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11 dic 2019

Mis audios en IVOOX:

25/06/2018
Tertulia en Radio Ya
El laicismo
https://www.ivoox.com/ciudadela-25-06-2018-laicismo-actualidad-audios-mp3_rf_26661104_1.html

22/12/2018
Conferencia en el Foro Alfonso Carlos 2017 (Sevilla): 
La defensa de la familia ante el estado moderno
https://www.ivoox.com/30978030

4/9/2019

Entrevista en Radio Cadena Española: 

Entrevistamos a Javier Garisoain, Presidente de la Comunión Tradicionalista Carlista

MINUTO 16:30




7 dic 2019

El profeta Elías y el cambio climático

La mentira del calentamiento global es una versión refinada del terror que provocó "La guerra de los mundos" de Orson Welles. Una patraña destinada a establecer en última instancia una dictadura mundial. La literatura lleva siglos advirtiéndonos de esta amenaza.
Ahora no son los marcianos ni los selenitas ese enemigo exterior que impulsa a la masa al sometimiento sino la engañifa climática. ¿Será esta la mentira definitiva? No lo creo. Este terror apocalíptico ya lo han experimentado antes en nuestras carnes con otras medias verdades: la capa de ozono, la gripe aviar, las armas de destrucción masiva, las vacas locas, el ébola… son solo algunos ejemplos de las campañas sembradas para ensayar un poder que se autojustifica por el terror y en nombre de la seguridad.
No es verdad que el hombre tenga poder sobre el clima. La Tierra se mantiene en un admirable equilibrio porque así lo quiere Dios. Los milagros solo Él los hace. Él es el único que puede mandar diluvios o poner fin a la sequía. Está todo escrito. Lean la historia de Elías en el primer Libro de los Reyes. Les hará pensar. Aquel profeta anunció al rey Ajab -y lo demostró- que el fin del cambio climático llegaría cuando se abandonara el culto idolátrico al dios Baal. Fue entonces Yavé quien acabó con la sequía y restableció el "orden climático" por medio de su profeta Elías. Es una estupidez creer que los microbios humanos podamos tener fuerza como para cambiar la temperatura de una bola que gira a 30Km por segundo alrededor del Sol, una estrella de fuego que arde a 15 millones de grados, y que está a 150 millones de Km de la pequeña Tierra. … Y mientras tanto nosotros extrañados porque la temperatura de esta bolita azul pueda oscilar en uno o dos grados más allá de nuestras costumbres.
Oigan. Si de verdad les preocupa el clima hagan rogativas al Dios Creador del Universo, y abandonen esas ideologías raquíticas que recuerdan al inútil Baal. Y lean la Biblia. Por ejemplo la instructiva historia de José. ¿No se acuerdan de las vacas gordas y las vacas flacas? Aquello que preocupaba al Faraón también era un cambio climático. ¿Y qué hizo José? ¿Buscó acaso una niña autista para que ejerciera de sacerdotisa animista? ¿Se dedicó a aterrorizar a la gente exigiendo de paso más poder? No. Lo que hizo fue construir graneros.
Y en cuanto a esa pobre niña no teman, no es el Anti-Cristo. No llega a tanto. La pobre Greta es, como mucho, una especie de Anti-Juana de Arco. Pasará.

30 nov 2019

Monarquía tradicional

Alguien lanza en twitter esta afirmación: “solo dos sistemas políticos son coherentes con la Tradición Occidental y Cristiana de la Política”: la Monarquía Tradicional con un rey que gobierna y cuyos poderes están limitados por las Cortes y la República Presidencialista”. Y además pregunta: “¿Cuál preferís? ¿Razones?”.
Mi respuesta es que la monarquía tradicional es el sistema político más deseable para las Españas. Pero antes de nada, para resolver este dilema, convendría aclarar que la monarquía podría ser electiva (como en tiempos de los visigodos) y que la presidencia de la república podría ser vitalicia (como era para los Dogos de Venecia). En cualquier caso lo ideal es que el gobierno recaiga en manos de alguien que NO haya tenido que hacer “campaña electoral” y que no deba además preocuparse por su retiro. Que no deba favores a partido alguno y que pueda mirar las cosas a largo plazo.
Es cierto que una república presidencialista, en tanto que distingue la soberanía política (el gobierno del presidente) de la soberanía social (la que modera los poderes del gobierno) es un sistema en teoría mucho más deseable que la actual partitocracia en la que todos los poderes y todos los controles se concentran en manos de los oscuros comités de partido. Sin embargo ese sistema no dejaría de ser una máscara de la partitocracia. Pues a fin de cuentas seguirían siendo los partidos políticos, por la doble vía de las campañas electorales presidenciales o las de representantes, quienes tendrían en sus manos todos los resortes del poder.
En definitiva, lo más deseable es que el gobierno recaiga en manos de una magistratura -se llame como se llame- en la que el poder se reciba por herencia y del que se abdique para morir. Con estas condiciones se atenuaría enormemente la principal tentación que corroe a los políticos: el orgullo. En España a esta figura siempre la hemos llamado “rey”.

29 nov 2019

Sale a la luz mi tercer libro: Babelicismos

BABELICISMOS
Pequeño diccionario para entenderse en la nueva Babel.
Libros con Historia. Urroz-Villa (Navarra) 2019
205 p. Enc. rústica con solapas. 9 eur.




Babelicismos es una colección de 100 artículos breves en los que se glosan otros tantos términos, al hilo de la actualidad y desde un punto de vista católicamente correcto. Esta serie de babelicismos vió la luz -en su mayor parte- a principios del siglo XX en La Verdad, semanario de las diócesis de Pamplona y Tudela dirigido entonces, con maestría, por D. José Gabriel Vera. Lo que en su momento fue una pequeña columna semanal en un pequeño aunque dignísimo semanario eclesial cobra ahora nueva vida en formato de libro. Lo cierto es que también podría haberse convertido en una baraja de cartas. Está pensado para ser leído al azar. Cualquiera de sus páginas podría ser la primera. Cualquiera de ellas podría servir para iniciar una discusión interminable, o hasta para introducir un nuevo libro. Es lo que tienen las semillas, que nunca se sabe dónde pueden llegar a germinar.

¿Que por qué digo que es mi tercer libro? Bueno, el primero, Sonetos Variopintos fue publicado en el año 2001 y es un primogénito que me ha dado muchas satisfacciones. Pero además hay otro libro de poesía. Mi segundo libro, del que solamente existe un ejemplar en todo el mundo. Será porque no hacían falta más.

BABELICISMOS se puede adquirir por correo (sólo 9,00 eur incluidos los gastos de envío) aquí: Babelicismos

28 nov 2019

Siempre pro-vida

Hoy las oficinas de prensa vomitan un dato “tranquilizador” para este sistema satánico: el número de niños inmolados en los abortorios se mantiene estable. Algo menos de cien mil al año. Eso sin contar el genocidio de los embriones masacrados por métodos químicos. O simplemente descartados por los actuales Mengele de los pulcros laboratorios democráticos.
Los responsables de este genocidio pagarán por ello. Los responsables de obra y los de omisión. Todos ellos saben que abortar es matar a un ser humano inocente.
Una prueba más de que saben que está mal: Su feminismo criminal otorga a la madre el derecho a asesinar al hijo en gestación. En cambio -como es lógico, por otra parte- no permiten al padre desentenderse del cuidado del nuevo ser cuando aún está en las fases iniciales de su desarrollo como persona. Si de verdad creyeran que un feto es como un tumor… ¿por qué no admitir la “interrupción voluntaria de la paternidad”? Pero no. Eso les convertiría en seres un poco más coherentes. Pero sería demasiado salvaje hasta para los que sueñan con un mundo feliz en el que la familia haya sido sustituida por Papá-Estado.

25 nov 2019

Igualdad es maltrato

En una celebración demagógica como la del 25 de noviembre-día contra el maltrato femenino- digo lo primero que condeno el feminicidio. Faltaría más. Dicho esto les lanzo una reflexión:
¿Cuántas mujeres en la historia se han librado de un guantazo por el simple hecho de ser mujeres?
Pero resulta que la caballerosidad tampoco les gusta… Supongo que porque piensan que es algo que va en contra de la igualdad.
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Sin embargo, si pensaran un poco, se darían cuenta de que será imposible acabar con los maltratos mientras a los brutos se les diga que con sus novias no hace falta ser caballeroso porque las tías son como tíos, porque son exactamente iguales. 
Se mire como se mire, la solución a los malos tratos no es la imposición de una igualdad artificial por decreto sino predicar el respeto, o sea, la caballerosidad. Y eso implica que no se puede tratar igual a un hombre que a una mujer. No somos iguales. La igualdad es un cuento progre.
Esto es algo básico que entienden cualquier hombre o cualquier mujer normales. Lo que no es normal es que se les enseñe a los chicos que es igual de machista ceder el asiento que dar una torta a una mujer.
Trataré, en fin, de resumir este absurdo enfoque de las relaciones hombre-mujer en tres palabras: Igualdad es maltrato.
La prueba de que hombres y mujeres no somos iguales es que para que se mantenga la ficción de la igualdad ha sido preciso implantar unas leyes discriminatorias que tienen en España en la cárcel a 4.300 hombres y han condenado solo este año a 20.000. ¿A dónde nos llevará tanta ceguera?

Lo que más o menos he dicho en el Cerro de los Angeles en la víspera de Cristo Rey

“No hay animal más peligroso que un requeté recién comulgado”. Esta frase tan tonta -aunque tiene una parte de verdad- parece ser que la dijo Indalecio Prieto. No se qué diría hoy viendo a este grupo de carlistas comulgados, confesados, con la indulgencia del año jubilar y con la consagración al Sagrado Corazón recién hecha. ¡Esto si es que peligroso de verdad!
Pero hay que señalar que el peligro que representamos para el sistema político no es exactamente el mismo que imaginaba Indalecio Prieto. El peligro para el sistema es que nosotros somos inasequibles al desaliento. Que si por algo nos caracterizamos es por nuestra moral de victoria. Eso si que es peligroso para un sistema que nos quiere resignados y sumisos. Nosotros sabemos que la victoria la tenemos asegurada y por eso nuestra mera existencia es más peligrosa para el estado de cosas actual que lo que representan las familias derrotistas del catolicismo español. Me refiero por una parte a los malminoristas, los que amagan y no dan, los que siempre se quedan cortos, los que están acostumbrados a negociar con lo no-negociable. Y también me refiero a los llorones, a esos que ante una situación de desastre generalizado suelen caer en lloriqueos inútiles o, por ejemplo, en esas típicas críticas sobre lo que deberían hacer o dejar de hacer los señores obispos. Son tentaciones que también a nosotros nos rondan, pero ninguna de esas es nuestra actitud. Nosotros preferimos centrarnos en el cumplimiento de nuestro deber. Eso es lo que nos hace realmente “peligrosos”. Pero, cuidado, no por nuestros méritos.
¿Sabéis realmente a qué hemos venido hoy al Cerro de los Angeles? ¿Por qué hemos renovado la Consagración al Corazón de Jesús? Os lo diré: hemos venido a vacunarnos. A vacunarnos contra el voluntarismo, contra esa peste de la política que es el orgullo y la exaltación de la pura voluntad. Nosotros no somos de “podemos”, somos de “debemos”. Porque para nosotros lo importante no es el poder sino el deber. No es la voluntad sino la verdad. El deber huye de los calculos, de los maquiavelismos y de las manipulaciones. El deber se cumple cueste lo que cueste. Y nuestro deber es, tal y como hemos hecho esta mañana, ponernos al servicio de lo que Dios quiera. Porque la Reconquista de España -como nos enseña Covadonga- empezará cuándo, dónde y cómo Dios quiera. Si alguien piensa que vamos a salvar a España por nuestras propias fuerzas, por nuestra cara bonita, porque somos los mejores o los menos corruptos está muy equivocado. Si alguien piensa eso será mejor que se vaya o que funde uno de esos partidos de la ultraderechita valiente. Pero que no se llame carlista porque el carlismo es el campo de los caballeros del deber.
Dicho esto, más de uno pensará que con tanta consagración, tanta Misa y tanto rezo los carlistas somos una cofradía. Están muy equivocados. El Carlismo es un movimiento político y nuestro deber consiste en trabajar en el campo político y social. ¡Y hay tanto por hacer! El Carlismo tiene un espacio político enorme por articular. El sistema nos vende la idea de que dentro del arco parlamentario ya están representadas todas las opciones posibles. No es verdad.
Hay una cosa que se llama España, que está clamando por ser lo que ha sido, lo que es y lo que será. Es la España católica que es algo más de eso de las raíces grego-romanas-judeo-cristianas. Por supuesto que nosotros queremos defender nuestras raíces cristianas, pero también nuestro tronco, y nuestras ramas, y nuestros frutos. Por eso somos el único grupo político que, en un mitin político, se atreve a gritar: ¡Viva Cristo Rey!. Nuestro lema de “Nada sin Dios” resume perfectamente la cuestión. No son jaculatorias, son principios políticos. Son la garantía de los débiles frente a los poderosos. Guías para un gobierno justo.
Y luego está el trabajo inmenso que ha de hacerse por liberar a la sociedad de la tiranía de los partidos. Todos ellos, desde el fascismo de Musolini hasta el Podemos de Pablo Iglesias coinciden en un mismo principio voluntarista: “dadnos el voto para que nosotros, desde arriba, os arreglemos los problemas”. Eso es una tiranía. Los partidos políticos usurpan la vida social. Y nosotros lo que queremos es que haya familias libres, municipios libres, cuerpos sociales libres, universidades libres, sindicatos libres… Algunos se creen el no va más cuando piden la ilegalización de los partidos políticos separatistas. Nosotros vamos más allá. Exigimos la desaparición de todos los partidos políticos, porque están chupando la sangre a la sociedad, porque matan la libertad de una sociedad viva.
¿Tenemos o no tenemos trabajo? Realmente está todo por hacer.
“Mil veces he oído decir en torno mío, pasó la ocasión, esta vez si que se hundió la Causa…” ¿Os acordáis de estas palabras del Testamento político de Carlos VII? En ese importantísimo documento el rey concluye que la Causa del Carlismo es la Causa de España. Y esa Causa no morirá jamás. Pero recordad lo que decía al principio, que nuestra actitud no puede ser la ya conocida de los partidos, la de los voluntaristas. En ese mismo documento de Carlos VII, un poco más adelante, se expresa una idea que yo al menos he adoptado como uno de mis lemas vitales. Es un lema que ayuda a trabajar sin descanso, cueste lo que cueste, pero sin el agobio y el veneno del orgullo que tanto daño hace a cualquier proyecto político. Somos débiles y la misión es enorme. No importa. Como decía Carlos VII: “Adelante, haz lo que debas, y suceda lo que Dios quiera”. 
Javier Garisoain Otero
Presidente de la Comunión Tradicionalista Carlista
Cerro de los Angeles, 23 de noviembre de 2019

21 oct 2019

Carta oberta als carlins catalans


Carta oberta als carlins catalans
Estimats correligionaris,
Vagi abans de res, prèvia a qualsevol altra consideració, una abraçada enorme i la manifestació del nostre respecte i admiració, en nom de tots els militants de la Comunió Tradicionalista. Per sobre de consideracions polítiques, d’explicacions teòriques o de raons històriques està la dura realitat d’una societat fragmentada que us està tocant viure en primera persona. Famílies, amistats i convivència trencades. Ferides terribles que costarà molt de temps estroncar. La ruptura de la pau social i de les vies mínimes de convivència és un crim de lesa humanitat i els culpables del clima guerracivilista que s’ha generat des de fa temps a tot Espanya i ara tan cruelment a Catalunya haurien de pagar per això. Sapigueu que no esteu sols.
Vosaltres coneixeu de sobres, com carlins que sou, que el separatisme no és el problema, sinó la conseqüència d’un problema. Perquè el mateix que passa amb els cossos, que es descomponen en morir, ocorre amb les societats: que es disgreguen quan perden la seva ànima. I l’ànima constitutiva (no “constitucional”) de totes les nostres Espanyes, que porta dos-cents anys en retirada, ha estat des de sempre una ànima cristiana. “O cristiana o no serà”, com va dir Torras i Bages.
Però què va ser de les nostres, de les vostres, arrels cristianes? On van quedar els set alçaments populars contrarevolucionaris de la Catalunya catòlica i tradicional? En poc més d’un segle vostres avis es van aixecar en armes contra la Convenció, contra Napoleó, contra el primer liberalisme, contra la usurpació en tres ocasions, contra la revolució del 36 … Heu pagat un alt preu en herois i en màrtirs. Mai podrà Espanya compensar tant sacrifici. I no obstant això, a dia d’avui, hem de reconèixer humilment la realitat: que les ideologies de la modernitat han triomfat. Almenys aparentment han aconseguit no només el poder polític sinó també això que en diuen l’hegemonia cultural. Amb el seu triomf han buidat de contingut tot allò pel que valia la pena lluitar. Han fet les ideologies una Espanya odiosa que és tot just un estat, una burocràcia, una trama partitocràtica que no suscita amor perquè ha renunciat a ser la nostra pàtria gran. Han fet una Catalunya mesquina, egoista, camp de cultiu de les mateixes ideologies, i feu de idèntics partits. Han fet una nova religió progre, barreja d’idolatria nacionalista amb ateisme pràctic que s’atreveix a subjugar l’Església i a adulterar el missatge de l’Evangeli. Han fet del rei una titella, dels furs un conte mal explicat, de la llengua una eina d’odi, de la història una mentida subvencionada, dels nostres joves una massa sense criteri, del nostre futur un horitzó amb més minarets que campanars.
El monstre ideològic que ocupa ara les institucions a tot Espanya, i amb més desvergonyiment a Catalunya és, per tant, el de l’anti-Espanya i el de l’anti-Catalunya.
Aquí és on cal enquadrar l’enfrontament actual. El que es porta gestant en els últims anys, i el que esclata ara mateix amb la violència d’aquesta “gent de pau” que incendia els carrers de Barcelona (de forma controlada i amb l’ajuda inestimable d’alguns bombers, per cert), és un enfrontament entre dos caps d’una mateixa Revolució. La policia i els aprenents de terrorista del separatisme no s’estan enfrontant per Espanya ni per Catalunya, sinó en defensa dels interessos dels seus caps que són, repetim-ho fins a la sacietat: l’anti-Espanya d’una banda i l’anti-Catalunya per una altra. Pretendre apagar l’incendi separatista amb més constitució és tirar gasolina al foc. Pretendre recuperar la grandesa catalana amb l’afany de crear una nova republiqueta bananera és ridícul.
Enmig d’aquest conflicte els carlins catalans, i tots els catalans de bona fe, aquells que conserven una mica d’esperit crític i de seny, teniu una missió transcendent. Cal que, passi el que passi, hi hagi algú que conservi viva l’ànima de Catalunya. Encara que sigui en petits reductes, encara que sigui a costa de viure ridiculitzats per uns i per altres. Hi ha gràcies a Déu iniciatives diverses, associacions culturals, guerrilles digitals, veus valentes que aixequen entre vosaltres la bandera de la lleialtat al projecte català i hispànic. Sosteniu, tingueu cura de tots aquells que donin el pas endavant en defensa dels vostres propis ideals. Demostreu amb fets que anomenar “carlistes” als que creuen que Puigdemont és un príncep exiliat és una simplicitat. I expliqueu que el problema d’Espanya va més enllà de la fallida de la unitat de l’estat.
Els carlins catalans sou ja ara i haureu de ser, quan Déu vulgui que tornin les aigües al seu curs, un punt de referència imprescindible per a tots els vostres compatriotes. “Endavant, fes el que hagis de fer, i passi el que Déu vulgui”. En aquesta divisa de Carles VII rau la nostra moral de victòria i la proverbial fermesa dels carlins, sempre vençuts, mai rendits, inassequibles al desànim. Ningú com vosaltres sabrà donar exemple i raons del veritable ser català. Visca sempre la nostra Catalunya hispana!
En Crist Rei,
F. Javier Garisoain Otero
President de la Comunió Tradicionalista Carlista
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Queridos correligionarios,
Vaya antes de nada, previo a cualquier otra consideración, un abrazo enorme y la manifestación de nuestro respeto y admiración, en nombre de todos los militantes de la Comunión Tradicionalista. Por encima de consideraciones políticas, de explicaciones teóricas o de razones históricas está la dura realidad de una sociedad fragmentada que os está tocando vivir en primera persona. Familias, amistades y convivencia rotas. Heridas terribles que costará mucho tiempo restañar. La ruptura de la paz social y de los cauces mínimos de convivencia es un crimen de lesa humanidad y los culpables del clima guerracivilista que se ha generado desde hace tiempo en toda España y ahora tan cruelmente en Cataluña tendrían que pagar por ello. Sabed que no estáis solos.
Vosotros conocéis de sobra, como carlistas que sois, que el separatismo no es el problema, sino la consecuencia de un problema. Porque lo mismo que pasa con los cuerpos, que se descomponen al morir, ocurre con las sociedades: que se disgregan cuando pierden su alma. Y el alma constitutiva (no “constitucional”) de todas nuestras Españas, que lleva doscientos años en retirada, ha sido desde siempre un alma cristiana. “O cristiana o no será”, como dijera Torras i Bagès.
¿Pero qué fue de nuestras, de vuestras, raíces cristianas? ¿Dónde quedaron los siete alzamientos populares contrarrevolucionarios de la Cataluña católica y tradicional? En poco más de un siglo vuestros abuelos se levantaron en armas contra la Convención, contra Napoleón, contra el primer liberalismo, contra la usurpación en tres ocasiones, contra la revolución del 36… Habéis pagado un alto precio en héroes y en mártires. Nunca podrá España compensar tanto sacrificio. Y sin embargo, a día de hoy, debemos reconocer humildemente la realidad: que las ideologías de la modernidad han triunfado. Al menos aparentemente han alcanzado no sólo el poder político sino también eso que llaman la hegemonía cultural. Con su triunfo han vaciado de contenido todo aquello por lo que merecía la pena luchar. Han hecho las ideologías una España odiosa que es apenas un estado, una burocracia, una trama partitocrática que no suscita amor porque ha renunciado a ser nuestra patria grande. Han hecho una Cataluña mezquina, egoísta, campo de cultivo de las mismas ideologías, y feudo de idénticos partidos. Han hecho una nueva religión progre, mezcla de idolatría nacionalista con ateísmo práctico que se atreve a sojuzgar a la Iglesia y a adulterar el mensaje del Evangelio. Han hecho del rey un títere, de los fueros un cuento mal contado, de la lengua una herramienta de odio, de la historia una mentira subvencionada, de nuestros jóvenes una masa sin criterio, de nuestro futuro un horizonte con más minaretes que campanarios.
El monstruo ideológico que ocupa ahora las instituciones en toda España, y con mayor descaro en Cataluña es, por tanto, el de la anti-España y el de la anti-Cataluña.
Aquí es donde hay que encuadrar el enfrentamiento actual. Lo que se lleva gestando en los últimos años, y lo que estalla ahora mismo con la violencia de esa “gente de paz” que incendia las calles de Barcelona, (de forma controlada y con la ayuda inestimable de ciertos bomberos, por cierto) es un enfrentamiento entre dos cabezas de una misma Revolución. La policía y los aprendices de terrorista del separatismo no se están enfrentando por España ni por Cataluña, sino en defensa de los intereses de sus jefes que son, repitámoslo hasta la saciedad: la anti-España por un lado y la anti-Cataluña por otro. Pretender apagar el incendio separatista con más constitución es echar gasolina al fuego. Pretender recuperar la grandeza catalana con el empeño de crear una nueva republiquita bananera es ridículo.
En medio de este conflicto los carlistas catalanes, y todos los catalanes de buena fe, aquellos que conservan algo de espíritu crítico y de seny, teneis una misión trascendente. Es preciso que, pase lo que pase, haya alguien que conserve viva el alma de Cataluña. Aunque sea en pequeños reductos, aunque sea a costa de vivir ridiculizados por unos y por otros. Existen gracias a Dios iniciativas diversas, asociaciones culturales, guerrillas digitales, voces valientes que levantan entre vosotros la bandera de la lealtad al proyecto catalán e hispánico. Arropad, sostened, cuidad a todos aquellos que den el paso al frente en defensa de vuestros propios ideales. Demostrad con hechos que llamar “carlistas” a los que creen que Puigdemont es un príncipe exiliado es una simpleza. Y explicad que el problema de España va más allá de la quiebra de la unidad del estado.
Los carlistas catalanes sois ya ahora y habréis de ser, cuando Dios quiera que vuelvan las aguas a su cauce, un punto de referencia imprescincible para todos vuestros compatriotas. “Adelante, haz lo que debas y suceda lo que Dios quiera”. En esta divisa de Carlos VII radica nuestra moral de victoria y la proverbial firmeza de los carlistas, siempre vencidos, nunca rendidos, inasequibles al desaliento. Nadie como vosotros sabrá dar ejemplo y razones del verdadero ser catalán. ¡Viva siempre nuestra Cataluña hispana!
En Xto. Rey,
F. Javier Garisoain Otero
Presidente de la Comunión Tradicionalista Carlista

10 sept 2019

Gracias por el Foro Alfonso Carlos 2019. No os perdáis el 2020.

Muchas gracias a todos los que habéis participado en el Foro Alfonso Carlos I de este fin de semana. Ha sido estupendo. Los que os lo habéis perdido buscad las crónicas y los vídeos que irán saliendo próximamente en www.ahorainformacion.es y en otros sitios de internet.

Gracias a todos los ponentes  (Aurora Sánchez, Santiago Arellano, Javier Barraycoa, Javier García Isac, Teresa Jaurrieta, Geni Álvarez, Carlos Pérez-Roldan, Javier Perez-Roldan); a Miriam por su espectacular tarea de secretaria, digna discípula de Mercedes, que tanto nos alegró con su visita final; a Ángel Manuel por su cobertura al minuto desde Twitter con la que hemos llegado a miles de personas. Gracias a Blanca y a los otros operadores de vídeo y a los redactores de ahorainformacion, de Tradición Viva y de otros medios con los que llegaremos a otros miles de españoles de ambos lados del Océano. Gracias también a Jose Miguel (Zitro II) por sus viñetas, a Neus por su sorpresa final, a María Pía y Emilio por impulsar la causa de Antonio Molle, a Juan por compartir su proyecto de la editorial Campomanes, a Javier Zazu por llenarnos el corazón y vaciarnos el bolsillo, a Antoni por sus impactantes diseños.

 Gracias a la Casa de Castilla La Mancha por su hospitalidad y por no doblegarse ante el capricho de los políticos progres. Gracias en fin a la Consejería de Igualdad de Castilla-La Mancha SIN cuya ayuda ha sido posible realizar este interesante encuentro en el que se ha debatido con plena libertad y respeto. Gracias a los ponentes que quisieron venir pero no pudieron porque no les dejaron o su partido o su afonía. Gracias en fin a mis compañeros de la Junta de Gobierno de la Comunión y especialmente a Miguel Ángel Bernáldez, principal responsable del éxito de estas XXI jornadas y de las del año 2020 que ya ha empezado a preparar. Si es posible, no os las perdáis.

29 ago 2019

Unidad del Carlismo y estrategia a seguir

El pasado domingo tuve la ocasión de participar en Leiza (Navarra) en un encuentro de hermandad carlista que había sido convocado por el concejal de la villa, Silvestre Zubitur. Quiero escribir en estas líneas algunas reflexiones que ya compartí en mi intervención a los postres, así como otras con las que trataré de avanzar algunas ideas sobre estrategia. Espero que vayamos dando forma a las mismas de aquí a la reunión de la Diputación General de la Comunión Tradicionalista que celebraremos en octubre.
La “excusa” del encuentro de Leiza era la reposición temporal del monolito que recuerda a Joaquín Muruzábal, primer requeté muerto en combate en 1936. Pero la jornada sirvió para algo más que para alimentar la nostalgia. Iba a calificar el encuentro de “ecuménico” aunque sé que el profesor Miguel Ayuso, que se sentaba a mi lado en la comida, no me permite utilizar esa palabra. Así que vamos a dejarlo en “encuentro de hermandad”. Sin embargo es de destacar que estuviéramos sentados a la misma mesa, un grupo bien heterogéneo en el que había militantes de la Comunión, así como carlistas adheridos a la Secretaría Política de don Sixto, algunos parlamentarios forales de UPN (Navarra Suma), y tradicionalistas independientes procedentes de distintos lugares de España. El mérito de Silvestre Zubitur y sus amigos consiste ni más ni menos en haber creado un núcleo de resistencia. Un reducto que se ha convertido en punto de referencia útil para personas de concepciones políticas diversas. Y tienen además el coraje de haberlo hecho en un lugar inhóspito para cualquier amante de la Navarra tradicional, la Vasconia tradicional, la España tradicional. Un lugar dominado hoy en día por las ideologías postmodernas entre las que el mismísimo nacionalismo vasco, o hasta el viejo izquierdismo clásico, están siendo superados por las locuras globalistas del feminismo radical, la ideología de género o el animalismo.
La situación extrema de un pueblo como Leiza (82% de votos municipales a Bildu) podría tranquilizar a algunos pensando que en la inmensa mayoría de España “no estamos tan mal”. ¿De verdad?. En mi opinión la situación actual de España se parece a la del 718 (tras la invasión musulmana); a la de 1808 (tras la invasión revolucionaria liberal); o a la de 1936 (tras la “invasión” revolucionaria marxista). La única diferencia es que ahora estamos invadidos o colonizados por todos nuestros enemigos al mismo tiempo. Los núcleos de resistencia, como este de Leiza, o como supongo que fue en su día el de Covadonga, son fuertes porque son un último reducto. Porque han llegado a la roca. Porque han tocado fondo. Y son una esperanza, paradójicamente, porque demuestran que llega un momento en el que físicamente ya no es posible retroceder más. Día a día estamos viendo cómo se constituyen, aquí y allá, cada uno con sus peculiaridades, otros muchos núcleos de resistencia. El reto que tenemos por delante es el de lograr que esos núcleos de resistencia se conviertan en núcleos de reconquista. Pero eso no será posible si nos contentamos con recrearnos en la pureza doctrinal de nuestras pequeñas burbujas. Es preciso que por encima del orgullo de saberse “el resto”, prime un amor inmenso hacia nuestros compatriotas, nuestros vecinos, nuestros hermanos, aunque hayan sido arrastrados por la moda, los respetos humanos y la propaganda fanática de las ideologías. Hemos estado en Leiza, si, pero porque nos han convocado los carlistas leizarras. No hemos ido al estilo de esos partidos que presumen de españoles al mismo tiempo que dan por perdidos a los españoles separatistas. Nosotros sabemos que la reconquista es algo más que pasear una bandera. Nosotros sentimos un gran respeto por cada pueblo. Nosotros no damos a nadie por perdido. Solo así, desde este respeto, será posible, cuando Dios quiera, y donde Dios quiera, que surja una nueva Covadonga. Un punto de inflexión en el que pasemos del retroceso y de la resistencia a la misión y a la reconquista.
El ejemplo histórico de las grandes crisis hispánicas -718, 1808, 1936- nos enseña que, en general, la estrategia de la guerra de guerrillas no nos ha ido tan mal. Es iluso pensar hoy por hoy en grandes ejércitos si no se realiza previamente, un oscuro trabajo a pie de calle, casa por casa, familia por familia. Por algo será -y no por pose feminista- que los carlistas hemos sido más de “partidas” que de “partidos”. Bromas aparte, soy consciente, por cierto, de estar utilizando una terminología bélica y nada más lejos de mi intención que exaltar los ánimos por esa vía. La durísima experiencia de nuestros mayores basta para saber que hay muchas formas de luchar. Y me atrevo a decir que se precisa, a veces, más valentía para hablar con tu vecino que para disparar un cañón. Y hablando de vecinos. Lo que nunca debería hacer una guerrilla inteligente es enzarzarse con los otros guerrilleros en riñas sobre si mi estrategia es mejor que la tuya. Cuando se comparten ideales y objetivos generales es fundamental no perder el tiempo en discusiones estériles. Relean la fábula de los galgos o los podencos y sabrán a qué me refiero. Mediten en el conocido adagio de “In necessariis unitas, in dubiis libertas, in omnibus caritas” y tendrán, en esencia, un manual para guiar sus relaciones con amigos y adversarios. En la Comunión Tradicionalista Carlista, en cumplimiento de uno de los acuerdos de nuestro último Congreso, estamos trabajando en la elaboración de un plan estratégico. ¿Va a ser el mejor plan estratégico del mundo? ¿Será, una vez definido, el único válido para cualquier partidario de la España tradicional? No. En absoluto. Pero va a ser nuestro plan, y exigiremos disciplina a todo aquel que quiera comprometerse con nosotros para llevarlo a cabo. El tiempo dirá si dicho plan sirve para convertir los núcleos de resistencia en guerrillas y las guerrillas en ejércitos. Otras personas, otros grupos, tendrán otros planes. Y puede que lleguen  a acertar más que nosotros. No importa. No vamos a perder el tiempo discutiéndoselo ni vamos a empeñarnos en lograr una unidad teórica, diseñada por decreto. Eso nunca funciona. La unidad está sobrevalorada cuando la experiencia nos demuestra que lo primero es dejar que exista una diversidad armónica. La unidad se produce en la acción, no tiene otro camino.
Precisamente en estos días, a raíz de ciertos artículos en los que el escritor Juan Manuel de Prada pone en cuestión la llamada “opción benedictina” propuesta por  Rod Dreher se ha desatado cierta controversia en la que no siempre se guardan las formas. Y en la que unos y otros corren el peligro de perder el tiempo o, peor aún, de perder la oportunidad de atraerse el máximo de voluntades a cualquiera de las opciones que tienen ya algo en marcha. Se agradecen en este panorama voces como la del Responsable del blog “Sosiego acantilado” cuya lectura recomiendo.  Hace mucho tiempo que elegí como uno de mis lemas vitales ese de “¡que alguien haga algo!”. Supongo que es un lema más de político que de intelectual. La verdad es que nunca desdeño una buena discusión. Porque creo que es posible discutir sin enfadarse. Pero creo, por encima de eso, que el tiempo que tenemos es una responsabilidad y que no debemos perderlo en riñas. Creo que siempre hay varias soluciones para un mismo problema. Creo que nos quejamos demasiado. Creo que hacemos poco.
Gracias por eso a los que nos dan ejemplo y empezaron ya la reconquista sin pedir permiso a nadie. Gracias en fin, a todos aquellos que ya están haciendo algo.

24 ago 2019

¡Lee!

Leer es acompañar con la misma atención a los vivos que a los muertos. Escuchar lo que escuchan otros y lo que posiblemente escucharon ya otros muchos, hace mucho tiempo. Hay libros que son nuevos en tus manos porque ya no queda vivo ninguno de sus lectores. Dicen que está todo escrito. Es posible, pero nunca estará todo leído. Siempre encontrarás amigos en el papel -o en las pantallas- para ayudarte a profundizar en cualquier asunto. En los libros, sabiendo buscar, encontrarás ideas luminosas, escondidas a menudo entre la hojarasca, por eso la emoción de abrir un libro es similar a la del pescador de perlas, o a la del buscador de pepitas de oro. Reza para que la Providencia guíe tus lecturas. Pide consejo a quien sepa sobre obras y autores. Y piensa que los buenos libros, como los racimos de uva, te guiarán a nuevas buenas páginas si les dejas.

Lee para formarte, pero también para informarte, para hablar con propiedad, para ordenar tus ideas en el trabajo cotidiano y ayudar a otros a ordenarlas. Lee para aprender a escribir. Lee tus propios escritos, tomando algo de distancia, repasando tus notas de hace años para conocerte mejor. Lee cuando puedas y no te importe tanto el continente como el contenido. Hay mensajes de guasap que valen más que una enciclopedia. Porque en el mundo de las letras no manda el peso sino el seso. Comprueba siempre la autoría de lo que leas, no porque los malos sean incapaces de escribir cosas razonables, sino sencillamente por ahorrar la cosa más valiosa para un lector que es el tiempo. Se más exigente en la lectura que en la conversación personal. Al prójimo hay que atenderlo siempre con caridad, aunque te cuente simplezas. En cambio con la letra no tengas compasión. Si algo no te aprovecha deja de leer sin remordimiento. Porque leer, aunque pueda parecer un fin, solo es un medio, como el alimento. No vivimos para comer. Y leemos para vivir. 

Javier Garisoain

18 ago 2019

Nos atacan y no lo parece

Acabo de ver un impactante video firmado por "Que viva México" en el que su coordinadora, Brenda del Río, ata cabos y desenmascara la estrategia de los enemigos de lo que ella llama "la América Latina y el Caribe".



Si en lugar de decir "americalatinayelcaribe" dijera "la Hispanidad" el mensaje tendría muchísima más fuerza. 

Y es que mientras no se avance de alguna forma hacia la unidad hispana seguiremos siendo (e incluyo a la republiquita coronada de España) un archipiélago de republiquitas débiles. Fáciles de conquistar, de someter, de manipular y de esquilmar.

27 jul 2019

Al César lo que es del César

El liberalismo y todas las ideologías progres de moda suelen decir que cuando se juntan religión y política caemos en un desastre. Porque entonces es cuando vienen la censura, la persecución al disidente, las dictaduras y todo eso.
Tienen razón en el sentido de que cuando se confunden la religión y la política las leyes humanas se convierten en normas sagradas, mientras que las prácticas religiosas pasan a ser ley obligatoria. Tienen razón, pero resulta que acaban cayendo en aquello mismo que condenan. Eso es lo que ha sucedido en prácticamente todos los imperios de la antiguedad (Egipto, China, Roma…) así como en el ideal islámico. En todos esos sistemas la religión oficial se convierte en un conjunto farisaico de preceptos humanos mientras que los jefes religiosos han sido a la vez los reyes temporales (el faraón, el emperador, el califa…).
Si algo hizo el Evangelio en relación con este problema fue poner orden en el mismo explicando aquello de que “hay que dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios”. Pero eso no quiere decir, como predica el liberalismo, que haya que separar totalmente el ámbito espiritual del temporal. Lo que hay que hacer es distinguirlos, diferenciarlos y entender su relación. El poder temporal es, en cierto modo, anterior al espiritual. El poder espiritual es superior al temporal. La autoridad espiritual, que para los católicos se encarna en la jerarquía de la Iglesia, no puede suplantar la autonomía de lo temporal. Por su parte la política no puede dejar de someterse a las normas morales si no quiere caer en la tiranía. La Cristiandad medieval (prolongada en la Hispanidad y en otros territorios católicos hasta bien entrado el siglo XVIII) se forjó gracias a ese equilibrio entre el Papa y el Emperador, el poder político y la autoridad espiritual. Ese equilibrio es lo que vino a romper la Revolución.
Lo que ha hecho la Revolución moderna en este sentido, ya desde los tiempos de Lutero y de la Paz de Westfalia, no es para nada novedoso. Creyéndose originales no hicieron mas que volver a la época del Faraón. Dicen los liberales y todos los ideólogos modernos que ellos no tienen religión, o al menos que no la necesitan en el campo de la vida pública porque las creencias espirituales pertenecen al estricto ámbito de la conciencia individual. Sin embargo, lo cierto es que no es posible el vacío religioso puro. Por eso todas las ideologías progres acaban adoptando formas religiosas. Todas ellas, nacionalismo, socialismo, feminismo… acaban teniendo sus ritos, liturgia, sacerdotes, textos sagrados, peregrinaciones y romerías, santos, colectas, monjes, pecados y sacramentos.
¿Qué es lo que ha sucedido de hecho cuando se ha querido separar en Occidente la política de la religión verdadera? Pues que la política se ha convertido en una religión; la ley en los mandamientos; la libertad en una diosa; la nación en un espíritu; la lucha de clases en un camino ascético; la esotérica en una mística; los presentadores de televisión en sacerdotes; los mítines en eucaristías; los militantes en consagrados; los reality-shows en autos de fe y las multas en la penitencia. La política sin Dios, la política endiosadora de ídolos, se ha convertido en una falsa y cruel religión pro-muerte que empieza pregonando los derechos humanos y termina decretando los sacrificios humanos.
Las guerras de religión no han terminado. La guerra de los 30 años lleva en realidad 300 arremetiendo contra la armonía que inspiraba a la vieja Cristiandad y ya les quedan pocos frentes que completar. Las religiones ideológicas neopaganas tienen el mundo en sus manos. Pero el Reino de Dios, grande como el imperio de Felipe II o pequeño como el grano de mostaza llevará siempre en su seno la Verdad en todo, también cuando lo que se pretenda sea organizar la vida social y política de los pueblos. Tengamos confianza. Dios es el señor de la Historia. Él sabe más.

26 jul 2019

¿Qué función tenemos y qué proponemos los carlistas?

Un correligionario me pregunta a ver qué le podría decir a alguien sobre qué función tenemos, y qué proponemos los carlistas. Le he respondido lo siguiente:
​Podrías responder que la función actual de los carlistas es testimonial en el más noble sentido de la palabra. Nosotros no vamos a solucionar nada, no somos el típico partido que lucha para conseguir el poder con el cuento de que vamos a arreglar las cosas desde arriba. Nuestra misión es dar testimonio de que otra política es posible. Que hay vida más allá de los partidos, del sistema, de la soberanía nacional, de los principios revolucionarios del liberalismo y de todas las ideologías partidistas que se han sucedido unas tras otras desde la Revolución Francesa hasta nuestros días. Lo que nosotros proponemos no es ningún invento ni un programa realizado por cuatro intelectuales a golpe de encuesta o de marketing. Lo que proponemos es simplemente la tradición política española​. Una política cuyo esquema constitucional es el que se resume en nuestro trilema de Dios, Patria, Rey.
Que consiste primero en que los cristianos actúen como tales en todos los ámbitos de su vida, también en la vida pública, entendiendo que Dios no es un aguafiestas sino un límite para los abusos y un acicate para las buenas obras.
Que consiste en entender a España no como un estado sino como una patria, una sociedad, una comunidad, formada por la unión ordenada de comunidades menores libres y responsables, con su vida, sus fueros y su autarquía: familias, municipios, comarcas, regiones, cuerpos sociales laborales, culturales, etc.
Y que consiste en culminar todo el conjunto social por el rey y su gobierno, forma con la que tradicionalmente se establecían los gobiernos en los reinos españoles. Gobiernos limitados tanto por abajo por las Cortes como por arriba por la leyes naturales y divinas.
Todo eso es lo que proponemos. Se puede concretar mucho más pero como esquema creo que sirve.
He dicho que poco más podemos hacer sino ser testigos de todo ello. Ten en cuenta que testigo es lo mismo que mártir.

3 jul 2019

El sistema tradicional hispano de apellidos y los feministos

Todavía no he oído a ningún feministo ensalzar el sistema tradicional hispano de apellidos que es prácticamente el único del mundo que conserva en plano de igualdad el apellido materno junto al paterno. En Japón, Rusia, Francia, en los países anglosajones, en los árabes, en Turquía... el apellido materno prácticamente desaparece. No así en España e Hispanoamérica, y hasta en Guinea Ecuatorial, donde cada persona lleva oficialmente dos apellidos. Este sistema, consagrado por ley en 1870 era ya costumbre arraigada desde que en 1501 lo introdujera en Castilla el gran Cardenal Cisneros.

Y hablando de Guinea Ecuatorial, al parecer existían entre los Fang y otras étnias africanas auténticos apellidos femeninos. Transmisibles de madres a hijas. Dejo ahí la idea por si aparece algún feminista coherente que quiera aprovecharla. De momento, como digo, ya podrían estirarse un poco y reconocer lo que supone para nuestro lado materno el sistema de apellidos hispano, especialmente cuando lo comparamos con la pobreza del apellido único típica de la cultura anglosajona dominante.

El animalismo que ya está aquí, a ver cuánto dura

Después de la animalización del hombre viene, lógicamente, la humanización del animal. Son dos tendencias desordenadas que confluyen hasta producir efectos aberrantes en personas que, en teoría, deberían ser la salvaguarda de la razón y el sentido común como es el caso de los profesores de universidad. El caso es que uno de ellos, llamado Esnest Castro (@ernest_castro), ha comparado en twitter la apertura de un nuevo macro matadero porcino con los campos de exterminio de los nazis. Dice, por ejemplo: 

"El 29 de septiembre de 1941, en Babi Yar (Ucrania), 33.771 judíos; en Binéfar (España), cada día -a partir de hoy- todos los días, 30.000 cerdos." 

O sea, que para este tarado, profesor de filosofía en la Universidad Complutense de Madrid, autor de varios libros, y con más de 10.000 seguidores en la citada red social, matar cerdos para alimentar a la población es lo mismo que asesinar hebreos a mansalva. Se ha montado cierto revuelo en twitter, naturalmente, porque todavía queda gente con sentido común, pero sus seguidores lobotomizados no dejan de gruñir en su defensa. Uno de ellos ha afirmado esta perla con la que concluyo el asunto para que se hagan ustedes una idea de cómo está el patio: 

"Los cerdos son personas. Son seres cognitivos con personalidad. Tienen intereses propios, afectos y capacidad para sufrir. Sólo es por sesgo especista que justificamos tratarlos como cosas a nuestra disposición"

En fin. Algunas personas tenemos aspiraciones más altas que las que nos puede ofrecer una piara. 

En cualquier caso quiero lanzar un aviso a los animalistas, veganos y demás niños pijos abducidos por la ñoñería de Walt Disney: sepan que el animalismo se convertirá en un movimiento reaccionario  y casposo cuando surja la conciencia liberadora de los vegetalistas. Entonces nos enteraremos de que el auténtico crimen básico de la humanidad, lo que inició nuestra corrupción moral, fue amputar una inocente y pacífica alcachofa. ¡Vaya!, parece que nos vamos acercando a la manzana de Adán y Eva.

21 jun 2019

Las ideologías y los partidos, ese es el problema

Es muy frecuente leer en los artículos de opinión de la prensa de derechas lamentos de plañideras cada vez que constatan el grado de locura, y las cotas de poder, que alcanzan los partidos separatistas. Y buscando explicaciones para cosas que no entienden llegan a conclusiones peregrinas. Dice José María Carrascal en el ABC, por ejemplo, que el problema de Navarra es su vasquización. La hermana realidad sin embargo nos enseña que Navarra siempre ha tenido a la cultura vasca como parte inseparable de su identidad. Navarra no necesitaba al PNV ni a la ETA para ser más vasca. ¿Cuál es entonces el problema?

El problema que tenemos en Navarra, en España y en todo el mundo político occidental son las ideologías. Construcciones mentales artificiales que no se asientan en la verdad de lo que las cosas son, no se sostienen en el saber sino en la voluntad, en el podemos y en el queremos. Son doctrinas falsas, pseudorreligiones que parten de visiones reduccionistas como el laicismo, el individualismo, el militarismo, el feminismo, el colectivismo, el estatalismo, el ecologismo... o el vasquismo. Pero el problema más gordo es que esas ideologías no se quedan en los corrillos intelectuales sino que merced al sistema de partidos dividen a la sociedad en función de todas esas mentiras que llevan a las instituciones. 

Me temo que todo esto a Carrascal, y a todos los que nunca se han planteado salir de Matrix, les sonará a chino. Lo siento por ellos.  

3 jun 2019

Nuestra Comunión: nuestras juntas

(Artículo publicado en Acción Carlista nº 147. 1 de abril 2019)
La Comunión Tradicionalista Carlista es un instrumento, un conjunto de voluntarios de todas las Españas que se ponen al servicio de una Causa, la de la Legitimidad y la Tradición política española. Es por tanto una organización política, pero jamás un “gobierno en la oposición” o un partido en el sentido de estructura ideada para el reparto del poder entre sus miembros. Nuestro objetivo es que España tenga un gobierno justo y legítimo; no que tenga un gobierno “carlista”. Hay una diferencia sustancial entre una y otra concepción del servicio público.
Tampoco es nuestra Comunión una mera agregación o federación de grupos locales o regionales de carlistas. La Comunión no está llamada a suplantar la vida social que -esa sí- surge de abajo hacia arriba. La Comunión por el contrario es una organización de ámbito nacional, jerárquica como un ejército, cuya cabeza es, en ausencia de otra Autoridad política suprema, nuestra Junta de Gobierno.
En el ámbito de cada región son los propios afiliados quienes normalmente constituyen sus propias Juntas Regionales, y es la Junta de Gobierno quien en cada caso reconoce a cada una de esas juntas y supervisa el cumplimiento de unos objetivos comunes.
Una vez constituidas, las Junta Regionales dirigen con amplia libertad la acción de los carlistas en su región: hacen un seguimiento de las autoridades “autonómicas” y municipales; convocan actos públicos, etc. Son, coordinadamente con la Junta de Gobierno, las únicas autorizadas para transmitir de forma oficial la voz de la Comunión.
Hoy por hoy no aconsejamos la constitución de juntas políticas comarcales o locales. En esos ámbitos más próximos, más pegados al terreno, es donde resulta más útil la acción de los círculos.

1 jun 2019

Mi felicitación al Círculo Aparisi de Valencia en su 60 aniversario

Sr.D. José Monzonís

Presidente del Círculo Aparisi y Guijarro
Valencia
Querido amigo y correligionario, querido Pepe:
No puedo estar físicamente en Valencia el día de vuestro 60 cumpleaños pero quiero enviar al menos en estas líneas todo mi afecto hacia vosotros, los socios de ese Círculo, y mi admiración hacia esa institución ejemplar.
El Círculo Aparisi nació en un momento tremendo para nuestra Patria, cuando estaba empezando ya a gestarse la traición de la transición. Durante estas seis décadas ha sido testigo de pérdidas incontables y dolororísimas que no voy a enumerar. Es la pura realidad. Los carlistas estamos habituados a las tormentas, dicen que somos inasequibles al desaliento. Nacimos para luchar contra la anti-España, igual que nuestros tatarabuelos de las Navas y de Bailén. No vamos a engañarnos por tanto a estas alturas con discursos triunfalistas de ninguna clase. El Reino de Valencia, como todas las Españas, sufren en sus familias, en sus pueblos, en sus empresas culturales, sociales y económicas de una falta de savia que les hace vivir como cuerpos sin alma. Llevamos tanto tiempo sometidos a la tiranía de unos políticos que se han empeñado en alejar a los pueblos de España de su Tradición, católica, foral y monárquica…
Y sin embargo ahí estáis vosotros, el Círculo Cultural Aparisi y Guijarro, acompañado por sus hermanos, los otros círculos carlistas del Reino de Valencia, un selecto grupo de leales que levanta la Real Señera, y la rojigualda española, y la cruz de Borgoña de toda la Hispanidad. Lo hacéis con confianza, sabiendo que el triunfo, o el fracaso, está en las manos de Dios y que nosotros no somos mas que pobres instrumentos a su servicio.
Como carlista, he sido testigo admirado de cómo a la sombra del Círculo y de todo el Carlismo valenciano alentaba ese rescoldo de pueblo sencillo y generoso. Como navarro, siempre entendí vuestra lucha contra aquellos que pretendían desordenar y envenenar con el odio nacionalista vuestros afectos regionales, históricos y lingüísticos. Me consta que habéis luchado sin descanso, día tras día. Así debe ser, porque nuestra lucha no es para una campaña sino de la vida entera. Dios os lo premiará. Mientras tanto vayan mis felicitaciones en nombre de vuestros correligionarios de toda España. Enhorabuena, que cumpláis muchos más.