Páginas

Mostrando entradas con la etiqueta foro alfonso carlos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta foro alfonso carlos. Mostrar todas las entradas

10 sept 2019

Gracias por el Foro Alfonso Carlos 2019. No os perdáis el 2020.

Muchas gracias a todos los que habéis participado en el Foro Alfonso Carlos I de este fin de semana. Ha sido estupendo. Los que os lo habéis perdido buscad las crónicas y los vídeos que irán saliendo próximamente en www.ahorainformacion.es y en otros sitios de internet.

Gracias a todos los ponentes  (Aurora Sánchez, Santiago Arellano, Javier Barraycoa, Javier García Isac, Teresa Jaurrieta, Geni Álvarez, Carlos Pérez-Roldan, Javier Perez-Roldan); a Miriam por su espectacular tarea de secretaria, digna discípula de Mercedes, que tanto nos alegró con su visita final; a Ángel Manuel por su cobertura al minuto desde Twitter con la que hemos llegado a miles de personas. Gracias a Blanca y a los otros operadores de vídeo y a los redactores de ahorainformacion, de Tradición Viva y de otros medios con los que llegaremos a otros miles de españoles de ambos lados del Océano. Gracias también a Jose Miguel (Zitro II) por sus viñetas, a Neus por su sorpresa final, a María Pía y Emilio por impulsar la causa de Antonio Molle, a Juan por compartir su proyecto de la editorial Campomanes, a Javier Zazu por llenarnos el corazón y vaciarnos el bolsillo, a Antoni por sus impactantes diseños.

 Gracias a la Casa de Castilla La Mancha por su hospitalidad y por no doblegarse ante el capricho de los políticos progres. Gracias en fin a la Consejería de Igualdad de Castilla-La Mancha SIN cuya ayuda ha sido posible realizar este interesante encuentro en el que se ha debatido con plena libertad y respeto. Gracias a los ponentes que quisieron venir pero no pudieron porque no les dejaron o su partido o su afonía. Gracias en fin a mis compañeros de la Junta de Gobierno de la Comunión y especialmente a Miguel Ángel Bernáldez, principal responsable del éxito de estas XXI jornadas y de las del año 2020 que ya ha empezado a preparar. Si es posible, no os las perdáis.

8 oct 2016

Cómo defender a la familia de los ataques del estado moderno

https://youtu.be/N2638OT7Q7I
Un primer borrador para el Manual del vecino
(Ponencia presentada en los Cursos de Verano del Foro Alfonso Carlos. Sevilla, septiembre de 2016)

https://youtu.be/N2638OT7Q7I

Lo primero que hay que decir en relación con el estado y la familia es que el estado no tiene por qué atacar a la familia. No todos los estados han atacado siempre a la familia. Es más, el origen del Estado tiene mucho que ver con la defensa, la protección y el cuidado de la familia. La teoría roussoniana del buen salvaje es una elucubración absolutamente teórica e irreal. Sin embargo no lo es tanto pensar que antes de la constitución de los estados, antes de ese famoso “contrato social” imaginario, no había individuos aislados sino familias. Fueron las familias las que construyeron las primeras aldeas y ciudades. El trabajo de los arqueólogos consiste en buscar viviendas; habitaciones familiares. Incluso en los enterramientos, allí donde aparecen con más protagonismo los restos individuales son frecuentes los enterramientos colectivos.

En el origen de todas las civilizaciones las familias eran siempre más fuertes que el Estado. Su patrimonio pasaba de padres a hijos con una regularidad que nunca tuvieron las administraciones públicas nacientes. La fuerza de los primeros reyes no residía en un cuerpo de funcionarios sino en su propia familia. Fuerza que se vió incrementada con la institución de la monarquía hereditaria. Las gentes elegían a una familia para que gobernase a todas las demás. Un rey no era nadie sin familia real, sin clan. Una tribu, un linaje, garantizaban mucho mejor el cumplimiento estable de una serie de funciones al servicio de todo un pueblo, que un único individuo. La misma Biblia nos presenta al pueblo israelita repartido en doce tribus, doce linajes, doce familias de familias. Los levitas garantizaban el servicio en el Templo. De la tribu de Judá, del linaje de David, esperaban los judíos al Mesías.

Hoy, el Estado se ha convertido en una especie de familia artificial que protege a los nuevos tiranos de guante blanco y que se va regenerando por adopción. Esto es en realidad lo que se viene llamando “la casta”. Los administradores del Estado abandonan a su familia -o la incorporan directamente a la sombra del poder- esforzándose por dar continuidad al artificio. Y así es como el Estado ha pasado de ser un instrumento controlado por las familias a una gran macrofamilia sintética que trata de controlar a las familias de verdad.

El poder del Estado moderno tolera mal la existencia de esa realidad estable, tranquila, que como un mar de fondo sostiene todo el sistema y amortigua todas las crisis del mismo. El Estado moderno quisiera la desaparación de la familia. Y si no lo quiere realmente la verdad es que lo parece. Porque todas sus acciones van encaminadas al mismo fin: la disolución de los vínculos familiares, el debilitamiento del patrimonio, de la herencia, del linaje. El estado procura que los hombres y especialmente las mujeres no vivan allí donde trabajan, nada mejor para debilitar física y mentalmente a un posible resistente que obligarle a un viaje largo al inicio y al final de la jornada. Si todos viviéramos en nuestro mismo lugar de trabajo, o cerca del mismo, seríamos mucho más difíciles de dominar. El estado procura además que los niños y los jóvenes estén el mayor número posible de horas fuera del hogar: colegios, guarderías, ludotecas, extraescolares, centros juveniles. Lo mismo cabe decir de los ancianos: centros de día, residencias, pisos tutelados...

Todas estas instituciones son presentadas como herramientas para apoyar a la familia, como ayudas a la economía familiar, pero en realidad lo que principalmente consiguen es debilitar los vínculos familiares, desarraigar a las personas de su entorno.

Las leyes divorcistas en primer lugar y todas las que han ido desvirtuando el matrimonio natural, -leyes cuya derogación es vista por la mayoría de los católicos como una causa perdida-, no son sólo una consecuencia de los problemas que tienen las familias actuales sino que son el origen de que se haya devaluado el mismo concepto de matrimonio. Una legislación que prohibe de hecho el matrimonio para toda la vida, que establece clausulas más duras para rescindir un contrato de alquiler, o para liberarse del contrato de permanencia del teléfono, que para romper una promesa sagrada es un ataque directo a la familia. Un ataque previo y de consecuencias devastadoras para el conjunto de la sociedad. Y sin embargo, con cada boda se abre un nuevo frente de lucha. Y el estado anti-familia lo sabe. Si cada nuevo matrimonio tuviera claro que al fundar una familia nace un nuevo protagonista político y social...

El problema de fondo que sufren las familias, en tanto que familias, no es tan solo la actual ideología de género que parece que lo contamina todo; ni siquiera el aborto, ni el materialismo, ni el alcohol o la droga, ni la pornografía o la inmoralidad en general. El problema no es sociológico sino político. Y como todo lo político, con raíces prepolíticas teológicas (como enseñaba Donoso). Existe una fuerza, coherente en su maldad, que elabora su discurso y promueve unas políticas determinadas de forma consciente y planificada. Esa fuerza, o esas fuerzas, buscan la destrucción o, cuando menos, el debilitamiento de la familia.

Muchos católicos y grupos que podríamos llamar “familiaristas” han intentando ofrecer consejos para la autodefensa del núcleo familiar desde un punto de vista espiritual, religioso, prescindiendo del factor político. Como si la política fuera una energía natural, como los terremotos, o los tsunamis, inevitable e imprevisible. Aconsejan, por ejemplo, dar prioridad a la familia antes que al trabajo, educar en el ser antes que en el tener, promover la espiritualidad para luchar contra el materialismo, estar abiertos a la vida, asumir los padres la educación de los hijos con responsabilidad. Estoy absolutamente a favor de todos y cada uno de estos consejos porque es cierto que constituyen una base que hará posible la resistencia más tenaz. Pero es imprescindible completar la lista con algunas orientaciones de carácter político. Es que si no, si llevamos a su extremo ese familiarismo cerrado que reniega de la política podríamos llegar a la conclusión de que quienes más hacen por la familia no somos nosotros ahora sino precisamente quienes no han venido a este foro ni participan nunca en foros similares.

Dicen que la mejor defensa es un buen ataque. No se trata -al menos por el momento- de convertir cada familia en una partida guerrillera rebelde pero sí de entender que la familia, cada una de nuestras familias, es un agente político.

Ser un agente quiere decir que uno no se limita a la queja, la manifestación o la recogida de firmas. Sería imposible agotar en este artículo una lista de consejos prácticos que respondan al “cómo defender a la familia de los ataques del estado moderno”. Ahí van algunas sugerencias que necesariamente han de ser mejoradas y ampliadas:

1. Conoce la historia de tu familia, de tu apellido, inculca en tus hijos amor y admiración por los antepasados. Visita los cementerios, guarda y cuida el álbum de fotos familiar.

2. Arráigate, (como la Sagrada Familia en Nazaret) haz que en la medida de lo posible la residencia de tu familia no sea un lugar de paso. Empadrónate.

3. Asóciate con otras familias, familias numerosas, asociaciones de padres de alumnos, asociaciones de vecinos, grupos o movimientos religiosos...

4. Conoce y ama a la familia de tu cónyuge. Interesate por la familia de tus amigos y tus compañeros de trabajo. Acostumbra a tus hijos a que vean, detrás de cada uno de tus amigos y conocidos a una familia.

5. Agranda tu familia, mantén el contacto con primos, parientes de toda clase. Y procura que ese contacto no se limite a las fiestas familiares sino que integre actividades profesionales, económicas, de acción social, de ayuda mutua.

6. Da prioridad a las celebraciones y reuniones familiares.

7. Resiste económicamente hasta el límite, evita las subvenciones (evita principalmente el control y la pérdida de libertad que casi siempre va asociada al concepto de subvención), calcula siempre las opciones legítimas que sean más beneficiosas para el patrimonio familiar.

8. Si es posible establece una empresa familiar, e implica en su desarrollo a todos los miembros de la familia.

9. Si trabajas por cuenta ajena procura que tus jefes, tu empresa, conozcan a tu familia. Que no te vean ni te puedan tratar como a un individuo aislado.

10. Olvídate del voto personal y secreto. Especialmente en las elecciones municipales, procura que los votos familiares vayan siempre unidos en pro de la propuesta que sea más favorable a los intereses familiares.

11. Procura inculcar en tu familia la conciencia de vecindad. Participa activamente en la comunidad de vecinos, en las actividades vecinales y en las elecciones municipales a través de candidaturas independientes.

12. Mantén y promueve los propios códigos internos de la familia. Las costumbres, los ritos, las “manías”. Cuanto más abundante sea el vocabulario familiar mejor.

13. Abre tu casa como refugio a los necesitados. Haz de tu familia una auténtica ONG. Esta actitud os enriquecerá.

14. Colabora con los centros de orientación familiar diocesanos, ayuda a las víctimas del divorcio.

15. Controla los medios de comunicación que entran en tu casa y apoya solamente a aquellos comprometidos con la familia como Dios manda. Limita en lo posible el uso de internet.

16. Haz por tí mismo todo lo que puedas sin pedir la ayuda de la administración. Si tu vecino tiene la música demasiado alta no llames a la policía, habla con él.

17. Vincula a tu familia a la Parroquia. Participa en sus actividades pastorales todo lo posible. Reza en familia. Conságrala al Sagrado Corazón de Jesús. Participad, en familia, en romerías y tradiciones populares.

18. Estudia y difunde la historia de tu pueblo, de tu barrio, de tu calle, de tu comunidad de vecinos.

19. Desayuna, come y cena en casa. En familia.

20. Cocina en casa. Y si es con recetas familiares, mejor.

21. Compra o contrata los servicios de comercios y profesionales que defiendan la familia, que hagan descuentos a familias numerosas, etc.

22. Lleva a tus hijos a un colegio que defienda la familia como Dios manda. Implícate en la vida del colegio, asóciate con otros padres, exige tus derechos como educador, protesta y reclama siempre que sea necesario.

23. Cuidado con los créditos y las hipotecas. No te endeudes por sistema hasta perder libertad.

24. No tengas miedo a ser raro o, mejor dicho, a ser normal en un mundo raro. Inculca en tus hijos ese sentimiento liberándolos de complejos.

25. Esfuérzate por buscar alternativas al ocio.

26. Cultiva tus principios, lee y difunde libros buenos, publicaciones que los defiendan. Educa contracorriente.

27. Vigila las adicciones: la droga, el sexo, el juego.

28. Haz propaganda de todo lo bueno. Ayuda a que se conozcan las buenas iniciativas, las pequeñas victorias.

5 sept 2016

LA FAMILIA, TEMA CENTRAL DEL FORO ALFONSO CARLOS 2016 EN SEVILLA

En unos días, los 16, 17 y 18 de septiembre, se va a celebrar en Sevilla la clásica convocatoria de los cursos de verano del Foro Alfonso Carlos I. Este año el tema de los mismos es LA FAMILIA.

Tal vez convenga aclarar que, como carlistas, nuestra intención principal es hablar de política familiar. Y naturalmente de las políticas antifamiliares que caracterizan a todas las ideologías revolucionarias, desde el liberalismo decimonónico clásico hasta las últimas tendencias de la ideología de género. Hablaremos pues de política, y no tanto de autoayudas, ni de terapias familiares, ni de psicología evolutiva, ni de técnicas pedagógicas. Todos los enfoques tienen su valor, y muchos pueden sumar aspectos positivos apoyándose unos a otros. La familia, más que cualquier otra realidad humana, se presta a una diversidad de enfoques inmensa.


Pero dicho esto es preciso insistir en que lo que como carlistas podemos aportar es nuestra convicción de que familia es la célula básica de la sociedad, célula también política, previa al estado, cuerpo social natural elemental sin el cual la comunidad humana corre el riesgo de convertirse en una masa de individuos fácilmente manipulable. 

Programa e inscripciones aquí: 


12 ago 2011

CURSOS DE VERANO DEL FORO ALFONSO CARLOS I

Copio a continuación el programa del Foro de este año que acabo de recibir en primicia. ¡Por fin vamos a hablar de economía!



CURSOS DE VERANO DEL FORO ALFONSO CARLOS I















POLÍTICA SOCIAL Y ECONÓMICA:
RESPUESTAS DESDE LA TRADICIÓN

Fechas: 16, 17 y 18 de septiembre de 2011Sede: Convento de los PP. Carmelitas. Toledo



Programa:

DÍA 16, VIERNES PRIMERA JORNADA
14:00 h. Comida
16:00 h. La Doctrina Social de la Iglesia: de León XIII a Pablo VI. Miguel Ángel Belmonte.
17:00 h. Coloquio y tiempo libre
18:00 h. Visita al Alcázar de Toledo
21:00 h. Cena.

DÍA 17, SÁBADO SEGUNDA JORNADA
08:30 h. Desayuno
09:00 h. La Doctrina Social de la Iglesia: Juan Pablo II y Benedicto XVI. Bruno Zazo.
10:00 h. Coloquio y tiempo libre.
12: 00 h. La Política Social y Económica del Carlismo. Carlos Ibáñez Quintana.
13: 00 h. Coloquio y tiempo libre.
14:00 h. Comida y tiempo libre
16:00 h. Políticas económicas basadas en el error: la crisis. Aportaciones de la Tradición a la política económica. Ruben Manso Olivar.
17:00 h. Coloquio y tiempo libre.
18:30 h. Mesa Redonda: POLÍTICA SOCIAL Y ECONÓMICA. RESPUESTAS DESDE LA TRADICION. Rubén Manso Olivar, Carlos Ibáñez, Miguel Ángel Belmonte, Bruno Zazo; Moderador: Javier Echanove.
21:00 h. Cena

DÍA 18 DOMINGO: TERCERA JORNADA
9:00 h. Desayuno
10:00 h. Coloquio: CTC, un año más. Balance del curso político. Moderador: Javier Garisoain.
11:00 h. Presentación del libro "Solución Social", de G. Thibon y H. Lovinfosse, Editorial Tradere.
Evaristo Palomar, Rubén Manso Olivar y Bruno Zazo.
12:00 h. Santa Misa en la Catedral y paseo por Toledo (se ruega llevar boina roja, o blanca).
14:00 h. Comida y conclusiones en la sobremesa

PRECIOS DE INSCRIPCIÓN:
- Inscripción con pensión completa desde la comida del viernes a la comida del domingo (2 días completos).
. Afiliados: 140 euros.
. Simpatizantes: 172 euros.


- Inscripción con pensión completa desde la comida del sábado a la comida del domingo (1 día completo).
. Afiliados: 86 euros.
. Simpatizantes: 108 euros.

- La asistencia a las charlas es libre salvo el pago de las comidas: 12 euros cada una.

Plazas limitadas. Las habitaciones individuales se asignarán por orden de inscripción.
Inscripciones antes del 5 de septiembre.



--

Foro Alfonso Carlos I (Comunión Tradicionalista Carlista)
www.carlistas.es
C/ Zurbano, 71. Of. 3. - 28010 Madrid
Secretaria de los cursos: Mercedes Octavio
Teléfonos: 620 525 907 y 91 399 44 38
carlistas@carlistas.es