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10 nov 2020

Los ladridos del Diario de Noticias contra la memoria de la Navarra del 36


Esto lo escribí hace cinco años. Y hoy precisamente vuelve esta historia a plena actualidad.

“Una preciosa carta de nuestro Arzobispo, Francisco Pérez. Y que se publica en La Verdad ilustrada con una imagen de la segunda cúpula de España: la del Monumento de Navarra a sus Muertos en la Cruzada.
Este templo cuya parte superior gestiona actualmente el ayuntamiento de Pamplona… y que no saben que hacer con él. Hay que ver lo nerviosos que se ponen los de Bildu y todos los progres en general cada vez que se les recuerda que en el 36 Navarra, demostrando de forma heroica su LIBERTAD, decidió levantarse en armas contra un gobierno tiránico.”

Digo que vuelve a la actualidad porque arrecian de nuevo las presiones al clero desde el Diario de Noticias y otros medios anticatólicos para que se siga tratando como apestados a los miembros de la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz. Una Hermandad canónica, fundada por excombatientes católicos y bajo el impulso del entonces obispo de Pamplona don Marcelino Olaechea (en proceso de beatificación) para -nada más y nada menos- mantener convenientemente santificado y depurado de miserias humanas el verdadero espíritu de cruzada, el auténtico espíritu macabeico que inspiró a gran parte de los sublevados en julio del 36. La Hermandad que inició en 1940 las famosas “Javieradas”. Hermandad de la que he tenido el privilegio de ser Caballero Prior durante unos años y en cuyo mandato, de acuerdo con el entonces arzobispo don Fernando Sebastián, fueron actualizadas sus Reglas.

Después de la gran cesión que supuso la donación del Monumento de Navarra a sus Muertos en la Cruzada (la segunda cúpula de España) -con escasas seguridades jurídicas- al Ayuntamiento; después de que ello llegara a propiciar el mayor sacrilegio de la historia reciente de España con la famosa exposición blasfema del pobre diablo Abel Azcona; después de la indigna exhumación -contra el deseo de la mayoría de los familiares- de los difuntos que reposaban en la cripta… ahora quieren prohibir a la Hermandad que mantenga el culto en su sede -que no es mas que una catacumba- rezando por sus muertos.

Sus muertos, los muertos “por Dios y por España” que no son solo “nuestros” muertos porque deberían ser honrados y recordados con respeto por todos los cristianos de Navarra y de España, porque gracias a ellos, a su sacrificio, se libró a Navarra y a España de una amenaza cierta de tiranía anticristiana. ¿Qué hubiera sido de Navarra si no hubiera sido por la victoria de nuestros modernos cruzados? Aquellos que hemos conocido, nuestros mayores que fundaron la Hermandad, por ejemplo, no se alzaron por ambiciones ni por impulsos ideológicos sino en un movimiento defensivo, con plena libertad, siguiendo el llamamiento de la Diputación Foral y contra un gobierno que consideraron entonces ilegítimo.

Si no hubiera sido por su victoria ¿habría existido un renacer religioso en Navarra?, ¿habrían salido de las familias navarras los miles y miles de misioneros navarros muchos de los cuales siguen todavía repartidos por todo el mundo? De bien nacidos es ser agradecido y Navarra, la opulenta y orgullosa Navarra del siglo XXI no lo está siendo con sus mayores porque asiste silenciosa y amedrentada por los ladridos que se leen en el Diario de Noticias.

2 sept 2016

Sobre los huesos de la cripta del Monumento de Navarra a sus muertos en la Cruzada

Sacar unos huesos de una tumba no parece una gran hazaña. Y sin embargo los progres nostálgicos de Pamplona (nazionalistas + comunistas + podemos) están tratando de venderlo así mientras preparan con ilusión su particular 20-N. Quieren anunciar el fin de los enterramientos de la cripta del Monumento de Navarra a sus Muertos en la Cruzada como si ello representara una gran victoria para las vitrinas del "antifascismo". Como si clausurar un cementerio que lleva 80 años sin acoger a nuevos muertos fuera una urgencia sanitaria. O como si cambiar la ubicación de unos pobres restos enemigos fuera un primer paso triunfal previo a la demolición del Monumento.

Todo el mundo sabe que los familiares son muy libres de hacer traslados óseos. Alguno diría que ya no son tan libres cuando se les presiona desde la administración para ello. Pero aunque vaciaran todas y cada una de esas tumbas, no cambiaría un ápice ni la historia ni el testimonio que supone la mera existencia de ese gran edificio en el centro de Pamplona.

Las "victorias" de los revanchistas consisten en hacer exposiciones sacrílegas o en mover huesos. La nuestra es que día tras día esas piedras de la plaza de la libertad sigan gritando que hace 80 años la gran mayoría de los navarros se alzó libremente, leal a su propio gobierno foral, en contra del gobierno laicista y totalitario "de Madrid". Eso es lo que quisieran cambiar. Y rabian porque no pueden.

23 jul 2016

Mi celebración del 19 de julio

Un pequeño medio digital llamado El Pamplonauta (su redactor Arturo Cisneros, concretamente) ha publicado un artículo mal documentado y bastante desorientado que me obliga a salir al paso para aclarar algunas cosas en relación con mi celebración del 19 de julio. Si me han de insultar o partir la cara al menos que sea por lo que soy -católico, navarro, español y carlista- y no por meterme en ese revoltijo tan recurrente de los fachas, o los franquistas. 

Este es el enlace al artículo en cuestión (que ha reproducido el diario podemita "Diagonal"):
http://www.pamplonauta.info/2016/07/21/la-ultima-misa-franquista-monumento-los-caidos-pamplona/

Y esta es mi respuesta al mismo:

******************

En primer lugar hay que aclarar que no existe en la liturgia católica ningún rito especial que se pueda denominar "franquista". No existe la "misa franquista" ni menos aún la "misa de homenaje franquista". Las eucaristías que celebra la Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz son misas católicas ordinarias en las que se lee la Sagrada Escritura, se realiza el rito de la eucaristía y se reza por los difuntos. (Y también se hacen -por cierto- en desagravio por el sacrilegio de la exposición organizada por el ayuntamiento en ese mismo edificio hace unos meses.)

No es correcto decir que la citada Hermandad tenga "ideología franquista". Es una asociación religiosa canónica que carece de fines políticos. Se fundó en un momento histórico concreto por católicos que, bajo su responsabilidad, y con su obispo a la cabeza, después de entender que se habían agotado las vías pacíficas, decidieron adherirse a un alzamiento contra un gobierno que consideraban ilegítimo. La citada Hermandad lo único que recoge -y actualiza- es ese espíritu de defensa de valores religiosos. A veces parece que nos olvidamos de que el régimen contra el que se alzaron aquellos católicos había desencadenado una auténtica persecución religiosa. Y no sólo a partir de 1936, pues ya desde 1931 se quemaron iglesias y en el fallido golpe de estado socialista de 1934 se asesinó a nada menos que 34 miembros del clero.

Como político, como carlista y como navarro, tengo que decir, para que se entienda bien mi posición, que lo que los carlistas conmemoramos el 19 de julio no es ni la guerra civil, ni la represión, ni el establecimiento posterior de la dictadura de Franco. Nosotros no celebramos nada de eso. Lo que recordamos con admiración y respeto es el espíritu del 19 de julio, un espíritu popular y civil que llevó hace 80 años a miles de navarros, -leales al gobierno legítimo de la Diputación Foral de Navarra-, a alzarse contra otro gobierno, el de Madrid, que consideraron ilegítimo porque estaba amparando la anarquía y la persecución religiosa. 4.704 de esos sublevados murieron en el frente a lo largo de la contienda y sus nombres están inscritos en el Monumento de Pamplona. Otros navarros murieron fuera de navarra, víctimas de la represión y persecución de la "zona roja". Otros más fallecieron en los bombardeos de Pamplona o Lumbier. Sus familiares y amigos tenemos todo el derecho del mundo a reconocer su heroísmo, a honrar sus restos, o a rezar por ellos. Al menos el mismo derecho que los familiares y amigos de los combatientes y represaliados del bando republicano.

La historia de Las Españas está llena de guerras y de violencias y supone un llamamiento constante para que evitemos los mismos errores. Es fácil poner la etiqueta de culpable al que toma la decisión de enfrentarse al gobierno pero ¿qué sería del mundo si todas las personas, a lo largo de toda la historia, se hubieran sometido siempre, sin protesta alguna a los caprichos de los poderosos? Cuando recuerdo el heroísmo que tuvieron los sublevados de 1936 pienso en el de los protagonistas de otros alzamientos históricos como los del 718 contra los musulmanes, del 1212 contra los almohades, de 1808 contra Napoleón, de 1833 contra los liberales... Entiendo que otros pueden tener otras preferencias, y verán con admiración a golpistas liberales como Riego o a los anarquistas de la "semana trágica" de Barcelona. Lo entiendo y lo respeto. Lo único que pido es ese mismo respeto.

Javier Garisoain