiera, y donde Dios quiera, que surja una nueva Covadonga. Un punto de inflexión en el que pasemos del retroceso y de la resistencia a la misión y a la reconquista.
El ejemplo histórico de las grandes crisis hispánicas -718, 1808, 1936- nos enseña que, en general, la estrategia de la guerra de guerrillas no nos ha ido tan mal. Es iluso pensar hoy por hoy en grandes ejércitos si no se realiza previamente, un oscuro trabajo a pie de calle, casa por casa, familia por familia. Por algo será -y no por pose feminista- que los carlistas hemos sido más de “partidas” que de “partidos”. Bromas aparte, soy consciente, por cierto, de estar utilizando una terminología bélica y nada más lejos de mi intención que exaltar los ánimos por esa vía. La durísima experiencia de nuestros mayores basta para saber que hay muchas formas de luchar. Y me atrevo a decir que se precisa, a veces, más valentía para hablar con tu vecino que para disparar un cañón. Y hablando de vecinos. Lo que nunca debería hacer una guerrilla inteligente es enzarzarse con los otros guerrilleros en riñas sobre si mi estrategia es mejor que la tuya. Cuando se comparten ideales y objetivos generales es fundamental no perder el tiempo en discusiones estériles. Relean la fábula de los galgos o los podencos y sabrán a qué me refiero. Mediten en el conocido adagio de “In necessariis unitas, in dubiis libertas, in omnibus caritas” y tendrán, en esencia, un manual para guiar sus relaciones con amigos y adversarios. En la Comunión Tradicionalista Carlista, en cumplimiento de uno de los acuerdos de nuestro último Congreso, estamos trabajando en la elaboración de un plan estratégico. ¿Va a ser el mejor plan estratégico del mundo? ¿Será, una vez definido, el único válido para cualquier partidario de la España tradicional? No. En absoluto. Pero va a ser nuestro plan, y exigiremos disciplina a todo aquel que quiera comprometerse con nosotros para llevarlo a cabo. El tiempo dirá si dicho plan sirve para convertir los núcleos de resistencia en guerrillas y las guerrillas en ejércitos. Otras personas, otros grupos, tendrán otros planes. Y puede que lleguen  a acertar más que nosotros. No importa. No vamos a perder el tiempo discutiéndoselo ni vamos a empeñarnos en lograr una unidad teórica, diseñada por decreto. Eso nunca funciona. La unidad está sobrevalorada cuando la experiencia nos demuestra que lo primero es dejar que exista una diversidad armónica. La unidad se produce en la acción, no tiene otro camino.
Precisamente en estos días, a raíz de ciertos artículos en los que el escritor Juan Manuel de Prada pone en cuestión la llamada “opción benedictina” propuesta por  Rod Dreher se ha desatado cierta controversia en la que no siempre se guardan las formas. Y en la que unos y otros corren el peligro de perder el tiempo o, peor aún, de perder la oportunidad de atraerse el máximo de voluntades a cualquiera de las opciones que tienen ya algo en marcha. Se agradecen en este panorama voces como la del Responsable del blog “Sosiego acantilado” cuya lectura recomiendo.  Hace mucho tiempo que elegí como uno de mis lemas vitales ese de “¡que alguien haga algo!”. Supongo que es un lema más de político que de intelectual. La verdad es que nunca desdeño una buena discusión. Porque creo que es posible discutir sin enfadarse. Pero creo, por encima de eso, que el tiempo que tenemos es una responsabilidad y que no debemos perderlo en riñas. Creo que siempre hay varias soluciones para un mismo problema. Creo que nos quejamos demasiado. Creo que hacemos poco.
Gracias por eso a los que nos dan ejemplo y empezaron ya la reconquista sin pedir permiso a nadie. Gracias en fin, a todos aquellos que ya están haciendo algo.

24 ago 2019

¡Lee!

Leer es acompañar con la misma atención a los vivos que a los muertos. Escuchar lo que escuchan otros y lo que posiblemente escucharon ya otros muchos, hace mucho tiempo. Hay libros que son nuevos en tus manos porque ya no queda vivo ninguno de sus lectores. Dicen que está todo escrito. Es posible, pero nunca estará todo leído. Siempre encontrarás amigos en el papel -o en las pantallas- para ayudarte a profundizar en cualquier asunto. En los libros, sabiendo buscar, encontrarás ideas luminosas, escondidas a menudo entre la hojarasca, por eso la emoción de abrir un libro es similar a la del pescador de perlas, o a la del buscador de pepitas de oro. Reza para que la Providencia guíe tus lecturas. Pide consejo a quien sepa sobre obras y autores. Y piensa que los buenos libros, como los racimos de uva, te guiarán a nuevas buenas páginas si les dejas.

Lee para formarte, pero también para informarte, para hablar con propiedad, para ordenar tus ideas en el trabajo cotidiano y ayudar a otros a ordenarlas. Lee para aprender a escribir. Lee tus propios escritos, tomando algo de distancia, repasando tus notas de hace años para conocerte mejor. Lee cuando puedas y no te importe tanto el continente como el contenido. Hay mensajes de guasap que valen más que una enciclopedia. Porque en el mundo de las letras no manda el peso sino el seso. Comprueba siempre la autoría de lo que leas, no porque los malos sean incapaces de escribir cosas razonables, sino sencillamente por ahorrar la cosa más valiosa para un lector que es el tiempo. Se más exigente en la lectura que en la conversación personal. Al prójimo hay que atenderlo siempre con caridad, aunque te cuente simplezas. En cambio con la letra no tengas compasión. Si algo no te aprovecha deja de leer sin remordimiento. Porque leer, aunque pueda parecer un fin, solo es un medio, como el alimento. No vivimos para comer. Y leemos para vivir. 

Javier Garisoain

18 ago 2019

Nos atacan y no lo parece

Acabo de ver un impactante video firmado por "Que viva México" en el que su coordinadora, Brenda del Río, ata cabos y desenmascara la estrategia de los enemigos de lo que ella llama "la América Latina y el Caribe".



Si en lugar de decir "americalatinayelcaribe" dijera "la Hispanidad" el mensaje tendría muchísima más fuerza. 

Y es que mientras no se avance de alguna forma hacia la unidad hispana seguiremos siendo (e incluyo a la republiquita coronada de España) un archipiélago de republiquitas débiles. Fáciles de conquistar, de someter, de manipular y de esquilmar.

27 jul 2019

Al César lo que es del César

El liberalismo y todas las ideologías progres de moda suelen decir que cuando se juntan religión y política caemos en un desastre. Porque entonces es cuando vienen la censura, la persecución al disidente, las dictaduras y todo eso.
Tienen razón en el sentido de que cuando se confunden la religión y la política las leyes humanas se convierten en normas sagradas, mientras que las prácticas religiosas pasan a ser ley obligatoria. Tienen razón, pero resulta que acaban cayendo en aquello mismo que condenan. Eso es lo que ha sucedido en prácticamente todos los imperios de la antiguedad (Egipto, China, Roma…) así como en el ideal islámico. En todos esos sistemas la religión oficial se convierte en un conjunto farisaico de preceptos humanos mientras que los jefes religiosos han sido a la vez los reyes temporales (el faraón, el emperador, el califa…).
Si algo hizo el Evangelio en relación con este problema fue poner orden en el mismo explicando aquello de que “hay que dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. Pero eso no quiere decir, como predica el liberalismo, que haya que separar totalmente el ámbito espiritual del temporal. Lo que hay que hacer es distinguirlos, diferenciarlos y entender su relación. El poder temporal es, en cierto modo, anterior al espiritual. El poder espiritual es superior al temporal. La autoridad espiritual, que para los católicos se encarna en la jerarquía de la Iglesia, no puede suplantar la autonomía de lo temporal. Por su parte la política no puede dejar de someterse a las normas morales si no quiere caer en la tiranía. La Cristiandad medieval (prolongada en la Hispanidad y en otros territorios católicos hasta bien entrado el siglo XVIII) se forjó gracias a ese equilibrio entre el Papa y el Emperador, el poder político y la autoridad espiritual. Ese equilibrio es lo que vino a romper la Revolución.
Lo que ha hecho la Revolución moderna en este sentido, ya desde los tiempos de Lutero y de la Paz de Westfalia, no es para nada novedoso. Creyéndose originales no hicieron mas que volver a la época del Faraón. Dicen los liberales y todos los ideólogos modernos que ellos no tienen religión, o al menos que no la necesitan en el campo de la vida pública porque las creencias espirituales pertenecen al estricto ámbito de la conciencia individual. Sin embargo, lo cierto es que no es posible el vacío religioso puro. Por eso todas las ideologías progres acaban adoptando formas religiosas. Todas ellas, nacionalismo, socialismo, feminismo… acaban teniendo sus ritos, liturgia, sacerdotes, textos sagrados, peregrinaciones y romerías, santos, colectas, monjes, pecados y sacramentos.
¿Qué es lo que ha sucedido de hecho cuando se ha querido separar en Occidente la política de la religión verdadera? Pues que la política se ha convertido en una religión; la ley en los mandamientos; la libertad en una diosa; la nación en un espíritu; la lucha de clases en un camino ascético; la esotérica en una mística; los presentadores de televisión en sacerdotes; los mítines en eucaristías; los militantes en consagrados; los reality-shows en autos de fe y las multas en la penitencia. La política sin Dios, la política endiosadora de ídolos, se ha convertido en una falsa y cruel religión pro-muerte que empieza pregonando los derechos humanos y termina decretando los sacrificios humanos.
Las guerras de religión no han terminado. La guerra de los 30 años lleva en realidad 300 arremetiendo contra la armonía que inspiraba a la vieja Cristiandad y ya les quedan pocos frentes que completar. Las religiones ideológicas neopaganas tienen el mundo en sus manos. Pero el Reino de Dios, grande como el imperio de Felipe II o pequeño como el grano de mostaza llevará siempre en su seno la Verdad en todo, también cuando lo que se pretenda sea organizar la vida social y política de los pueblos. Tengamos confianza. Dios es el señor de la Historia. Él sabe más.

26 jul 2019

¿Qué función tenemos y qué proponemos los carlistas?

Un correligionario me pregunta a ver qué le podría decir a alguien sobre qué función tenemos, y qué proponemos los carlistas. Le he respondido lo siguiente:
​Podrías responder que la función actual de los carlistas es testimonial en el más noble sentido de la palabra. Nosotros no vamos a solucionar nada, no somos el típico partido que lucha para conseguir el poder con el cuento de que vamos a arreglar las cosas desde arriba. Nuestra misión es dar testimonio de que otra política es posible. Que hay vida más allá de los partidos, del sistema, de la soberanía nacional, de los principios revolucionarios del liberalismo y de todas las ideologías partidistas que se han sucedido unas tras otras desde la Revolución Francesa hasta nuestros días. Lo que nosotros proponemos no es ningún invento ni un programa realizado por cuatro intelectuales a golpe de encuesta o de marketing. Lo que proponemos es simplemente la tradición política española​. Una política cuyo esquema constitucional es el que se resume en nuestro trilema de Dios, Patria, Rey.
Que consiste primero en que los cristianos actúen como tales en todos los ámbitos de su vida, también en la vida pública, entendiendo que Dios no es un aguafiestas sino un límite para los abusos y un acicate para las buenas obras.
Que consiste en entender a España no como un estado sino como una patria, una sociedad, una comunidad, formada por la unión ordenada de comunidades menores libres y responsables, con su vida, sus fueros y su autarquía: familias, municipios, comarcas, regiones, cuerpos sociales laborales, culturales, etc.
Y que consiste en culminar todo el conjunto social por el rey y su gobierno, forma con la que tradicionalmente se establecían los gobiernos en los reinos españoles. Gobiernos limitados tanto por abajo por las Cortes como por arriba por la leyes naturales y divinas.
Todo eso es lo que proponemos. Se puede concretar mucho más pero como esquema creo que sirve.
He dicho que poco más podemos hacer sino ser testigos de todo ello. Ten en cuenta que testigo es lo mismo que mártir.

3 jul 2019

El sistema tradicional hispano de apellidos y los feministos

Todavía no he oído a ningún feministo ensalzar el sistema tradicional hispano de apellidos que es prácticamente el único del mundo que conserva en plano de igualdad el apellido materno junto al paterno. En Japón, Rusia, Francia, en los países anglosajones, en los árabes, en Turquía... el apellido materno prácticamente desaparece. No así en España e Hispanoamérica, y hasta en Guinea Ecuatorial, donde cada persona lleva oficialmente dos apellidos. Este sistema, consagrado por ley en 1870 era ya costumbre arraigada desde que en 1501 lo introdujera en Castilla el gran Cardenal Cisneros.

Y hablando de Guinea Ecuatorial, al parecer existían entre los Fang y otras étnias africanas auténticos apellidos femeninos. Transmisibles de madres a hijas. Dejo ahí la idea por si aparece algún feminista coherente que quiera aprovecharla. De momento, como digo, ya podrían estirarse un poco y reconocer lo que supone para nuestro lado materno el sistema de apellidos hispano, especialmente cuando lo comparamos con la pobreza del apellido único típica de la cultura anglosajona dominante.

El animalismo que ya está aquí, a ver cuánto dura

Después de la animalización del hombre viene, lógicamente, la humanización del animal. Son dos tendencias desordenadas que confluyen hasta producir efectos aberrantes en personas que, en teoría, deberían ser la salvaguarda de la razón y el sentido común como es el caso de los profesores de universidad. El caso es que uno de ellos, llamado Esnest Castro (@ernest_castro), ha comparado en twitter la apertura de un nuevo macro matadero porcino con los campos de exterminio de los nazis. Dice, por ejemplo: 

"El 29 de septiembre de 1941, en Babi Yar (Ucrania), 33.771 judíos; en Binéfar (España), cada día -a partir de hoy- todos los días, 30.000 cerdos." 

O sea, que para este tarado, profesor de filosofía en la Universidad Complutense de Madrid, autor de varios libros, y con más de 10.000 seguidores en la citada red social, matar cerdos para alimentar a la población es lo mismo que asesinar hebreos a mansalva. Se ha montado cierto revuelo en twitter, naturalmente, porque todavía queda gente con sentido común, pero sus seguidores lobotomizados no dejan de gruñir en su defensa. Uno de ellos ha afirmado esta perla con la que concluyo el asunto para que se hagan ustedes una idea de cómo está el patio: 

"Los cerdos son personas. Son seres cognitivos con personalidad. Tienen intereses propios, afectos y capacidad para sufrir. Sólo es por sesgo especista que justificamos tratarlos como cosas a nuestra disposición"

En fin. Algunas personas tenemos aspiraciones más altas que las que nos puede ofrecer una piara. 

En cualquier caso quiero lanzar un aviso a los animalistas, veganos y demás niños pijos abducidos por la ñoñería de Walt Disney: sepan que el animalismo se convertirá en un movimiento reaccionario  y casposo cuando surja la conciencia liberadora de los vegetalistas. Entonces nos enteraremos de que el auténtico crimen básico de la humanidad, lo que inició nuestra corrupción moral, fue amputar una inocente y pacífica alcachofa. ¡Vaya!, parece que nos vamos acercando a la manzana de Adán y Eva.

21 jun 2019

Las ideologías y los partidos, ese es el problema

Es muy frecuente leer en los artículos de opinión de la prensa de derechas lamentos de plañideras cada vez que constatan el grado de locura, y las cotas de poder, que alcanzan los partidos separatistas. Y buscando explicaciones para cosas que no entienden llegan a conclusiones peregrinas. Dice José María Carrascal en el ABC, por ejemplo, que el problema de Navarra es su vasquización. La hermana realidad sin embargo nos enseña que Navarra siempre ha tenido a la cultura vasca como parte inseparable de su identidad. Navarra no necesitaba al PNV ni a la ETA para ser más vasca. ¿Cuál es entonces el problema?

El problema que tenemos en Navarra, en España y en todo el mundo político occidental son las ideologías. Construcciones mentales artificiales que no se asientan en la verdad de lo que las cosas son, no se sostienen en el saber sino en la voluntad, en el podemos y en el queremos. Son doctrinas falsas, pseudorreligiones que parten de visiones reduccionistas como el laicismo, el individualismo, el militarismo, el feminismo, el colectivismo, el estatalismo, el ecologismo... o el vasquismo. Pero el problema más gordo es que esas ideologías no se quedan en los corrillos intelectuales sino que merced al sistema de partidos dividen a la sociedad en función de todas esas mentiras que llevan a las instituciones. 

Me temo que todo esto a Carrascal, y a todos los que nunca se han planteado salir de Matrix, les sonará a chino. Lo siento por ellos.  

3 jun 2019

Nuestra Comunión: nuestras juntas

(Artículo publicado en Acción Carlista nº 147. 1 de abril 2019)
La Comunión Tradicionalista Carlista es un instrumento, un conjunto de voluntarios de todas las Españas que se ponen al servicio de una Causa, la de la Legitimidad y la Tradición política española. Es por tanto una organización política, pero jamás un “gobierno en la oposición” o un partido en el sentido de estructura ideada para el reparto del poder entre sus miembros. Nuestro objetivo es que España tenga un gobierno justo y legítimo; no que tenga un gobierno “carlista”. Hay una diferencia sustancial entre una y otra concepción del servicio público.
Tampoco es nuestra Comunión una mera agregación o federación de grupos locales o regionales de carlistas. La Comunión no está llamada a suplantar la vida social que -esa sí- surge de abajo hacia arriba. La Comunión por el contrario es una organización de ámbito nacional, jerárquica como un ejército, cuya cabeza es, en ausencia de otra Autoridad política suprema, nuestra Junta de Gobierno.
En el ámbito de cada región son los propios afiliados quienes normalmente constituyen sus propias Juntas Regionales, y es la Junta de Gobierno quien en cada caso reconoce a cada una de esas juntas y supervisa el cumplimiento de unos objetivos comunes.
Una vez constituidas, las Junta Regionales dirigen con amplia libertad la acción de los carlistas en su región: hacen un seguimiento de las autoridades “autonómicas” y municipales; convocan actos públicos, etc. Son, coordinadamente con la Junta de Gobierno, las únicas autorizadas para transmitir de forma oficial la voz de la Comunión.
Hoy por hoy no aconsejamos la constitución de juntas políticas comarcales o locales. En esos ámbitos más próximos, más pegados al terreno, es donde resulta más útil la acción de los círculos.

1 jun 2019

Mi felicitación al Círculo Aparisi de Valencia en su 60 aniversario

Sr.D. José Monzonís

Presidente del Círculo Aparisi y Guijarro
Valencia
Querido amigo y correligionario, querido Pepe:
No puedo estar físicamente en Valencia el día de vuestro 60 cumpleaños pero quiero enviar al menos en estas líneas todo mi afecto hacia vosotros, los socios de ese Círculo, y mi admiración hacia esa institución ejemplar.
El Círculo Aparisi nació en un momento tremendo para nuestra Patria, cuando estaba empezando ya a gestarse la traición de la transición. Durante estas seis décadas ha sido testigo de pérdidas incontables y dolororísimas que no voy a enumerar. Es la pura realidad. Los carlistas estamos habituados a las tormentas, dicen que somos inasequibles al desaliento. Nacimos para luchar contra la anti-España, igual que nuestros tatarabuelos de las Navas y de Bailén. No vamos a engañarnos por tanto a estas alturas con discursos triunfalistas de ninguna clase. El Reino de Valencia, como todas las Españas, sufren en sus familias, en sus pueblos, en sus empresas culturales, sociales y económicas de una falta de savia que les hace vivir como cuerpos sin alma. Llevamos tanto tiempo sometidos a la tiranía de unos políticos que se han empeñado en alejar a los pueblos de España de su Tradición, católica, foral y monárquica…
Y sin embargo ahí estáis vosotros, el Círculo Cultural Aparisi y Guijarro, acompañado por sus hermanos, los otros círculos carlistas del Reino de Valencia, un selecto grupo de leales que levanta la Real Señera, y la rojigualda española, y la cruz de Borgoña de toda la Hispanidad. Lo hacéis con confianza, sabiendo que el triunfo, o el fracaso, está en las manos de Dios y que nosotros no somos mas que pobres instrumentos a su servicio.
Como carlista, he sido testigo admirado de cómo a la sombra del Círculo y de todo el Carlismo valenciano alentaba ese rescoldo de pueblo sencillo y generoso. Como navarro, siempre entendí vuestra lucha contra aquellos que pretendían desordenar y envenenar con el odio nacionalista vuestros afectos regionales, históricos y lingüísticos. Me consta que habéis luchado sin descanso, día tras día. Así debe ser, porque nuestra lucha no es para una campaña sino de la vida entera. Dios os lo premiará. Mientras tanto vayan mis felicitaciones en nombre de vuestros correligionarios de toda España. Enhorabuena, que cumpláis muchos más.

13 mar 2019

La violencia es típicamente masculina


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Manuela Carmena, alcaldesa de Madrid, que es como la abuela que NO necesitaban los políticos progres, ha descubierto la pólvora y ha dicho en una tertulia televisiva superfeminista que la violencia es algo típicamente masculino. Posteriormente, en su cuenta oficial de twitter, un portavoz de Vox ha salido al paso diciendo que si en esa televisión hubiera estado una representante de su partido no hubiera permitido esa afirmación sin rebatirla. Es lo que pasa con twitter, que si no se tiene un poco de cuidado se pueden escribir cosas sin pensar. Y es lo que tiene la política partitocrática, que a uno le da la sensación de que para marcar el territorio de su propio partido tiene que contradecir necesariamente todas las tesis del contrario. Pues bien. Sin que sirva de precedente tengo que decir que Manuela Carmena no ha dicho -con eso- ninguna tontería.
El problema no es que se diga que la violencia es algo típicamente masculino. El problema es que todos identifiquen violencia con injusticia. La violencia no es mas que el uso de la fuerza, sencillamente. Y ese uso puede ser muy justo y muy necesario cuando se ejerce en defensa de “los tuyos” o en la conquista de la naturaleza. También en defensa de la mujer. ¿No es esa la misma historia de la humanidad? ¿Una sucesión de luchas y de violencias, justas unas, injustas otras, practicadas para repeler a las fieras, para dominar la Tierra, para rechazar a los pueblos invasores y para asegurar una vida en paz?. La especie humana no se liberó de las bestias sin luchar; no fabricó los campos de cultivo sin arrancar violentamente millones de árboles; no extrajo de la tierra el mineral con el que se han hecho los abalorios de la alcaldesa Carmena sin dar violentos golpes a las herramientas. En todas las sociedades humanas, excepto en algunos raros experimentos de tipo “amazónico” que acabaron extinguiéndose por pura lógica, ha existido una división complementaria de roles en los que la biología ha ido siempre acompañada por la convención social. La violencia, es decir, el uso de la fuerza en sus versiones más extremas, ha sido generalmente una responsabilidad propia de los varones. Por eso fue un avance de la civilización la costumbre de impedir al 50% de la humanidad el acceso a los cuerpos militares. Pensar que eso nos hace mejores a los varones es una estupidez. Pero pensar que nos convierte automáticamente en criminales en potencia es profundamente injusto.
Existen muchos pecados que no son violentos. En la lista de los 10 mandamientos bíblicos sólo el quinto es el que prohíbe expresamente la violencia homicida. Por otra parte no siempre es necesaria una violencia explícita para acabar con una vida humana. Muchos de los cien mil niños (niños y niñas) que cada año mueren en España antes de nacer son ejecutados en el vientre materno por medios químicos, en un ambiente aséptico y no violento, con un hilo musical relajante como telón de fondo, tal como propugnan todas esas feministas tan enemigas de la violencia típicamente masculina.
Si lo que quería la señora Carmena era decir que hombres y mujeres somos iguales realmente ha dicho lo contrario. Si lo que quería era decir que los hombres somos peores es que se olvida de que la fuerza, como el veneno, puede ser justa y benéfica en la dosis adecuada. Si lo que pretendía era simplemente abogar por la táctica política de la no-violencia debería recordar que Ghandi fue un hombre. Y si, en fin, lo único que quería era despistar al personal utilizando ese argumento demagógico e histérico del “terrorismo machista” sería un gran error llevarle la contraria. Lo que hay que decirle es, efectivamente, que tiene razón. Que el uso de la fuerza bruta es cosa típica de los hombres: Por eso nunca habrá paridad en las cárceles. Por eso siempre las Carmenas nos seguirán necesitando para abrir los botes de mermelada o para cambiar la rueda del coche. Por eso sus guardaespaldas serán, generalmente, varones.

18 feb 2019

La insoportable vanidad del ser político


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La vanidad, ese es el cáncer de la política. Por eso son malas las campañas electorales. Porque al final el candidato triunfante y fotogénico, rodeado de pelotas y trepas, se acaba creyendo un ser especial. Y por eso tiene bastante sentido que el poder pueda ser hereditario, o sea, alcanzado como un talento gratuito, sin méritos ni marrullerías propias. Ahora que se va, o que se está yendo otra vez, según parece, ese robot vanidoso llamado Pedro Sánchez, aprendamos algo de ese gran hombre: Aprendamos al menos lo que no hay que hacer.
He dicho “campañas electorales” y no “elecciones” a propósito. Una elección es un método como otro cualquiera para asignar el poder que nunca viene de la fuerza de la masa porque siempre “viene de lo alto”. Los papas de Roma, por ejemplo, son elegidos sin campaña electoral. Y lo mismo pasa con todos aquellos cargos que exigen un trabajo altruista y poco lucimiento personal: los delegados de clase, los presidentes de las comunidades de vecinos…
La elección por sorteo, o por pura rotación, tampoco suele ser mal sistema cuando hay que elegir entre iguales.
El problema está en las campañas electorales, porque las vemos como un desatino inevitable cuando en realidad todos sabemos lo que conllevan: promesas electorales, donaciones interesadas, adquisición de compromisos ocultos, negación partidista de lo bueno que pueda tener el adversario, publicidad engañosa…
No existen en este mundo gobernantes perfectos. Hasta el rey Salomón acabó mal. Lo que existen son gobiernos mejores o peores. ¿Y saben cuál ha sido el mejor gobierno de los últimos 40 años en España? Sin duda alguna, el que hubo durante los primeros meses del año 2016, la XI legislatura. Fueron 111 días de gobierno en funciones en los que los candidatos electos hubieron de dejar el gobierno, de hecho, en manos de los funcionarios.
He mencionado que el sistema hereditario tiene sentido. Tampoco garantiza la perfección, ojo, porque quien prometa un sistema infalible miente. Pero me resulta tremendamente atractiva la idea de que el poderoso no haya alcanzado el poder a fuerza de empeñarse en alcanzarlo. ¿No tenemos todos, de una u otra forma, acaso esa misma experiencia personal? ¿No hemos sido mejores jefes cuando no pretendíamos ser jefes? Y no sólo estoy pensando en reyes e hijos de reyes. Me atrevo a soñarlo también para los políticos del montón ¿no sería estupendo aspirar a un acceso al poder que no dependiera directamente del pavoneo electoral?

15 feb 2019

Extender la basura

¿Ha recibido alguna vez en su guasap una fotografía o un vídeo con la última locura feminista, animalista, vegana, aberrosexualista, satanista, yihadista o bolivariana? Se trata de un subgénero “artístico”, una especie de terrorismo estético que mezcla propaganda, falta de respeto y mal gusto para llamar la atención y provocar conversaciones que en un ambiente normal serían inverosímiles. Quienes las envían y reenvían suelen hacerlo con la mejor intención del mundo. Se supone que lo hacen para avisar, lo mismo que en las antiguas almenaras encendían fuegos para alertar de la presencia de moros en la costa. Pero a menudo, sin darse cuenta, lo que hacen es extender el mal sirviéndole gratuitamente de pregoneros.
En mi opinión es mejor no difundir según qué cosas. No las necesitamos para saber que existe gente muy loca, devorada por las ideologías de moda. Además son cosas que nos hacen daño a todos porque rebajan el nivel general y nos hacen olvidar esas cosas tan antiguas y tan importantes para el orden social  como son la modestia, el decoro, el buen hablar, la caridad, el buen gusto… Esta especie de contaminación general del mal es la que se propaga, por ejemplo, con el famoso bulo de cierta película fantasma y blasfema titulada “Corpus Christi”. Circula de mano en mano y al cabo de los años, tan sólo por el hecho de rondarnos como una amenaza en ciernes, ha provocado casi el mismo daño que si realmente esa película se hubiera filmado.
Las malas noticias son siempre deprimentes pero es preciso saber de su existencia. En ningún caso abogo por encerrarnos en una burbuja aséptica o en un búnker anti-zombies. En el caso de que ésto fuera posible -que no lo es- resultaría altamente egoísta y poco caritativo vivir así sabiendo que tantas y tantas personas están ahí fuera, a la intemperie. Considero que es importante conocer la dimensión de la enfermedad, estudiarla a conciencia, trabajar permanentemente en la fabricación de vacunas que puedan hacerle frente. Pero ese estudio del mal que nos rodea debería quedar reservado para aquellos que tengan una sólida formación y generados los anticuerpos necesarios. Nada que ver con la simple difusión de la basura que es contra lo que me gustaría prevenir a mis amigos. No seamos cómplices.

8 feb 2019

El mejor Vox de la historia

Ya está en marcha un nuevo gobierno regional en Andalucía y los que confiaban en la gran alianza del centroderecha para hacer realidad el cambio del cambio del cambio se están llevando disgusto tras disgusto. Algunos ya lo vimos desde el minuto uno de las negociaciones tripartitas. Juan Manuel de Prada, lo denunció con acritud en un artículo titulado “Voxecita”. Sin embargo, en mi opinión, no tiene sentido ser tan duro. Claro que el grado del chasco recibido depende de las espectativas. O sea, que cuando no esperas demasiado no existe demasiado riesgo de resultar decepcionado.
Hace tiempo que vengo diciendo que ya hemos visto el mejor Vox de la historia. Y todo lo que empeore a partir de ahora no será ni porque sean débiles ni especialmente malas personas. Todos sabemos que dentro de Vox hay bellísimas personas. Las mismas buenas gentes que durante décadas han ayudado a apuntalar el malminorismo pepero. Así que su problema no es principalmente de personas -al menos por el momento-. Su error es haber aceptado las reglas del sistema, las premisas del liberalismo y de la constitución. Y en este sistema lo que manda es la hegemonía cultural anticristiana,  antitradicional y antiespañola. Es eso lo que hay que cambiar. Y eso se cambia luchando contra el sistema, no vitoreando a la constitución o al jefe del estado.
No nos extrañemos de que Vox negocie, ceda, haga lo que pueda ni de que intente vender cualquier cosa como el inicio de una nueva “reconquista”. Alegrémonos -con moderación- si consiguen alguna cosita que haga alborotarse a los feministos pero no pidamos peras al olmo.
Hoy por hoy desde la Comunion Tradicionalista no nos planteamos hacer campaña en contra de Vox. Nos alegra que el sistema entre en contradicciones. Nos parece estupendo que se cuestionen el feminismo y la ideología de género, y el desmadre autonómico y separatista y algunas otras cosas. Solo pedimos que nadie se emocione. Porque este no es el inicio de la Reconquista sino tan sólo un bandazo dentro de un mismo sistema revolucionario.

7 feb 2019

Prohibir la pornografía

¿Por qué no? Todos estamos de acuerdo en que es imprescindible prohibir la pornografía infantil. Porque es maléfica y traumática. Pues por la misma razón, exactamente por la misma, habría que prohibir la pornografía juvenil. ¿Cómo va a ser algo diabólico para un niño de 15 años e inocuo para un joven de 18? ¿Cómo se podría explicar eso si no fuera por una pura convención arbitraria?
Finalmente, si concluimos que la pornografía es malísima para las personas de 14, 16, 17, 18 años… ¿Como podemos pensar que es buena para las de 20, 30, 40 ó 50? Sólo existen dos formas de romper con este esquema de hipocresía institucional: o se tolera todo, sin restricciones, incluida la abominable pornografía infantil o se prohibe toda. Cualquier posición intermedia es imposible de defender de una forma racional.
Dirán que lo que mata es la dosis más que el veneno. Pero el veneno es veneno siempre. Y no seamos ingenuos. Si se mantiene al alcance de los niños o de cualquier persona para consumo de los incautos y de los adictos será porque existen desalmados que se lucran de ello o, peor aún, que consiguen de esa forma embrutecer a la masa haciéndola cada vez más dócil y sumisa. ¿Hasta cuándo lo vamos a tolerar?

6 feb 2019

¿Cavernícolas?

Nos llaman cavernícolas, a nosotros, a los tradicionalistas, que somos gente de andar por la calle… Que paseamos en familia por plazas y parques a la luz del sol, que amamos las plazas de toros, las romerías, los balcones, las excursiones y los días de campo… Que hemos construido la civilización occidental a base de foros, anfiteatros, paseos y avenidas. Que disfrutamos con las danzas coloristas bajo el bandeo de las campanas en el día del santo patrón.
Y nos lo dicen los progres, que se han criado bajo la luz artificial de los centros comerciales, del metro, de los locales de videojuegos y de las discotecas. Ellos, que inventaron las salas de cine, la casa del terror y las sesiones espiritistas.
¿Dónde están los auténticos cavernícolas sino en la casa del Gran Hermano, en el búnker de la Moncloa y en las sombras de la noche? Si alguna vez nos reunimos en las catacumbas fue por refugiarnos de los tiranos y no por propio deseo. Porque nosotros somos hijos de la luz. No nos gustan las cuevas. Excepto Covadonga, claro.

3 feb 2019

Nuestra Comunión: nuestros círculos

En la primera de las conclusiones de la ponencia sobre “Sociedad” aprobada en nuestro último Congreso se dice: “Es preciso animar y fomentar como primer escalón de la acción política y social las agrupaciones naturales de familias: las comunidades de vecinos, las asociaciones familiares locales. Debemos estudiar, renovar y reinstaurar como prioridad el modelo de los clásicos círculos carlistas. Todo ello ha de constituir el primer núcleo de resistencia.”

Los círculos carlistas fueron una institución política pionera. Nacieron como refugios para sobrevivir bajo el régimen caciquil del liberalismo triunfante, y se organizaron como sociedades locales, fuertemente arraigadas, que lo mismo eran casino, cuartel, capilla o escuela. Esa versatilidad debe inspirarnos hoy para desarrollar el día a día de nuestra actividad carlista.
Nuestros círculos deben reunir tres características: han de ser familiares, locales y culturales.
Familiares, porque no pueden ser ni un club de individuos ni una vulgar “sede de partido”. Tenemos que procurar que sean refugios para toda la familia, estableciendo cuotas familiares, por ejemplo.
Locales, porque han de estar muy pegados al terreno, al municipio y a la comarca, como contrapeso al desarraigo que provoca internet.
Y culturales, porque no deben sustituir a las Juntas de la Comunión en su tarea política. Los círculos están llamados a desarrollar principalmente una actividad social y cultural que sirva para atraer al mayor número posible de simpatizantes.
A partir de ahí libertad total… y saber aprovechar las oportunidades.
Por cierto, tampoco está de más recordar que nuestros círculos no tienen absolutamente nada que ver con los del partido neocomunista Podemos. Esos otros “círculos” no son más que una versión española y partitocrática de los rancios soviets de la Rusia comunista. En un primer momento, tanto en Rusia como en España pudieron ser “concejos” o “juntas” más o menos populares o espontáneas, pero en cuanto entró en juego la doctrina comunista no han margen para la duda: se han convertido en órganos jerárquicos del partido, simples engranajes de transmisión de las órdenes emanadas del soviet supremo. No hay más misterio.
(Artículo publicado en el Boletín Acción Carlista)

2 feb 2019

Se postrarán ante tí, Señor

“Se postrarán ante Tí, Señor, todos los reyes de la tierra”. Esa es la promesa central del Salmo 71. Promesa o profecía en la que nosotros, los carlistas, creemos. Por eso vamos a celebrar y a renovar este año 2019 el centenario de la consagración de España al Corazón de Jesús. Por eso celebramos también la primera consagración pública, que es la que realizó el rey Carlos VII en Estella, ante su ejército, y la que reafirmó Alfonso Carlos I decretando la entronización de ese emblema sagrado en el escudo de la Monarquía.
Lo determinante en esa visión del salmo no es el debate entre monarquía o república. Esa no es la cuestión porque al final, en cualquier sistema, siempre hay un “rey”, se llame príncipe, o presidente, o comité del partido, o amado líder.
La cuestión es que los cristianos debemos esperar y desear que nuestro Rey se postre ante el Señor. O sea, que reconozca que ni él, ni su partido, ni su gobierno tienen siempre la última palabra sobre todo. Mientras no sea así haremos lo que podamos, y viviremos bajo gobiernos impíos que se burlan de nosotros (ese es el lenguaje de los salmos). Lo que es una ingenuidad tremenda es pensar que sin esa postración es posible la existencia de poderes, reyes o estados neutrales. Si no tienen a Dios ni se postran ante Él, no serán cristianos, pero tampoco serán neutrales.

1 feb 2019

¿Qué es ser carlista hoy?

El otro día, y a raíz del vídeo de la valiente intervención de Jaume Vives en la convención nacional del PP lanzaron esta pregunta en un grupo de guasap. Lo primero que respondí, un poco a vuelatecla, fue esto: “Ser carlista es ser contrarrevolucionario. Antiliberal y antisistema. No constitucionalista. Católico no clerical. Tradicionalista. Foralista e hispanista amante de la diversidad de las Españas… cosas de esas”. Luego, la conversación fue derivando hacia el liberalismo católico, ese intento vano que trata de adaptar el Evangelio a los principios de la Revolución.
Cada vez que llegamos a ese punto, y para poder definir al carlista, tenemos que definir qué es la Revolución. Pues bien, digamos que la Revolución -así, con mayúscula- es un proceso de corrosión y disgregación de la Cristiandad que empieza con la ruptura protestante y sigue con la Ilustración, las revoluciones liberales, el nacionalismo, las ideologías socialistas y totalitarias y termina con las locuras actuales del aberrosexualismo, el animalismo… y lo que vendrá. Todo este movimiento tiránico (si, al final todas estas ideologías acaban asfixiando las libertades) tiene en común -aparte del tufillo luciferino- la confusión y mezcla entre política y religión. No saben distinguir -y esa fue la mayor originalidad política de la Cristiandad- entre Iglesia y Estado. Entre Papa y Emperador. No pueden tolerar que exista una Iglesia libre. Tienden a convertir a los funcionarios en sacerdotes y a los sacerdotes en funcionarios. A las leyes civiles en preceptos morales y a las leyes morales en retahílas de normas humanas. Es un proceso en el que la política se sale de quicio y da lugar a pseudorreligiones laicas, inmanentes. Como los antiguos emperadores de Roma o de Japón, como los faraones, como los califas islámicos… la partitocracia liberal moderna une y mezcla todos los poderes, todas las “soberanías”, (la soberanía espiritual de la Iglesia, la política del rey y la social de los cuerpos sociales naturales) en una amalgama supersticiosa llamada “soberanía nacional” que no es al final mas que la voluntad del partido más fuerte o más rico.
Pues bien, en defensa de aquel orden tradicional, en contra de todo ese proceso de ruptura de la Cristiandad y en contra de todas las tiranías de los nuevos faraones nació, creció, vivió y dió frutos la Hispanidad. El Carlismo, hoy, no es mas que la continuidad, arruinada y derrotada, pero llena de esperanza, de aquellos principios de la Hispanidad.