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13 jun 2024

Don Felipe firmó ¿Qué se esperaban?



Están los constitucionalistas tristes porque - ¡quién lo iba a pensar!- don Felipe no ha hecho nada y, tal como estaba previsto, ha firmado la amnistía a Puigdemont y compañía. ¿Qué se esperaban? Este jarrón chino ha firmado, lo mismo que su padre, todo lo que se le ha pedido. Y cosas mucho más inmorales que la amnistía. 

Es un falso rey. No rige. Está donde está para dar un aire de respetabilidad al sistema. Una apariencia de legitimidad al gobierno de la colonia que somos. Nada más.

No es nada nuevo. ¿Que todo esto es una pena? Bueno, llevamos décadas o siglos de pena. Todos los gobernantes de la revolución liberal son felones. España está irreconocible desde hace 191 años, cuando los españoles despiertos tuvieron que alzarse contra su propio gobierno. Estas amnistías de ahora son rifi rafes entre canallas. Ajustes de cuentas en la mafia política. Simples peleas de hienas ante los despojos de España.

Se nos acumulan los motivos. Al principio, cuando irrumpieron las ideologías de la modernidad entre nosotros, teníamos muchos medios y algunas buenas razones. Aunque no tantas como ahora. Ahora que nos sobran motivos para salir a quemar todos los palacios de todos los tiranos... nos faltan medios. Este es el drama de la contrarrevolución. Dios proveerá.

Sobre Milei, la justicia social, la desvinculación, el liberalismo y las relaciones de mierda



Javier Milei es un bocazas y su obsesión antisocialista -que no digo que no esté justificada- no le da derecho a arramblar con lo poco que queda de la doctrina tradicional de la soberanía social de Jesucristo. Va por ahí repitiendo que "la justicia social es una aberración", y se queda tan ancho. Si los comunistas manipulan y tergiversan la verdadera justicia social denúnciese. Pero que no vengan los acomplejados derechistas proyanquis a defendernos el individualismo liberal o su american way of life como panacea. Y menos aún si lo hacen como Milei contaminados por sectas sionistas.

La verdadera justicia social es el ideal al que debe aspirar cualquier sistema político. La defensa de los derechos comunitarios, la limitación de los abusos y del egoísmo, la defensa de los más débiles no tienen nada que ver con los vómitos de Marx. Lo aberrante son las ideologías, tanto las marxistas como las liberales, no la justicia social, que se basa en el derecho natural y en la búsqueda del bien común.

Y hablando de ideologías... el último número de la revista La Antorcha es una maravilla. ¡Qué importante es centrarse en este enfoque de los vínculos! En sus páginas se habla de desvinculación, de ideologías, de relativismo, de individualismo... Se analizan perfectamente las consecuencias que sufre una sociedad enferma en su raíz. Es una pena que no se llega a rematar la jugada explicando que esa famosa desvinculación no es otra cosa sino el efecto lógico del liberalismo.

Cuando los carlistas nos alzamos contra la revolución liberal lo hicimos en defensa de los vínculos. Y de la libertad. Porque a ver si nos enteramos: el liberalismo no vino para hacernos libres sino para convertir a la libertad en una diosa intocable. Los cristianos en cambio -y de forma especialmente lúcida los católicos españoles- siempre entendimos que la libertad es un medio, y que está para ser usada, y que se ejerce cada vez que nos comprometemos, cuando vivimos en comunidad o cuando pronunciamos unos votos.

¿Viva la libertad carajo? Pues vale, pero si quieres ser libre usa la libertad, asume tu propia tradición, refuerza tus vínculos y lucha por ellos frente a los individuos masificables del "non serviam".

Y termino con otra evidencia. Ciertas publicaciones del sistema están explicando a lo bruto la inmoralidad reinante en España, la crisis del matrimonio y la familia, diciendo cosas como que "La relación de "pareja abierta" se abre camino entre zetas y millennials". "Relaciones liberales" lo llaman. Y está muy bien que usen esos términos porque así al fin entenderán algunos que el liberalismo era esto: relaciones de mierda.

El tipo de relación que puede establecerse en el marco del liberalismo, que proclama la desvinculación y la autodeterminación absoluta del individuo, no puede ser mas que una relación puramente utilitarista, cosificante, superficial. Cicerón enseñaba que no es posible la amistad entre los inmorales. De forma análoga ninguna relación puede fructificar allí donde se ha impuesto la peste liberal. La única que se cuida es la que une al individuo con el poder. Ello nos permitirá tener una vida libertina... bajo la supervisión estricta del Gran Hermano.

26 abr 2024

Lo de Alvise


Atentos a esto de Alvise, que está intentando presentarse a las elecciones europeas con una candidatura independiente llamada "Se acabó la fiesta". Llevo tiempo diciendo que en tiempos revueltos es cuando surgen las guerrillas, los justicieros de buena intención y también, al mismo tiempo, los grupos de disidencia controlada, los señuelos y las falsas banderas. A veces es difícil distinguir unos y otros. En cualquier caso no es sano ni ilusionarse ingenuamente por todo, ni descartar cínicamente todo. Observar y analizar. El tiempo siempre pone a cada uno en su lugar.

Los que aún no se han desengañado con su partido, o los que han creado otro con la intención de hacer lo mismo pretendiendo un resultado distinto, claman contra la irrupción de guerrilleros como Luis Pérez. Porque les resulta una figura incómoda. Porque los esquemas de la partitocracia parecían la única política posible. Y porque además les pone en evidencia.

Alvise tiene a su favor una baza importante y es, paradójicamente, su personalismo. Su proyecto es muy personal y eso lo hace limitado pero eficaz. El día en que Alvise monte un partido al uso perderá todas sus posibilidades. Le pasó lo mismo a Pablo Iglesias II. No olvidemos que el primer logo de Podemos era la cara del coletas, luego se convirtió en un P.C. de manual y entre purgas y sectarismos acabó en la irrelevancia. Antes que Alvise hubo otros experimentos similares como los de Ruiz-Mateos o Jesús Gil. La diferencia es que Luis Pérez, hasta que se demuestre lo contrario, no encabeza ni una revancha personal ni unos intereses empresariales concretos. Eso lo hace más interesante. Mas que un empresario cabreado Alvise es la moda de los youtubers llevada a la política. ¿Y qué hay detrás de un youtuber? Generalmente muy poca cosa, por eso, como los antiguos guerrilleros resulta difícil de controlar. Porque para alguien acostumbrado a la artillería pesada es más sencillo abatir rinocerontes que mosquitos.

No conozco personalmente a Luis Pérez, no sé realmente si es auténtico o si le financia alguien a cambio de agendas ocultas. Lo que sé es que en estos momentos de descomposición general del sistema Alvise está diciendo con vigor unas cuantas verdades básicas en defensa de la libertad y de la identidad española. Y eso se agradece. ¿Que le falta fondo doctrinal? Por supuesto. ¿Que se arrima demasiado a otros francotiradores de ideología liberal? Eso es lo quizás lo peor. Pero aun así ojalá hubiera unos cuantos Alvises, guerrilleros patriotas en lucha contra un sistema que ha convertido a España en una maldita colonia. Seguiremos atentos. Lo dicho, ni emocionarse ingenuamente, ni recelar de todo como un cenizo. La vida es lucha, respetemos a los que así la viven.

22 abr 2024

Algo sobre economía: diez principios básicos



Me preguntan que cuál sería la postura económica del Carlismo, pero yo creo que no es bueno que en economía exista una postura económica cerrada. La economía no es una ciencia exacta. No existen recetas mágicas que garanticen la prosperidad o la ausencia de errores. La economía es una parte de la moral, un campo en el que lo más importante es tener en cuenta cuáles son los límites, cuál es el marco de lo lícito moralmente hablando. Dentro de ese marco -definido hace mucho tiempo por la Doctrina Social de la Iglesia- cabe una amplísima discusión sobre cuáles podrían ser las medidas a tomar en cualquier momento. Así a bote pronto se me ocurren estos diez principios básicos a los que debería ajustarse una política económica tradicional:

1. La propiedad privada es un bien, pero no es un bien absoluto sino que ha de estar supeditado al bien común. Eso de "lo quemé porque era mío" es inaceptable. 

2. La propiedad ha de estar repartida y no concentrada, ni en manos de unos pocos, ni en manos del estado. Que todos vean físicamente los límites de su propiedad.

3. La propiedad privada es un derecho personal, pero también de los cuerpos sociales naturales. Familias, municipios, asociaciones, universidades, fundaciones, cooperativas, instituciones religiosas, sociedades o asociaciones varias... necesitan disponer de un patrimonio para actuar con libertad.

4. La propiedad ha de fluir de unas generaciones a otras dentro de las familias y dentro de cada uno de los cuerpos sociales naturales. Saber que somos un eslabón en la cadena nos hace humildes a la vez que responsables. Herederos y libres a la vez.

5. La libertad de mercado es buena, pero no puede dejarse en manos de "la mano invisible". El anarcocapitalismo lleva necesariamente al consumismo y al abuso de los poderosos. 

6. La autoridad tiene el deber de supervisar, arbitrar, moderar y ordenar el mercado para que no se perjudique a los más débiles. Debe castigar todos los abusos como la publicidad engañosa o la usura.

7. Gran parte de los abusos vienen actualmente de la mano de la economía virtual, la especulación financiera, los fondos de inversión anónimos... todo lo que sea economía real, bienes tangibles -como quizás una vuelta al patrón oro- facilitará una economía más justa. 

8. Los sindicatos o asociaciones laborales deberían articularse en una organización sindical única, con amplias competencias, y tener una representación política directa en las Cortes. Lo mismo para los colegios profesionales y para todos los legítimos intereses económicos.

9. La mejor ayuda para la empresa no es la subvención sino la eliminación de trabas, burocracia e impuestos. 

10. El gasto gubernamental, apoyado en una deuda pública monstruosa, es un lastre para la economía general y un robo a las generaciones futuras. Es un derroche continuo en prebendas y subvenciones por culpa de la corrupción y de un sistema electoral clientelista. 

Creo que no hace falta decir mucho más. Agradecería sin embargo comentarios constructivos si alguien opina que me he dejado algo importante en el tintero.

21 abr 2024

Si el poder fuera servir...


Me preguntan a ver cómo entendemos los carlistas, dentro de nuestra concepción foral de la política, el problema del reparto regional de competencias en educación, o en sanidad, o en materia de orden público. Va todo en una misma pregunta, mezclando asuntos que aparentemente no tienen mucho que ver como son las políticas sanitarias, las educativas y las policiales. En realidad sí tiene sentido porque todo ello son servicios por los que debe velar la autoridad. Servicio, esa es la palabra. 

La cuestión es, ¿cómo se reparten esos servicios o cuidados en los distintos órdenes territoriales? La clave desde el punto de vista tradicionalista está en los principios de subsidiaridad y solidaridad: Todo aquello que pueda solucionar una entidad inferior no tiene por qué exigir la intervención de la entidad superior. Y todo aquello que no pueda solucionar el ente inferior requerirá una intervención del superior. Con este esquema da igual que hablemos de bacterias, de baja comprensión lectora o de delincuentes. Lo que podríamos llamar el talante fuerista exige liberar -y cristianizar- el concepto de soberanía de forma que el que ostenta la autoridad no sea tanto el que ordena y manda sino el que sirve. El gobernante cristiano, ya sea un padre de familia, un alcalde, un diputado o el rey, no está donde está para hacer lo que otros ya están haciendo sino para servir -subsidiariamente- haciendo aquello que es necesario y se ha quedado sin hacer.

En el sistema moderno, el de la ideología liberal y sus derivadas, como sucedía en los sistemas pre-cristianos, la autoridad se convierte en mero poder. Ya no está donde está para servir sino para extender, como un pulpo, su influencia, capricho y voluntad allí donde lleguen sus tentáculos. Por eso el mundo de la política, cuando prescinde de Dios, como pasa con los gansters, las mafias, los narcos o las maras, se reduce a una lucha de poderes contrapuestos. En ese mundo no hay fueros que valgan porque el poderoso llegará allí donde no encuentre la resistencia de otro poderoso. 

Me dirán que eso de una autoridad dispuesta a servir más que a mangonear es un sueño utópico e imposible. Bueno, pues esa es nuestra historia, la de la Cristiandad, la de un mundo imperfecto que se empeñó en seguir ese ideal "imposible" que anunció Jesús en el Evangelio: Mateo 20: 25-26: "Sabéis que los gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y los que son grandes ejercen sobre ellas potestad. Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor"

La burocracia y los enchufes


Nunca han existido tanta burocracia, tantas normas o tantos controles protocolarios en la Administración. Y sin embargo nunca, como ahora, han sido tan necesarios los enchufes y el conocer a alguien para saltarse una lista de espera médica, resolver un problema judicial o agilizar cualquier trámite administrativo. La democracia era esto. Todos iguales pero unos más iguales que otros.

Pero no se crean que denuncio esto porque esté a favor de "perfeccionar" -o sea, de deshumanizar aún más- el sistema o porque me molesten los enchufes. Al revés, estoy convencido de que las cosas funcionarían mejor con menos burocracia, menos controles, menos robots parlantes y más humanidad. ¿Y con más enchufismo y amiguismo? Pues sí, también con eso, dentro de un orden. ¿Cuántas veces han ido a resolver una tontería y el funcionario o empleado de turno les ha dicho eso de "lo siento, pero el sistema no me deja"? Las normas están bien como pauta general pero incluso el sistema más perfecto hace sufrir a infinidad de personas en infinidad de ocasiones porque no es capaz de detectar y solucionar los pequeños problemas con la agilidad que caracteriza a una persona empática. El hecho de facilitar las cosas a alguien por el hecho de conocerle es lo más humano del mundo y debería ser lo más normal. Naturalmente que habrá que evitar los abusos, pero también habrá que tener en cuenta que sin esa válvula de escape de los enchufismos esto ya habría reventado por alguna parte.

He dicho "dentro de un orden", porque las recomendaciones interesadas, los sobornos, los tráficos de influencias o las mordidas son precisamente los males que sirven de justificación a los puritanos de la norma, a los que dicen que para evitar esa corrupción la única solución posible es establecer unas normas inhumanas. No. Porque esas normas dificultan la vida a los inocentes de tal forma que es peor el remedio que la enfermedad. Si hay abusos persíganse, pero no a costa de fastidiar a la mayor parte de la gente. Hay un ladrón asaltando viviendas. Lo lógico sería que la autoridad persiguiera a ese ladrón. Pero no, la mentalidad burocrática no se centra en eso, prefiere obligar bajo multa a todo el mundo a poner cerrojos o decretar un toque de queda en vez de centrar sus esfuerzos en detener al criminal.

Si queremos un mundo mas amable, más humano, más nos valdría anteponer cosas tan humanas como la amistad por encima del cumplimiento de la norma. En definitiva, dar l sistema un enfoque más empático de forma que si alguien se salta la cola todo el mundo entienda que es porque se trata de una excepción, o de una emergencia, y no de un caradura. Porque ¿Qué es más difícil? ¿Tener muchos amigos o cumplir todas las normas? No hablo de eliminar la norma. Hablo de anteponer la humanidad. Como cuando en la circulación rodada prevalece lo que diga el guardia por encima de la señalética.

En definitiva, que cuando las leyes se hacen para el hombre, con sentido común y proporcionadas, no se hace tan necesario el auxilio extraoficial. Pero cuando, como ahora, se exagera el cumplimiento de forma farisaica, la única manera de no convertirse en robot, esclavo de la ley, es recurrir a la ayuda de amigos y conocidos. Moraleja, tengan amigos porque eso es lo que abre puertas, y si está en su mano favorecer a alguien -dentro de un orden- háganlo, porque el mayor placer del mundo es ese: servir.

6 abr 2024

No quieren la reconciliación


Las ideologías inmanentistas que sustentan el progresismo triunfante no creen en el perdón o la reconciliación. Para ellos la reparación es revancha, y la memoria es simple reescritura de la historia. Neologismos como memorialismo, resignificación o negacionismo ocultan su incapacidad para trascender, para perdonar y para convivir. Por eso no van a parar. Por eso piden la demolición del Monumento de Pamplona o dinamita para la Cruz más grande del mundo.

No se contentan con reivindicar la memoria de la España roja, no les basta con publicar libros o levantar memoriales a sus muertos. Eso sería -es- entendible y hasta respetable. El problema es que necesitan destruir la memoria, los monumentos y los recuerdos de los demás, necesitan imponer su visión sectaria de las cosas, necesitan azuzar el victimismo en todos los ámbitos. Es absurdo negociar con ellos porque carecen de empatía y buena voluntad. Siempre he creído que debemos intentar un acercamiento entre los extremos, siempre trabajar por la paz. Pero seamos realistas. O se les hace entender que hay que respetar o esto acabará muy mal.

En cuanto al caso de Navarra es preciso recordar que la guerra del 36-39 afectó a toda España. Es tramposo presentar el caso de Navarra como si fuera una isla criminal. Es injusto catalogar a todos los combatientes de un lado como "cuneteros", lo mismo que sería inaceptable llamar "violamonjas" a los del otro. Seamos sinceros, ¿qué habría pasado en Navarra si llegan a ganar los rojos? ¿Qué pasó con los carlistas o los católicos en general en Cataluña y Valencia? Dejen la historia a los historiadores, denuncien los crímenes verdaderos y documéntenlos. Yo estaré con ustedes a la hora de condenarlos. Pero no cometan la injusticia de insultar a toda una generación que -mal que les pese- se alzó con libertad y valentía para servir a sus ideales con nobleza.

Por otra parte, si alguno pensaba que exhumando los huesos ilustres que reposaban tanto en Cuelgamuros como en el Monumento de Navarra se iba a apaciguar el talibanismo rojo verá que estaba muy equivocado. No buscan la reconciliación sino la pura revancha. No justicia sino venganza. Los huesos eran un peldaño necesario en sus planes. Los huesos solo reciben respeto cuando se cree en algo trascendente. Si no crees en nada la sobreactuación por las fosas o la recuperación de restos es pura hipocresía, una pose que se adopta para humillar al adversario.

Lo peor es que esto se veía venir. Que si hemos llegado a este punto es gracias a la estrategia malminorista que infecta desde hace décadas a los dirigentes políticos y sociales del conservadurismo más o menos católico. Cada retroceso, cada cesión, nos la han vendido como la solución definitiva al conflicto. Tienen tanto miedo que no se dan cuenta, o sí, de que ceder al chantaje mafioso de quienes no creen en nada es preparar la próxima humillación. Es ya muy tarde. Se ha perdido mucho. Pero no se ha perdido todo si un número suficiente de españoles se organiza, resiste con paciencia, documenta los hechos y se conjura en no ceder nunca más, ni un paso que vaya en detrimento de la verdad o de la honra de nuestros muertos. Porque aquí resulta que todo el mundo tiene sus muertos. La diferencia es que nosotros honramos cuerpo y alma. Ellos sólo huesos.

14 mar 2024

¿Un sistema perfecto?


Cuando los carlistas afirmamos que "el sistema es el problema" no lo decimos como un mantra partidista del que quiere vender su propio sistema alternativo. Como criticando el vigente y soñando en otro perfecto. No pensamos que ningún otro sistema vaya a hacer posible un mundo sin pecado. No creemos, como los fascistas, o como cualquiera de los ideólogos totalitarios roussonianos que un estado perfecto sea posible. 

De hecho nunca se ha implantado porque su tolerancia terminó en tolerancia cero. Su libertad en la libertad de elegir coca o pepsi. Su fraternidad en individualismo atroz. Y su igualdad en posibilitar una élite enloquecida que es "más igual" que los demás.

Ni siquiera sería deseable, porque resultaría más luciferino que humano. Porque ese mundo feliz que propugna la democracia liberal contemporánea es naturalista y totalitario, y porque sería algo así como el reino de Cristo sin Cristo. Sabemos que siempre ha de haber algún sistema, no somos anarquistas. Lo que decimos es que el problema está en poner la confianza en el sistema, en el método, la ley o el protocolo. Hay que luchar por mejorar el sistema, sí, pero sabiendo que el bien, la verdad y la belleza nunca dependerán del permiso del gobierno para existir. 

Nuestra esperanza no es vivir en un sistema perfecto empeñado en perseguir las imperfecciones, sino en uno dignamente imperfecto, consciente de sus límites, que ampare las perfecciones.

12 mar 2024

Estar en el debate. Salgamos de la trampa malminorista


Varios medios de comunicación, o sea, los que mandan, están estos días poniendo el foco en una serie de casos de cambios de sexo que señalan como fraudulentos. Se trata por lo general de militares o funcionarios que se habrían cambiado el DNI de hombre a mujer sin modificar ni su apariencia ni su nombre. Porque les dijeron que lo importante era el sentimiento, no la biología. Y porque hecha la ley, hecha la trampa. 

El tema es tan chusco que pedimos una de palomitas para disfrutar del espectáculo. Un enfrentamiento entre progres nunca defrauda. Tiene su gracia ver como las ideólogas neopuritanas son golpeadas con sus mismos argumentos desquiciados por boca unos transexuales que ya no necesitan hormonas. Parece cosa de justicia poética cuando el hombre barbuda, que antaño habría sido un fenómeno de circo, es capaz ahora de ganar carreras ciclistas o hasta concursos de belleza a mujeres de las de antes. Y no digamos cuando el sargento Manolo accede a la custodia compartida de sus hijos porque ahora resulta que es madre (no gestante) porque lo dice un papel.

El problema es que mientras perdemos el tiempo discutiendo sobre cosas tan grotescas como a ver quién tiene derecho a entrar en los vestuarios, están dando por hecho que existiría una transexualidad verdadera, la de aquellas personas que se amputan las mamas o el miembro viril y se atiborran de hormonas por prescripción médica, y una transexualidad falsa, la de aquellas otras que reivindican el puro sentimiento. El problema es que nos dejan fuera del debate a quienes creemos ingenuamente en la biología sexuada de los mamíferos de toda la vida.

Y así todo.

Dicen unas que abortan porque con su cuerpo hacen lo que quieren. Y se pelean con otros que alquilan madres baratas porque dicen que el hijo que pasa por ese vientre no tiene nada que ver con la dueña del útero. El problema es que nos dejan fuera del debate a los que creemos en la dignidad del embrión humano.

Quieren unos gobernarse por los fondos de inversión que viene a ser la versión actualizada de las logias y dicen otros que no, que mucho mejor la sharia del profeta. El problema se que nos dejan fuera del debate a los que sabemos que pisamos el suelo sagrado y libre de países cristianos.

Dicen unos que ya está tardando la república, y dicen otros que qué elegante es este mudo rey constitucional. El problema es que nos dejan fuera del debate a los que creemos en la monarquía de verdad.

Dicen unos que la izquierda y el progreso. Otros que la derecha y virgencita que me quede como estaba antes de ZP. El problema es que nos dejan fuera del debate a los que opinamos que el sistema de partidos es la peste.

Entremos en el debate. Rompamos este círculo vicioso. Basta de palomitas. Y si sólamente hay dos sillas llevemos una tercera para enfrentarla a las otras dos. Salgamos de la trampa malminorista. 

7 mar 2024

Lo de Navalny



He leído por ahí un intento de presentar a Alexei Navalny como un mártir religioso porque hizo ciertas declaraciones diciendo que tenía fe y leía la Biblia. 

No confundamos. Porque en lo personal Putin -su adversario político y responsable último de la muerte de Navalny ocurrida en una prisión rusa- no es menos religioso y no lee menos la Biblia. La religiosidad individual de una víctima no es suficiente para afirmar su martirio -testimonio de fe-. En cualquier persona, y mucho más en un político, lo determinante es saber a qué causa se sirve. De qué se da testimonio realmente. 

Vladimir Putin podrá estar sirviendo a sus ansias de poder, no lo sé. O a una ideología nacionalista rusocéntrica, con una responsabilidad grave en la guerra de Ucrania. Ha podido cruzar muchas líneas rojas, pero la verdad es que no ha cruzado las que cruzó Navalny al posicionarse en favor del occidentalismo corrupto con todo lo que eso conlleva: ideologías aberrantes, destrucción de la familia y la vida más inocente, globalismo, persecución a la Iglesia, desprecio a la tradición... Yo no se hasta qué punto sería Navalny un buen hombre, o si actuaba como marioneta de intereses geoestratégicos, lo que sé es que su causa -que es por la que dicen que murió -o lo mataron- no era ni santa ni canonizable. Descanse en paz, Alexei.

El euskera no salva



Así, con el lema de "Regálales el euskera y llegarán muy alto (al cielo)", están haciendo propaganda de su particular catequesis los creyentes en el poder salvífico del euskera. No me digan que no parece un cartel parroquial. El euskera batua es -para esta secta euskadiana- la nueva divinidad, lo que por lo visto nos salvará de todas las adversidades y entre otras cosas del caos social que se avecina por unas ideologías que destruyen el cerebro y por una política migratoria suicida. 

Algo tan loable como pudiera ser preservar la tradición vasca de nuestra tierra, o la defensa de una lengua minoritaria, lo han pervertido hasta convertir el viejo idioma vasco en un nuevo privilegio que te dará más puntos en las oposiciones; en un sello neoidentitario que te separará del resto de hispanos del mundo; en un elemento diferenciador que te hará ciudadano ejemplar de la taifa euskadiana de Bilbao.

Mi esperanza es que estos cartelitos terminarán cuando se acabe la subvención de euskarabidea y todos los demás chiringuitos ideológicos. Y entonces, ya lo verán, los únicos que defenderemos como ahora la libertad y la dignidad de las lenguas maternas, incluida la vasca, seremos nosotros, la gente tradicional.

Burrocracia asfixiante


¿Qué tienen en común los agricultores, los autónomos, los educadores, los mecánicos, los sanitarios, los hosteleros y los empresarios en sus protestas?

Hablen, por ejemplo, con maestros y docentes. Cada vez es más evidente que no soportan la presión burocrática y ese control compulsivo que no les deja hacer su trabajo en condiciones. ¡Dejen a los maestros en paz! Ellos son los primeros interesados en tener a los alumnos tranquilos, contentos y aprendiendo. Sus depresiones no son culpa del alumnado sino porque viendo unos niños y jóvenes que les necesitan se encuentran perdiendo el tiempo con informes, estadísticas, cursillos absurdos y redundantes, cumplimiento de protocolos obsesivos... Ellos sólo quieren estar con sus alumnos, conocerles bien para enseñarles mejor.

Y así todo. Nadie se libra de esta Administración pegajosa y obsesiva. Cuando se implantó la administración digital nos dijeron que ganaríamos tiempo, y que se ahorraría papel. Mentira. Por cada impreso de los de antes ahora hay cuatro que rellenar. Dos te los tienes que imprimir tú. Otros dos los cumplimentan en la oficina por si acaso. Y todo, además, multiplicado en todos los ordenadores... y en la nube.

¿Haremos algo para detener esta deriva enloquecedora del papeleo inútil? El tiempo que perdemos rellenando formularios es tiempo que quitamos a hacer nuestro trabajo, a atender a clientes, pacientes o alumnos. ¿Que cómo aumentar la productividad? Muchos lo tenemos cada vez más claro. Pero los chupatintas del gobierno no se enteran. No se a qué estamos esperando.

6 mar 2024

De cómo el socialismo y el liberalismo son, ambos, enfermedades del alma

Circula por ahí un discurso de Santiago Abascal ensalzando al presidente argentino Javier Milei, maldiciendo de la ideología socialista -enfermedad del alma, llama al parecer Milei al socialismo- y ensalzando de paso las virtudes de la ideología liberal. Pero resulta que el liberalismo también es otra enfermedad del alma, una enfermedad previa y maligna de la cual el socialismo no es mas que su metástasis.

El liberalismo es la enfermedad del alma que provoca, como una de sus secuelas más graves, esa otra enfermedad llamada socialismo. Porque al exagerar y bendecir allá donde triunfa la libertad individualista, y al institucionalizar el egoísmo, lo que hace es provocar una fractura social insostenible.

Los detractores asustadizos de la tiranía socialista suelen olvidar que quien empezó a traer -todo a la vez- hambre sistemática, guerra de masas, colonialismo explotador, narcotráfico, neoesclavitud racista, lucha entre sexos y odio entre generaciones, explotación infantil, esterilidad y aborto, trivialización del matrimonio y de la familia, destrucción del patrimonio, robo a través de un estado totalitario y confiscador ha sido el liberalismo. El mismo liberalismo que se impuso en todo Occidente mediante las artimañas conspiratorias de la masonería; mediante revoluciones sangrientas que hicieron del asesinato del adversario una virtud pública; mediante genocidios como el de la Vendee; mediante expolios y destrucciones del patrimonio como los que trajeron las guerras napoleónicas o las desamortizaciones; mediante guerras nacionalistas absurdas; mediante la persecución a la Iglesia; mediante legislaciones que debilitaban o socavaban la vida espiritual de los pueblos y la unidad familiar; mediante el cierre de instituciones benéficas como hospitales para pobres, gremios, cofradías, pósitos, alhóndigas, montes de piedad... La lista de los síntomas y destrozos que ha causado la ideología del "non serviam" liberal es interminable. 

Es absurdo enfrentarse a las destrucciones del socialismo arrojando al fuego de sus totalitarismos la gasolina liberal que es la que inició todo el incendio revolucionario. Predicar el liberalismo como salida contra el comunismo es como defender la piratería para acabar con los males de la humanidad. Hasta que no salgamos de ese círculo vicioso, hasta que no veamos que el mal no está en la última ideología sino en todas las ideologías, no empezaremos a sanar las heridas del cuerpo social y no volveremos a encauzar las cosas de la política. Un cauce propicio que no podría ser para nosotros otro sino el de aquella vieja e imperfecta Cristiandad-Hispanidad caminante que nunca debimos abandonar.

6 feb 2024

Degenerando




Somos un colonia cultural. La industria del cine almodovariano, la de la telebasura, los montajes de ARCO, nuestros representantes en eurovisión o hasta el cartel de la semana santa sevillana... todo esta alentado y financiado por unos poderes que odian todo lo que sea típicamente español, porque saben que típicamente español es lo mismo que decir típicamente cristiano. Odian nuestra vieja Cristiandad, la de la Reconquista peninsular y la constructora de la civilización hispana. Y cuando muestras tu hartazgo o tu disconformidad te tratan de acallar arrojándote los estereotipos franquistas o los casettes del Fary. Como si no hubiera término medio.

Está pasando en todo el mundo, no sólo en España, cierto, pero "corruptio optima, pesima". La ingente tarea civilizadora, evangelizadora y humanizadora de España no es una más dentro del mosaico planetario cultural. La Hispanidad fue y aún es la prolongación viva de la vieja Cristiandad. Por eso quieren acabar con ella. Sí, hay una lucha internacional contra todas las patrias, contra todos los trozos de la Cristiandad histórica, pero yo me duelo de lo mío, porque es lógicamente lo que más me duele.

Me duele por ejemplo que España no se retirara del paripé de Eurovisión después de aquel hito cultural que fue la actuación del Chiquilicuatre. ¿Qué más se podía decir a partir de aquel esperpéntico corte de mangas a la telebasura? Así es como seguimos degenerando y así es como van tratando de adulterar, a golpe de polémica, una tras otra, todas las manifestaciones del arte y de la cultura, las fiestas populares, los toros, la literatura, el deporte, la música popular, la milicia, el folclore, el carnaval, las cabalgatas de Reyes... y la mismísima Semana Santa. Así es como han llegado a colar en el escaparate sevillano una representación de Jesús que a muchos nos parece abiertamente homosexualista y blasfema. No se trata de tener la mirada limpia o sucia, sino de entender cual es el punto de la batalla en que hoy, en 2024, la ideología elegetebepé está desordenando la afectividad de los cristianos de la misma manera que en otras épocas nos la infectó el machismo pelagiano. Es verdad que incluso el alma más depravada puede crear obras de arte sublimes. Siempre he creido que nuestras obras, como los hijos, son libres y tienen vida propia. Pero en el caso sevillano la obra es mala, porque ha sido creada para desvirtuar una de las manifestaciones estéticas más probadas y consolidadas llevándola al redil de la estética aberrosexualista. Tampoco hay que dar demasiadas vueltas a estos asuntos. Basta con saber en cada caso a quién gusta y a quién disgusta el invento del mes para entender que estamos ante una sucesión orquestada de polémicas artificiales, una serie de golpes bajos que aprovechan siempre la debilidad de la cultura católica y que suponen una constante provocación en toda regla.

Tenemos mucho trabajo por delante. La lucha por nuestra liberación nos enfrenta a enormes poderes económicos e ideológicos. Ellos lo tienen aparentemente todo... menos la Verdad, el Bien y la Belleza que vienen de Dios. Ellos tienen a Satán. Se pueden llevar aún a mucha gente por delante, pero hagan lo que hagan están derrotados. Christus Vincit!

12 ene 2024

... y con el mazo dando



Hace unos días, en conversación con algunos voluntarios de propaganda carlista surgió esta reflexión dedicada a aquellos que, a veces con la mejor intención del mundo, amputan al católico la dimensión social y política de su vida.

Es lo de siempre. Es eso que tan perfectamente resumió la sabiduría popular al decir "A Dios rogando y con el mazo dando". Es lo mismo que nos enseñan las famosas glosas emilianenses, testimonio temprano de nuestra lengua romance, cuando, en una oración dirigida a Dios dicen "Háganos Dios omnipotente hacer tal servicio que delante de su faz felices seamos". Resulta curioso ver cómo cierta clase de pietismo aparentemente ortodoxo y sano hace el juego al liberalismo más radical cuando bajo la premisa de poner a Dios en el centro se limita a ponerlo en el centro de cada agenda personal, en el corazón escondido del individuo, pero renuncia de hecho a colocarlo en el centro de la comunidad humana, en el trono de la soberanía social, o entre los pucheros, que decía Santa Teresa.

Nosotros, los Carlistas, decimos ¡Nada sin Dios! y con ello nos enfrentamos de raíz al naturalismo liberal que quisiera vernos a los católicos domesticados: piadositos en casa y neutros en la vida pública.

Católicos, despertad de una vez y enteraos que el enemigo número uno de la civilización cristiana, de las Españas y de la Hispanidad no es el fantasmón marxista sino el corrosivo liberalismo.

¿Vox como Ciudadanos?


Se van a cumplir cuatro años desde que escribí un articulillo titulado "El mejor Vox de la historia" así que no se dirá que no lo avisé. Que no había que emocionarse, que aquello de Abascal no era el inicio de ninguna reconquista.

Ahora algunos están diciendo que Vox va a terminar como Ciudadanos. ¡Pues claro que va a terminar como Ciudadanos! Empezó como ciudadanos, y siguió como Ciudadanos y por eso va a terminar como Ciudadanos. Lo raro sería que un partido político convencido de la necesidad de los partidos políticos no se comportara como un partido político.

Los carlistas llevamos 190 años estudiando cómo nacen, crecen, se reproducen y mueren los partidos políticos. Independientemente de las buenas o malas intenciones de sus jefes, de la rectitud o acierto de sus programas, los partidos son así. El caso de Podemos, por ejemplo, es de libro. Crecieron cuando apostaban por los círculos, las mareas y los movimientos asamblearios y se secaron cuando Pablo Iglesias decidió hacer un PCE 2.0.

Me dicen que, hombre, que ahora que están Sánchez y Puigdemont tan crecidos que no me ponga a criticar a la derecha. Lo que pasa es que mi misión como carlista es servir a España cueste lo que cueste y caiga quien caiga. Los maquiavelismos para otros. Nosotros no nos alegramos de que se desinfle Vox en cuanto que actúa de freno al desastre, ojalá tuviera mucho éxito en esa tarea, pero alguien tiene que decir que no, que todo eso que llamamos "la derecha" es parte del problema. Que si seguimos intentando apagar el fuego con gasolina no arreglaremos nada.

Desengáñense. El pluralismo del que alardea el sistema constitucional es de mentira. Los que mandan de verdad han establecido en Occidente una bi-partitocracia, una dictadura bicéfala en cada territorio, porque es la forma que se les ha ocurrido de mantener un sistema totalitario con apariencia democrática. Los partidos son a la corrupción como las bandas organizadas al crimen. Son la institucionalización de los peores vicios del político. Por eso los partidos alternativos no suelen durar mucho. Porque las grandes mafias, como la banca, siempre ganan. Esto lo sabe cualquier politólogo que se pare a pensar un poco.

También los carlistas lo sabemos por experiencia porque hemos sufrido el morbo partitocrático cada vez que nos hemos asimilado a un partido liberal. O sea, cada vez que nos ha dado por mirarnos el ombligo. Por eso al final somos más de partidas que de partidos. Por eso a veces parecemos un poco anarcos. Por eso tenemos el "Todos unidos, no partidos" como uno de nuestros lemas favoritos. Por eso clamamos siempre por la unidad de todos los Españoles. Por eso somos monárquicos. Por eso decimos ¡Santiago y cierra, España! Por eso estamos siempre tratando de organizarnos sin adoptar los tics típicos de los partidos. Porque de lo que tenemos que liberarnos, en fin, los españoles no es de los partidos malos, sino de los partidos.

Yo ya sé que nunca viene bien criticar el malminorismo de derechas porque siempre habrá un amenazante mal mayor de izquierdas. Por eso al Carlismo le pasa como a todos los profetas, que acaba apedreado o expulsado por aguafiestas. Pero es que nosotros no somos otro partido más del rollo partitocrático de esos que esperan su oportunidad para entrar en el reparto del pastel electoral o algo así. Nada más lejos de nuestra intención. A los carlistas no nos importa el Carlismo, nos importa España.

6 ene 2024

Lo del muñeco



Lo del muñeco de Sánchez es una muestra más del nivel de cursilería y ridiculez que sufre el debate político en España. Si hubiera un apaleamiento de Sánchez yo sería el primero en condenarlo, pero apalear al muñeco de Sánchez es un desahogo tontorrón. Darle una importancia desmedida es primitivo e infantil como la superstición del vudú.

Sánchez, el presidente pingüino, se ha convertido en un muñeco de sí mismo. Una imagen acartonada, robótica y repeinada que es lo que le suele pasar a todos los autócratas con megalomanía. Tal vez sea por eso que todos los lameculos que pululan a su amparo ya no saben distinguir entre el Sánchez de carne y hueso y su efigie de cartón.

Si yo fuera Sánchez o alguno de sus miles de paniaguados estaría mas preocupado por buscar válvulas de escape a la presión que su política indecente está provocando, que por tapar las protestas lógicas contra su abuso de poder. Ya es bastante castigo soportar los desmanes de un mal gobierno como para que encima te prohíban quejarte por ellos. ¿Primero de pisan y luego te abofetean cuando gritas?

Sumen ustedes a estas consideraciones la aplicación flagrante de la doble vara de medir típica de la izquierda. La pesoe, en su estrategia clásica de hacer aspavientos por chorradas ignora con desparpajo y sin vergüenza todos los casos similares, como si no estuviera la hemeroteca llena que quemas de retratos y guillotinado de muñecos por parte de proetarras, separatistas o perroflautas. Eso no es justo y lo saben. Por mi parte bienvenidas sean todas las piñatas, vengan de donde vengan. No serán mala cosa si sirven para que el personal se desfogue aunque sea un poquito. 

27 dic 2023

¿Cuidados comunitarios?





Dice una progre en twitter: “Los hijos no están para cuidarte cuando envejezcas. En un mundo ideal, los cuidados a ancianos serían comunitarios (residencias de calidad)”.

Le deseo mucha suerte cuando necesite esos cuidados en el futuro, pero yo pienso lo contrario, que el estado no está para sustituir a tu familia cuando envejezcas. No digo que la Administración no ayude cuando haga falta. Lo que rechazo es que el gobierno sustituya la responsabilidad de la ayuda mutua básica que corresponde a la familia. Y que encima lo veamos como una mejora. El papel del estado en la atención de los ancianos debe ser subsidiario, para facilitar la vida a las familias. El problema es que las ideologías colectivistas buscan la sustitución total de la familia.

Hay gente que, consumida por un individualismo atroz y herida por la mala conciencia de considerar hijos tan solo a los deseados, rechaza la simple idea de pedir ayuda a sus vástagos. Esos mismos ciudadanos no parecen en cambio tener problema a la hora de exigir cuidados al gobierno. Sin embargo esto no va de pedir o de exigir. En una familia ordenada los mayores cuidan de los pequeños, los fuertes de los débiles y los sanos de los enfermos. Sin necesidad de instancias ni exigencias. Si nos cargamos eso haremos un mundo tal vez más eficiente pero menos humano.

El comunismo -como suelen hacer los ismos ideológicos- ha prostituido la idea de comunidad. Porque la familia se basa en la gratuidad y no en el contrato del funcionariado. Cuando hay una familia medio normal en la que sus miembros se cuidan unos a otros no hace falta que haya funcionarios pagados por el gobierno para cuidar a los viejos. Se nos olvida continuamente que familia viene de “famulus”, servidor. La familia es la primera comunidad y la última, la gente que nos acoge al nacer, que nos quiere tal como somos y que nos cuida gratis cuando llega el momento de marchar. Se trata de un modelo imposible de replicar. Habrá familias buenas, malas y regulares, pero no existe dinero en el mundo para hacer familias artificiales.

23 dic 2023

Feliz Navidad en familia


El otro día un amigo hacía esta observación refiriéndose a nuestra Comunión Tradicionalista Carlista:

"Los únicos que han estructurado su militancia en torno a las familias". 

Así es. Cualquier otro mitin político está lleno de individuos, gente suelta que con mejor o peor intención decide dedicar su tiempo a sostener un sistema político que por ser revolucionario es esencialmente individualista. Nosotros no. Nosotros creemos de verdad en la familia como célula básica de la comunidad política, como escuela de formación social, como protagonista de la historia y como institución que debe ser oída y atendida. Por eso vamos en familia, incluso para hacer política. Y por eso, cuando pasen todas las siglas, todos los salvapatrias y todas las modas del marketing electoral seguirá habiendo carlistas.

Tampoco está de más añadir aquí que esta concepción política "familiarista" desde la base culmina en el ideal monárquico tradicional que no se contenta con un caudillo o un jefe "single" sino que aspira a que todo el conjunto de familias que forman la Patria esté presidido por una familia real y gobernado por el cabeza de esa familia.

En este tiempo de Navidad, para afianzar también un apostolado político tan necesario, contemplemos la dimensión familiar del Salvador que siendo Dios y siendo Rey quiso someterse a la pobreza y a la persecución de los tiranos con la única protección humana de una familia santa. Que Santa María y San José nos ayuden a resistir al miedo, al mal y a la desesperanza. La victoria, como siempre ha sucedido en nuestra querida Hispanidad, vendrá de su mano.

¡Feliz Navidad en familia!


17 dic 2023

Lo que más o menos he dicho hoy en el acto político de la fiesta de la Juventud Carlista de Pamplona: "No vamos a ser los mamporreros de la derecha"



GRACIAS por venir, gracias a los que hacéis posible este homenaje de la Juventud Carlista de Pamplona a su patrona, Santa María Inmaculada, año tras año. Gracias a los que organizáis, convocáis, a los que os habéis comprometido asumiendo cargos, formando parte de una organización. Y gracias a los que lo vais a hacer.

SOMOS DISIDENCIA NO CONTROLADA. Nosotros, para quien no lo sepa, somos los carlistas y, como podéis ver por los calendarios y las pegatinas que hemos repartido en este acto, nos presentamos como la DISIDENCIA NO CONTROLADA. ¿Qué quiere decir eso?

Mirad, en este mundo de las ideologías y los partidos, parece que no existe otra cosa mas que el juego de la izquierda y la derecha. O eres progre, o eres conservador. O vas en la parte delantera del autobús o vas en la parte trasera. ¿Qué dicen que está pasando en el mundo, en España, en Navarra, en Pamplona? Que hay un avance imparable de la izquierda. La derecha aparece como sobrepasada, siempre retrocediendo, siempre cediendo, añorando al PSOE de Alfonso Guerra. O al de Urralburu.

Ante esta situación algunos suspiran porque vuelva un Carlismo controlado, manejable, que sea como una especie de mamporrero de la derecha. Por eso se preguntan “¿Dónde están los requetés? Quieren que seamos un grupo que ayude a equilibrar la balanza para que vuelva a ganar peso la parte derecha del juego. NO. Nosotros somos otra cosa y si no se nos entiende habrá que explicarlo. Nosotros somos disidentes porque no encajamos en este esquema. Nosotros no somos ni de izquierda ni derecha. Nosotros somos de antes. Y los de mañana. Los de siempre. Betikoak.

Fijaos en dónde estamos y qué es lo que celebramos. La lucha que nos enseña Santa María Inmaculada es entre el BIEN y el MAL. Ella pisará la cabeza de la serpiente. Pero el mundo de la Revolución nos engaña hablándonos de la lucha entre el MAL MAYOR Y EL MAL MENOR. La izquierda y la derecha son lo mismo a distinta velocidad. Hay que romper de una vez por todas con este juego de izquierda y derecha. No voy a hablar de la izquierda. Eso ya está claro que NO lo queremos. Pero tampoco queremos a la derecha. Porque la izquierda defiende las consecuencias y la derecha defiende las causas.

LA DERECHA ES PARTE ESANCIAL DEL PROBLEMA. Supone: MÁS CONSTITUCIÓN, MÁS FALSA MONARQUÍA, MÁS PARTIDOS POLITICOS, MÁS EUROCRACIA, MÁS AGENDA 2030. ¿Se nos olvida que todas las políticas de la derecha han servido para consolidar las políticas de la izquierda? ¿Por qué nos olvidamos tan rápido de lo que supone la derecha? No se nos olvida, lo que pasa es que nos engañan. Porque son mentirosos. Como los del PP el otro día diciendo que es que ellos siempre han defendido el derecho a la vida. Mentira cochina.

Así pues, hoy, aquí, en Pamplona nosotros te vamos a ofrecer algo diferente: la disidencia no controlada. Algo que se sale de la queja habitual y que te va a obligar a pensar. Por supuesto que lamentamos que los proetarras vuelvan a controlar este ayuntamiento. No olvidamos la imposición de la bandera separatista, la exposición blasfema, las exhumaciones del monumento... Pero si vuelve Asirón es porque tenemos un sistema que lo permite. Si vuelve es porque la derecha, teniendo todo el poder, no ha hecho nada inteligente por evitarlo. Pronto saldremos de nuevo a la calle para protestar contra las ocurrencias de Asirón, no os quepa duda. Pero lo haremos cuando a nosotros nos parezca, no para salvar los sillones de esos señores de la derecha que llevan doscientos años siendo parte del juego y cómplices por tanto de la destrucción de todo aquello que amamos: nuestra religión, nuestra patria y nuestra libertad.