19 mar. 2011

Los carlistas ante la situación económica

Por fin nos hemos decidido. Ha costado un poco pero aquí tenemos una nota de prensa de la Junta de Gobierno que ofrece algunas orientaciones sobre la actual situación económica. No es mucho... o sí.

Por un lado hay que entender que los carlistas vivimos en medio de este estado liberal un poco como de prestado. No podemos olvidar que este sistema, también en todo lo que tiene que ver con las políticas económicas, se ha montado sobre unos principios contrarios a la tradición española. No queremos por tanto hacernos responsables de los errores de fondo que arrastra y menos aún de las chapuzas con las que se trata en vano de enmendarlos.

Nosotros sabemos que antes -y es muy posible que después- de esta época del triunfo de la revolución liberal las relaciones socioeconómicas en los países cristianos tenían como fundamento teórico, como marco, los grandes conceptos de la Doctrina Social Católica. Cada familia, por ejemplo, se entendía casi como una empresa, como un ente intergeneracional capaz de preservar un patrimonio material y espiritual por encima de la corta vida del individuo. De la misma forma, toda una constelación de cuerpos sociales naturales contaba con el respaldo de tradiciones propias, historias propias y bienes propios: municipios, gremios, mancomunidades, universidades... tenían una fuerte personalidad, también en lo económico. El estado, el rey y su gobierno, aparte de las grandes cuestiones estratégicas, mantenían en la política cotidiana un papel puramente subsidiario. En cuanto al sistema financiero, superando la inevitable usura bancaria, el cristianismo fue capaz de poner en marcha iniciativas comunitarias muy diversas como pósitos, cofradías, montes de piedad, sociedades de socorros mutuos, cooperativas de consumo, sindicatos agricolas y cajas rurales, mutualidades, etc. ¿Como puede hacernos felices que toda esa riqueza social, humana y económica se vea reducida hoy en día a un mundo en el que lo único que tiene derecho a la vida es la sociedad anónima?


Por otra parte somos y queremos ser gente realista, gente de nuestro tiempo. Y nos interesa influir en la vida política para aminorar los males de un sistema basado en el egoísmo. Sobre lo mucho que está por hacer y es posible hacer hablaremos en los cursos de verano del Foro Alfonso Carlos, allá por septiembre. Ya les contaré más cosas entonces.

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Comunión Tradicionalista Carlista
Junta de Gobierno
Delegación de Prensa


NOTA DE PRENSA

LOS CARLISTAS ANTE LA SITUACION ECONÓMICA

La Junta de Gobierno de la Comunión Tradicionalista Carlista en estos momentos de grave crisis económica que sufre la sociedad lamenta que la clase política partitocrática persista en los mismos errores que la han ocasionado; muestra su preocupación por las consecuencias, y anima a los españoles a romper con un sistema que provoca la ruina moral y material de España.

1. PROGRAMA POLÍTICO CARLISTA
En la última edición de su Programa Político, la CTC aporta unas líneas generales de política económica tradicionalista. Para profundizar en la explicación de esas propuestas los Cursos de Verano del Foro Alfonso Carlos, que se celebrarán en Toledo en el mes de septiembre de 2011, versarán de manera monográfica sobre política económica y social.
http://www.carlistas.es/descargas/programa.pdf
http://www.carlistas.es/foro_alfonso_carlos_1.php

2. AYUDA A LAS VICTIMAS DE LA CRISIS
Por su parte, la Delegación carlista de Economía Familiar, está haciendo un seguimiento a pie de calle entre las familias que resultan más afectadas por las injusticias del vigente sistema liberal-socialista. La Plataforma Grito Anti Usura es una iniciativa creada en defensa de las víctimas más débiles de la crisis.
http://gritoantiusura.blogcindario.com/

3. LOS CARLISTAS ANTE LA REFORMA DE LAS CAJAS DE AHORRO
Recientemente el Gobierno de la Nación ha aprobado el Real Decreto-ley 2/2011, de 18 de febrero, de “reforzamiento del Sistema Financiero” (BOE del 19 de febrero). Dicha norma, presentada como la única solución posible a la precaria situación de las entidades decrédito españolas, y de manera muy especial a aquellas con forma de Caja de Ahorros, supone que estas entidades ejercerán a partir de ahora sus funciones en forma de sociedades anónimas con ánimo de lucro, en lugar de en la forma fundacional que les era tradicional. Es decir, supone su conversión en bancos.

No obstante haber comenzado la subversión del papel tradicional de las Cajas de Ahorro ya a finales de los años 70 (Real Decreto 2290/1977, de 27 de agosto, sobre la Regulación de los Órganos Rectores de las Cajas de Ahorro, y reforma posterior en 1985), en que se entregó el poder a las nuevas entidades autonómicas, ha sido el Real Decreto-ley aprobado el 18 de febrero el que ha supuesto su puntilla definitiva. Los nuevos responsables autonómicos a su mando las convirtieron en otro nuevo campo de batalla partidista en el que la principal víctima fue la obra social, ahora transmutada en escenario de ensayos ideológicos y campo abonado del clientelismo político, a la que se destinaba un porcentaje cada vez menor de los beneficios.

La crisis financiera, que no es más que la explosión de un modelo económico basado en la creación ilusoria de riqueza mediante la expansión ilimitada del crédito aprovechando que no existe respaldo metálico en metal precioso (cuyo retorno ha pedido la CTC en su programa político, junto con la eliminación del coeficiente de reserva fraccionaria), y todo ello con el visto bueno de las autoridades monetarias, ha golpeado de forma especial a las Cajas por la forma de elección de sus órganos directivos, en la cual no priman ni el mérito ni la capacidad.


Así boicoteadas en su secular finalidad social, ahora el Gobierno, con el falso pretexto de transponer los acuerdos de Basilea III, fuerza su liquidación exigiendo el reflejo en su contabilidad de aquello que les ha estado permitiendo imprudentemente durante los felices años de la burbuja ilimitada: la situación real de sus activos inmobiliarios. En estas condiciones, y no siendo posible a las Cajas competir en condiciones de igualdad con los bancos para conseguir financiación, la veda del saqueo queda abierta.

La CTC no puede sino rechazar rotundamente las medidas gubernamentales, exigir que se recupere una forma de elección de los órganos rectores de las Cajas al margen de los partidos políticos, la eliminación de la figura del protectorado para ellas y para las Fundaciones en general, y reclamar la recuperación de su espíritu fundacional como remedios para evitar esta nueva desamortización de recursos nacionales.

Junta de Gobierno de la Comunión Tradicionalista Carlista
9 de marzo de 2011
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