6 may 2021

Pagar por moverse


(Por Javier Garisoain) - 


¿Qué hay detrás de estos globos-sonda? Ahora que empiezan a decaer los confinamientos provinciales y los toques de queda los políticos se están planteando cobrar por moverse. En autopistas, en autovías y en carreteras secundarias.

Hablan de pagar por usar como si no lleváramos toda la vida pagando. Quien tiene un coche paga impuestos y tasas al comprar, al alquilar, al reparar, al echar combustible, al aparcar, al pasar la ITV, al asegurar, al renovar el carnet. ¿Y qué pasa con el impuesto de circulación?

Además de todo esto están los peajes en las autopistas. Si no salían las cuentas haberlo pensado antes de planear infraestructuras como si fuera propaganda electoral. Si eran un "regalo" de Europa pero resultaban imposibles de mantener a largo plazo ¿por qué las construyeron?

Es indignante que la casta nos tome por idiotas con argumentos ecologistas, o ahora planteando esa hipótesis salvaje del cobro en todas las carreteras para que al final nos parezca soportable pagar "solo" en las autovías.

Pero lo más preocupante es ver cómo el modelo chino de dictadura distópica se va implantando día a día delante de nuestros ojos con toda clase de excusas: si no es la epidemia será la ecología, o la economía... Habrá que seguir pensando en eso de comunismo o libertad.

13 abr 2021

Escribas, fariseos, marujas y pringaos



El meollo de la doctrina igualitarista/feminista consiste en extender la idea de que quien sirve, quien ama y quien se entrega es un pringao. Para los igualitaristas no existe mas amor que el de las tareas domésticas repartidas al 50% y sin complementariedad en los roles que valga.

Cuando una mujer decide dejar la calculadora y se entrega en cuerpo y alma a la vocación de ama de casa, esposa y madre, se convierte a ojos del individualismo satánico en una maruja.

Cuando es el hombre quien olvida la mezquindad del nuevo fariseismo igualitario y decide inmolar su soltería en los abnegados deberes de esposo y padre, viene a ser, a los ojos del canon progre, un maldito pringao.

¡Cuánto daño han hecho estas etiquetas despectivas! ¡Y qué ciegos están quienes las promueven! Los progres igualitarios, hijos de ese liberalismo que lleva 200 años rompiendo todos los lazos, quieren meternos a todos en una especie de cuartel en el que sólo una lista interminable de micromachismos, prohibiciones y fobias es capaz de darles la seguridad que perdieron con la fe. De esta forma, al final, su exageración de la libertad nos lleva a la peor de las esclavitudes: la que imponen los preceptos humanos del igualitarismo disfrazados de superstición justiciera. En un mundo en el que la gratuidad, la entrega, el compromiso y el amor no tienen cabida porque no pueden medirse ni tasarse.

Los feministas/igualitaristas nos llevan a un inmediato futuro rácano y calculador y precisan de un gran tirano contable que haga su papel burocrático rodeado de una corte de miserables ofendiditos. Al fin y al cabo, la mejor manera de alcanzar esa igualdad enfermiza es mediante el pasapuré de un estado totalitario que nos convierta a todos en peones, en pilas humanas del Matrix progre.

No se dan cuenta de que así la convivencia no puede funcionar, de que la armonía familiar y social son imposibles si nos limitamos a sumar egoísmos. No se dan cuenta, por ejemplo, de que lo que hay que enseñar a los niños en casa no es a cumplir una estricta cuota de género sino a darse sin medida. Porque la convivencia y la familia no van de justicia sino de amor.

Ojalá entendieran todas estas razones esos nuevos escribas que son los "técnicos de igualdad" de la Administración. Tendrían que cambiar de trabajo, claro, pero podrían entender como hay más alegría en dar que en recibir.

20 mar 2021

¿Comunismo o libertad? ¡Revolución o Tradición!



No es lo mismo destruir que construir. No actúa igual la Revolución que la Tradición. La Revolución destruye e innova, la Tradicion construye y renueva. Lo que queda en medio, esa inercia que fluctúa entre uno y otro bando es el conservadurismo, o lo que es lo mismo: el miedo.

Los viejos revolucionarios se hacen conservadores cuando se acomodan allí donde les llevó su revolución. Se aburguesan y se plantan por miedo a perder los privilegios que alcanzaron. Los hijos de la Tradición en cambio se hacen conservadores cuando flaquea su esperanza y cuando el terror despierta la nostalgia del último momento tranquilo que recuerdan, del último descansillo revolucionario.

Unos y otros, a pesar de tener distinto origen, acaban confluyendo en la nebulosa del centro tibio, de lo políticamente correcto, de las elucubraciones políticas maquiavélicas y del malminorismo. No se parecen en nada pero les une el miedo. El convencimiento desesperanzado de que ya no cabe esperar nada mejor que esa pequeña libertad prostituida que proclaman por lo bajini. Una libertad raquítica, desinfectada por el miedo y pasada cada mañana por el BOE. 

Por eso se entienden Alfonso Guerra y González y Corcuera y Leguina y Bono y Rosa Díez y Jiménez Losantos y Sánchez Dragó y Albert Boadella y todos los viejos rockeros más o menos arrepentidos de la izquierda con el votante medio "de derechas". Porque para los unos "ya es suficiente" y para los otros "más no por favor". En esa confluencia es en la que se definen el centro y el consenso, que no es sino una suave pendiente hacia el abismo.

La disyuntiva a la que nos enfrentamos no es por tanto ese manido "Comunismo o libertad" con el que Ayuso y compañía azuzan el miedo de los conservadores. Nuestro auténtico dilema es, desde hace mucho tiempo, este: "o Revolución o Tradición".

9 mar 2021

Que hablen de uno... aunque sea bien

 Eulogio López, director del decano de la prensa digital española -HISPANIDAD.COM- me menciona aquí. El tono es claramente exagerado pero se agradece: 

https://www.hispanidad.com/enormes-minucias/maravilloso-no-es-exista-dios-sino-exista-algo_12024653_102.html

¡Y se agradece el cumplido viniendo de un medio que este año cumple nada menos que 25 años de libertad y defensa de la verdad!

3 mar 2021

El fin de la peste



El virus va a pasar, claro que sí. De una u otra forma -y no precisamente gracias a la ciencia, que la ciencia sólo hace lo que puede- terminará por desaparecer del telediario y caerá en el olvido. Si es un virus -natural o no- acabará remitiendo como ha sucedido con todos los otros virus. ¿Cuántas epidemias ha tenido que soportar el homo sapiens a lo largo de sus 300.000 años o 3.000 siglos de historia? No, desde el punto de vista histórico no tiene sentido pensar en epidemias permanentes. Otra cosa es que haya poderes que las aprovechen para sus fines. 

Esos que nos mangonean y que aspiran al modelo político chino están tratando de rentabilizar la crisis al máximo, jugando con el miedo y aumentando el control del rebaño social. Se están acostumbrando a tratarnos como a animales de granja a quienes hay que mantener sanos y en una cantidad ajustada a las ideas de productividad que se les han metido en la cabeza. El virus pasará, pero los que van a permanecer, para nuestra desgracia, aferrados a su programa destructivo, son unos gobiernos cada vez más tiránicos y enloquecidos contra los que habrá que vacunar a la gente. 

La lucha por tanto continúa, pase lo que pase, y seguirá hasta el fin de los tiempos. Acabará una batalla y empezará otra. Así es la vida. La opción de la rendición, por tanto, es inadmisible. 

Conforme se vaya acercando el final de esta epidemia haremos balance para ver quién ha aprovechado mejor la ocasión. Los ideólogos y globalistas han pisado el acelerador y aparentemente llevan las de ganar. Pero ¿y si hubieran ido demasiado rápido? Cada vez hay más gente que ha abierto los ojos. Cada vez más personas que ya no se creen ni lo políticamente correcto ni el discurso del progreso indefinido. 

Las espadas pues siguen en alto. Está claro que los defensores de la fe y la razón hemos perdido la hegemonía cultural, pero tenemos la conciencia, tenemos la realidad, tenemos a nuestras familias, tenemos esperanza. Ellos en cambio sólo tienen unas ideologías cada vez más locas, tienen el odio y el autoodio de los suicidas. No pueden llegar mucho más lejos. Y si continúan avanzando es porque viven de rentas y de la sangre que nos chupan a los demás. 

En cualquier caso estamos en manos de Dios. Él sabe. Hagamos lo que haya que hacer y recuperemos la moral de victoria. El espíritu de combate. No por seguir contracorriente vamos a pasarlo mejor aunque, eso sí, viviremos más entretenidos y -lo que es más importante- con la buena conciencia de estar en el bando del Ganador.

21 feb 2021

Una violencia útil al sistema




La rabia destructora de la Revolución que golpea de forma recurrente y en apariencia sin sentido sirve para que políticos como Pedro Sánchez parezcan hermanitas de la caridad. Es una pinza que siempre ha funcionado así. Sans-culottes y girondinos, bolcheviques y mencheviques, etarras y peneuvistas, poli malo y poli bueno, el árbol y las nueces...

Igual que Mahoma -otro revolucionario- no creen en los misioneros, ni en la persuasión o el simple convencimiento sino en la yihad, la guerra santa, la destrucción y el sometimiento a sangre y fuego. Por eso, ya desde los tiempos de la Reconquista española, todas las guerras que la contrarrevolución ha llevado a cabo han sido luchas defensivas, por la supervivencia del orden cristiano: vendeanos, jacobitas, carlistas, miguelistas, rusos blancos, cristeros...

Nosotros nunca empezamos las peleas, somos gente pacífica, no nos gustan las algaradas, admiramos el espíritu caballeresco que honra al noble adversario, pero cuando llega el momento, cuando se colma el vaso hacemos lo que hay que hacer.

Nosotros somos contra revolucionarios, no queremos hacer una revolución en contra, sino hacer lo contrario de la revolución. No nos gusta destruir sino construir. Somos los auténticos tolerantes porque no somos relativistas y sabemos donde están los limites de lo tolerable. Nos repugnan el terrorismo, la guerrilla urbana, la destrucción de monumentos y el matonismo, pero mas asco nos dan los "moderados" que recogen las nueces y son maestros en tiranizar a los pueblos con las leyes, las multas confiscatorias y el código penal.

Cuando llegue la hora -si es que no vamos directamente a las catacumbas- nos enfrentaremos otra vez a la tiranía de los moderados, no tanto a la chusma de descerebrados sino a las "fuerzasycuerposdeseguridaddelestado" que mandará un ministro con corbata, a espadones bien pagados como el general Concha. Entonces su propaganda remilgosa e hipócrita dirá de nosotros lo que ahora no dicen de los rompeescaparates y nos llamarán bandidos, rebeldes, facciosos, golpistas, reaccionarios o inadaptados.

Si se nos da medio bien se nos sumarán otros moderados, los conservaduros, que traerán consigo egoísmos, ideologías y venganzas que contaminarán nuestro mensaje. Pero esa es otra historia.

¿Y ahora? ¿Estamos a tiempo de detener esta locura? No tendría por qué ser tan difícil cuando lo único que pedimos es respeto y libertad. Pero sí, lo es. No van a parar porque saben que esta táctica les sirve. Así que vayan haciéndose a la idea.

13 feb 2021

Unos carlistas limpian el monumento al general liberal Concha: respeto a los muertos

Memoria histórica de la buena



Antes

Durante

Después



Este sábado, 13 de marzo, tocaba jornada de memoria histórica de la buena. Un grupo de carlistas navarros nos acercamos a Abárzuza para limpiar el monumento al general liberal Concha que se encontraba en un estado de abandono lamentable. 

Ante la moda destructora al estilo talibán que están promoviendo las "leyes de memoria histórica" nos ha parecido oportuno hacer este gesto constructivo. Para decir al mundo que no hay que tener miedo de la historia, que no es lícito arrancar del pasado las páginas que no gustan a uno, y que los muertos, sean quienes sean, merecen respeto.

Nosotros somos carlistas, herederos de quienes en el campo de batalla se enfrentaron con el general Manuel Gutiérrez de la Concha, marqués del Duero, un destacado jefe del ejército liberal que fue derrotado y resultó muerto en Abárzuza en junio de 1874. Teníamos entonces muchas razones para sublevarnos contra aquellos gobiernos que trajeron la revolución liberal a las Españas. Y las seguimos teniendo ahora para oponernos a todas las políticas que procuran la destrucción de nuestro pueblo. Hemos recibido de nuestros veteranos ejemplos admirables que nos animan a seguir resistiendo. Ellos tuvieron la valentía de señalar los errores de las ideologías, y nos dieron ánimo para soñar con una España tradicional, católica y foral... Lo que nunca nos enseñaron fue a odiar.





¿Hasta cuándo vamos a soportarles?




Me llega ahora, no se muy bien por qué, una noticia del año 2013 en la que no se sabe si fastidia más el contenido o las formas, esa manera despectiva de hablar de "la riqueza de las familias".

El caso es que hoy, en 2021, seguimos en las mismas. Y amenazados permanentemente por la misma casta de mangantes, cada vez más envalentonados. 

Se dedican a montar un espectáculo cutre, carísimo, que consiste en copiar y pegar los "paquetes de medidas" ideológicas que surgen de mentes enfermas y se aplican en países aún mas depravados.

Viven del cuento, constituyendo una nueva casta de privilegiados dóciles a sus superiores plutócratas, inflexibles con las clases medias y humildes.

Alimentan un mercadillo electoral carente de fundamento, que se mueve por impulsos de compra, por candidatos robóticos, por impactos monetizados, que no admite la participación de los disidentes.

Engrasan el sistema con el reparto de subvenciones, el pan y circo de la videobasura, y el tejido de una red de estómagos agradecidos. 

Y al final, cuando se dan cuenta de que su sistema democrático es una estafa piramidal ponen a sus esclavos financieros a pensar en nuevas formas de perpetuar el saqueo de las familias. 

Los reyes antiguos tenían bufones, si, pero respetaban a la gente. En cambio estos reyezuelos progres nos tratan a todos como a jorobaditos graciosos. Estamos tardando en  desempolvar aquellos viejos libros que hablaban del tiranicidio.

12 feb 2021

Las pérdidas de España

Ahora que estamos viviendo en directo y desde dentro una nueva "pérdida de Hispania" es muy necesario conocer cómo se desarrolló la primera. 

Aquella antigua España católica se perdió por las luchas de partidos, que entonces eran bandos nobiliarios, combinadas con la invasión sanguinaria del Islam. 

Todo es mucho mas complicado ahora pero los paralelismos son sorprendentes. No se pierdan este gran trabajo que editó el Instituto CEU de Estudios Históricos hace tres años. 

Magnífica interpretación de Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo como rey Rodrigo, por cierto... 

¿Seguro que murió en la batalla de Guadalete? Algunos tenemos nuestras dudas. El rey que ha de venir puede que no se llame Rodrigo. Pero vendrá. Y será un rey como Dios manda. 


4 feb 2021

Otra vez sobre Franco y los franquistas



Ya en otras ocasiones he entrado en este debate recurrente dando mi opinión sobre Franco y el franquismo y ahora podría resumirla en estas dos ideas: "la historia para los historiadores" y "los carlistas fuimos antifranquistas cuando había que serlo". 

La chispa para reabrir la cuestión han sido unas declaraciones del cardenal Osoro en las que viene a decir que no le haría gracia acoger los restos del general Franco en el espacio que su familia tiene en La Almudena. No se hasta qué punto se da cuenta el señor cardenal que con esa actitud deja a la Iglesia en una situación penosa pues la presenta como una institución desagradecida e incoherente. ¿Qué explicación puede haber para que un cardenal de la Iglesia discrimine de esa forma a un hombre que en 1953 fue distinguido por el Papa con la "Suprema Orden Ecuestre de la Milicia de Nuestro Señor Jesucristo"?. ¿Cómo explicar el agravio comparativo que supone el entierro en la catedral de Avila, con todos los honores, de Adolfo Suárez, el que fuera secretario general del partido de Franco?

El caso es que aprovechando la ocasión un amigo franquista ha arremetido contra los carlistas comparando nuestro viejo antifranquismo con el de los actuales antifranquistas.Y no se da cuenta de que son antifranquismos diferentes. 

Hubo un tiempo en el que los únicos antifranquistas, los únicos que se atrevían a llevar la contraria al dictador eran carlistas. No todos los carlistas, por supuesto, pero sí muchos de ellos. Y el tiempo les ha dado la razón.

Los 38 años de reconciliación, reconstrucción católica y social presididos por Franco no se fundaron políticamente en la soberanía social sino en la arquitectura artificial de un régimen autoritario que se desmoronó al morir el general o, peor aún, que pasó entonces de dictadura de partido a dictadura de partidos. Lo que criticaban aquellos viejos carlistas -cuando vivía Franco, no ahora 45 años después, como los cobardes que hacen leña del árbol caído- era el partido único, las formas huecas, el centralismo, el paripé de unas cortes nombradas a dedo desde arriba, el estatismo creciente cuyo testigo ha heredado la partitocracia... Son razones, como se ve, totalmente distintas a las que fundamentan el antifranquismo progre de nuestros días.

Y digo que tenían razón aquellos críticos de entonces porque es evidente que algo falló en las previsiones optimistas de aquel "atado y bien atado". ¿Para cuándo la autocritica de los franquistas? Si todo era tan bueno y estaba tan bien atado ¿cómo es posible que se haya llegado a la situación actual?

Lo de Osoro es de vergüenza ajena, porque demuestra un desagradecimiento atroz a un gobernante cuya buena intención no juzgamos los carlistas. El problema de Franco no es lo bueno que hizo -aquellas cosas por las que se supone que recibió una condecoración papal-, sino lo que él y los suyos dejaron de hacer para posibilitar una vuelta real a la España tradicional. Y lo dejaron de hacer, dicho sea de paso, por complejo ante la moda extranjerizante mientras se llenaban la boca de España: primero la de los fascistas europeos y luego la de los yanquis.

No digo que fuera fácil. No juzgo intenciones. Solamente digo que entiendo y defiendo las razones de nuestro viejo antifranquismo carlista. Y que si ahora parezco a veces franquista es porque soy heredero de un antifranquismo diferente, mucho más auténtico y radical que el mezquino políticamente correcto. 

Dicho esto, podemos pasarnos la vida analizando los 38 años de un gobierno que terminó hace 45. Pero eso no es política, eso es historia.  

26 ene 2021

"Desde hace meses..."

Este pasado viernes, 22 de enero, se presentó en Madrid el enésimo intento de crear una gran agrupación de gentes de orden en defensa de "valores" aprovechando que tenemos un gobierno que asusta mucho porque es social-comunista. Bienvenido todo lo que venga para frenar el desastre. Y no lo digo en modo irónico. Digo bienvenido de corazón porque creo que, con todos sus defectos, ojalá tengan éxito ésta y todas las agrupaciones más o menos tibias de gentes de orden. Por eso y porque el texto del manifiesto contra la eutanasia que han lanzado es impecable hace unos días les enviamos la  adhesión de Ahora información. 

Ahora bien, no podemos callar ante esta frase que la propia organización (firmando como "Plataforma los 7000") incluye dentro de su argumentario: 

"El Gobierno de España, constituido como Frente Popular, está ejecutando desde hace meses un proyecto que pretende la destrucción de un orden social fundamentado en principios y valores cristianos, asentados en la dignidad de la persona humana."

Vamos a ver... Que a estas alturas se afirme que "desde hace meses" se pretende la destrucción de los principios cristianos del orden social... ¡Cómo que desde hace meses! ¿Se creen que somos idiotas? ¿Es que acaso los ataques a la familia, a la vida o a la esencia cristiana de España han empezado con Sánchez e Iglesias? ¿No tenemos memoria, ni un mínimo de amor propio? ¿Hasta cuándo van a tratar de engañarnos con la monserga del milagro de la transición, el estado de derecho y "la constitución que nos hemos dado los españoles"? No, esto ya lo vivimos antes en varias ocasiones. Por ejemplo, con el tamdem ZP-Rajoy. Lo que nos decían entonces era que ZP era el demonio y que había que confiar en el sistema, la constitución, el PP y la madre que los parió a todos. Decían que cuando volviera la derecha al poder volveríamos a vivir en un país pacífico y cristiano.

Ya.

Pues nosotros eso no nos lo tragamos. Porque el problema de España no es que las cosas vayan mal cuando gobiernan las izquierdas y bien con las derechas. Las dos vertientes del sistema son igualmente culpables de la deriva general del sistema. Si quieren dedicarse a frenar el desastre actual que lo hagan, pero que no nos vengan con eso de que la cosa ha empezado a torcerse "desde hace meses".

Por favor.

Mi último mensaje en Facebook

 Este es, posiblemente, mi último mensaje original en Facebook. Es una semi-despedida porque todavía no voy a borrar mi perfil. Aún me podría resultar útil para contactar con amigos y conocidos, o para hacerles llegar alguna noticia o convocatoria de vez en cuando. Pero poco más: 

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Me pregunta Facebook "¿Qué estás pensando?"... ¡Como si no lo supiera!

Pienso por ejemplo que ahora que me he pasado a Telegram y estoy aprendiendo a usarlo me doy cuenta de que es realmente imposible vivir atendiendo simultáneamente a toda clase de plataformas. 

Pienso que Telegram supera con mucho en sencillez de manejo, privacidad y más cosas a todas las demás redes sociales porque puede suplir tanto la mensajería instantanea de Guasap, como la inmediatez de Twitter o el tono amigable que cada uno se monta en su burbuja de Facebook. Tampoco veo que Instagram aporte técnicamente nada superior a Telegram. 

Pienso, en fin, que llega la hora de elegir, más que nada porque el día sigue teniendo 24 horas, y tengo una familia que atender, un negocio que sacar adelante, un Ahorainformación que requiere dedicación y mucho, mucho para leer. Así que advierto: Si alguien, por alguna extraña y remota razón, tiene interés en saber qué es de mi vida o qué es lo que puedo y quiero contar en cada momento de mi vida, mis lecturas, mis escritos o mis cosas en general... que se apunte a mi canal de Telegram. 

Es este: https://t.me/javier_garisoain

El tiempo dirá qué pasa con este perfil de Facebook. Ya veremos. Que nadie se extrañe si no lo visito mucho, lo siento, no es nada personal, pero estaré localizable en Telegram. 

Un abrazo,

13 ene 2021

Cultivar las redes sociales




La noticia de la semana es la crisis de las redes sociales de internet. El descaro con el que han decidido actuar las plataformas casi monopolísticas de Twitter, Facebook y compañía para favorecer los intereses de sus ideologías cada vez más enloquecidas. Y de paso para atreverse a censurar incluso a todo un presidente estadounidense que les estaba resultando incómodo. 

La respuesta casi instintiva de muchos -y me incluyo- está siendo una emigración masiva hacia alternativas como Telegram, Parler o similares que hoy por hoy parecen ofrecer ámbitos de libertad mas generosos. Pero... ¿Y si en lugar de pasarnos a otras redes sociales virtuales aprovecháramos la ocasión para volver a cultivar las relaciones sociales normales?

En los últimos años somos muchos los que hemos ido abandonando a las televisiones y a los periódicos para informarnos e informar en Twitter, You Tube, Facebook, Instagram... El mismo Donald Trump ganó sus elecciones hace cuatro años por eso, porque se apoyó en la libertad que entonces ofrecían las redes sociales virtuales frente a los grandes medios acartonados y desprestigiados.

Parecíamos haber encontrado en la efervescencia de internet una solución para luchar contra la plutocracia del pensamiento único. Sin embargo esta estrategia ha demostrado sus limitaciones. Ahora ya sabemos que no va a ser tan sencillo zafarse de unos dictadores que concentran en sus manos prácticamente todo el poder económico, político y cultural del mundo.

Habrá por tanto que seguir luchando por tener periódicos, televisiones, radios y plataformas de Internet libres y amantes de la verdad. Habrá que crear y fortalecer comunidades de internautas en torno a las distintas guerrillas digitales (como la de Ahorainformacion.es, por ejemplo). Pero esta "Crisis de las Redes" tiene que hacernos reflexionar sobre cuáles son las redes que nos hacen verdaderamente fuertes. Y no son otras sino las redes humanas de siempre. Esas que todos conocemos y que están siempre ahí, dispuestas a acompañarnos en los buenos y en los malos momentos, a pesar de las medidas de alejamiento que las han puesto estos meses en el punto de mira... Son las redes familiares, las de amistad, las vecinales, las laborales, las religiosas y las culturales. Ellas son las que de verdad constituyen una amenaza para el sistema. 

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Por cierto, para quienes se hayan pasado a Telegram... Este es el enlace para recibir mis artículos.

https://t.me/joinchat/R3pwXmLg9BM17R78

Gracias.

8 ene 2021

Su democracia ha muerto

La democracia, su democracia, ha muerto. Y eso solo puede significar una cosa: que ya no la necesitan.

 Las elecciones siempre fueron mentira desde el momento en que para ganarlas había que pertenecer al partido con mayor presupuesto. Había que tener de tu parte a la televisión. Había que disponer del candidato más fotogénico. Donald Trump nos hizo soñar porque descubrió una grieta en el sistema. Descubrió que la gente normal ya no se fiaba de los grandes medios de comunicación y supo sintonizar con esa desconfianza para llevar la contraria a las ideologías modernas en sus planteamientos más perversos. Pero el sistema es poderoso. Ha tardado cuatro años en sellar la fuga y lo ha hecho, como siempre que lo ha necesitado, de forma expeditiva e inmisericorde. 

Con dos muertos dejaron al Carlismo fuera de combate en 1976, cuando era todavía una fuerza popular sin domesticar. ¿Se acuerdan? Hoy, salvando las distancias, pueden dar al trumpismo por amortizado. Sí, el trumpismo es algo más -y seguramente algo mejor- que Trump. Pero costará mucho volver a aglutinar una fuerza semejante, que sea capaz de poner en jaque a los partidos, al sistema, a los globalizadores y al deep state. No sabemos si Trump era el katejon o un katejoncito, lo que está claro es que este golpe lo vamos a sentir en todas partes, también en esta triste colonia yanqui llamada Estado Español. 

¿Que cómo lo han conseguido? No olviden que los Estados Unidos es el país del cine, de la CIA y de las maniobras de falsa bandera. Tienen expertos en producir un tipo de literatura oficial que solo se puede desmontar décadas después, cuando ya solo interesa a los historiadores. No compren el relato cínico de los cínicos. Resistan y cultiven siempre el espíritu crítico. Piensen mal -de los inmorales- y acertarán.  

Y piensen, como les decía, que el mantra democrático podría estar llegando a su fin. En todo el mundo, aquí y allá, son imparables los rumores de amaños cada vez más descarados, crece la desconfianza hacia los sistemas de recuento. La respuesta nerviosa del sistema a estas acusaciones tan sólo está consiguiendo un efecto: aumentar la desafección de la gente hacia ese que denominaron "el menos malo de los sistemas". El número de los antidemócratas crece día a día porque ahora ya, todo el mundo que se para dos minutos a pensar se da cuenta de que los políticos democráticos representan sin disimulos los intereses de las corrientes dominantes, de los poderosos, y no las creencias de la gente. El problema es que hay que detenerse dos minutos a pensar. En Argentina, por ejemplo, todas las encuestas daban una oposición mayoritaria al aborto. Sin embargo la mayoría de los senadores ha decidido representar en este asunto a otras personas que no son sus votantes. En los Estados Unidos será presidente Biden, pero nadie, ni siquiera después del teatro sangriento representado en el capitolio, logrará hacer creer a medio mundo que Biden ha jugado limpio. 

La democracia lo ha aguantado todo hasta ahora, pero todo tiene su límite. No se puede engañar a todo el mundo todo el tiempo. 

Sumen a todo esto el que los políticos partidistas no pierdan ocasión de hacer el ridículo y de desprestigiar cada vez más el sistema por el que prometieron dar la vida. De la corrupción y las incoherencias de "la casta" hablaremos otro día. Lo que ha sucedido con la designación del candidato del Partido Socialista para las próximas elecciones catalanas es de libro. A los protagonistas de este entremés no les importa lo más mínimo, porque saben que sus marrullerías son siempre sepultadas por el telediario de mañana. Traten de recordar porque esto es de hace cuatro días: una mañana el ministro Illa declaraba rotundamente que el candidato iba a ser Iceta. Al día siguiente el partido comunicaba que el candidato iba a ser el ministro Illa. ¿Han salido los protagonistas para dar alguna explicación razonable? No. Esperen sentados porque eso no va a suceder. Y así funciona todo. Nos toman por idiotas. O lo que es peor, por esclavos. 

4 ene 2021

La estupidez artificial



No me asusta la inteligencia artificial futurista. Es peor lo que ya estamos sufriendo, la estupidez artificial de empleados y funcionarios que no son capaces de tomar decisiones por su cuenta porque el ordenador no les deja.
Vayan a cualquier franquicia, a cualquier oficina moderna, cuando alguien pide algo adaptado a sus necesidades, algo que se sale de la basura normal, o cuando simplemente exige un trato humano y justo la respuesta típica es: "lo siento, el ordenador no me deja."

Introduzcan un dni erróneo, pidan algo que se salga del protocolo, intenten hacer cualquier pequeña negociación comercial y la respuesta del autómata que aporrea el teclado será invariable: "lo siento, el programa no me lo permite".

Doblegarse a los criterios estrechos de un formulario inflexible podría ser admisible a la hora de comprar algo por internet. Alguna rareza fabricada en las antípodas. Pero no tiene sentido encorsetarse así en las tiendas de barrio.

Malamente sobrevivirá el pequeño comercio si se dedica a reproducir, a escala menor, los procesos maniáticos de Amazon. Si prescinde del trato humano morirá igualmente y no merecerá que lloremos por él.

Yo no se si la profesionalidad, la flexibilidad y en trato humano serán suficientes para evitar el cierre de un pequeño comercio. Lo que sé es que cuando pierden eso merecen morir.

2 ene 2021

¿Feliz año nuevo?

No. Visto lo visto ya no voy a desear a nadie un feliz año nuevo. Porque lo que realmente quiero es desear a todos que seáis felices sea como sea el 2021.

No  hace falta ser profeta para darse cuenta de que lo que viene, si Dios no lo remedia, va a ser peor. Así que a mal tiempo... buena cara. Sean ustedes felices, que eso no es lo mismo que reír. Pero tengan la seguridad de que al final lo que cuenta es que nosotros reiremos los últimos. 

1 ene 2021

¡Libera! (Que Alguien Haga Algo nº47)

Hay una forma física y directa de otorgar la libertad al cautivo que consiste en derribar el muro de la prisión. No es esa sin embargo la manera más cristiana de hacer las cosas. Cristo es el gran libertador, pero la liberación que nos predica con su ejemplo es de esa clase que llamamos redención. El Redentor, el que redime, es aquel que nos re-compra pagando con su propia sangre. No es un liberador cualquiera. No es una fuerza bruta, ni una casualidad, tampoco un afán justiciero. No se limita a exigir un derecho y no lloriquea cuando no se lo conceden. Un redentor es alguien que está dispuesto a hacer lo contrario que hizo Judas Iscariote. Alguien que está preparado para pagar un precio claramente abusivo, un chantaje inaceptable, a sufrir una extorsión en toda regla. Por eso durante siglos los campeones de la auténtica teología y pastoral de la liberación cristiana fueron los padres Mercedarios, frailes-caballeros, cristianos prácticos, reunidos en el siglo XIII por un joven comerciante catalán llamado Pedro Nolasco. Ellos no hacían ascos a la hora de negociar con los terroristas de Berberia. Estaban dispuestos a pagar y, a menudo, lo hacían con la propia viva. 

Este espíritu redentorista es el que nos invita a vivir la obra de misericordia cuando habla de socorrer al cautivo. Es una llamada a la liberación de los hermanos que va más allá de la reivindicación, la recogida de firmas o el activismo de pancarta. Es una exigencia dolorosa de rescate.

Hoy existen muchas formas de cautividad. La libertad, ya sea física o del espíritu, tiene muchos enemigos en un mundo cada vez más encorsetado. Por eso si pretendes dedicar tu tiempo y energías a la redención de tus hermanos necesitarás imaginación e ingenio. Y perderás la vida y la ganarás y serás feliz.