24 jun 2021

Queridos nazionalistas, sois unos mentirosos



Queridos nazionalistas, sois unos mentirosos. El Reino de Navarra no dejó de existir en 1521 sino en 1840. Vuestros panfletos euskadianos salen hoy con toda la potencia editorial del PNV y demás para alimentar vuestros mitos hispanófobos pero sus mentiras no las sostiene ningún historiador serio. Entre 1521 y 1840 Navarra tuvo título de reino, cortes, diputación, consejo, tribunales, aduanas y moneda...

Lo que Navarra vivió a principios del siglo XVI fueron unos años turbulentos marcados por las guerras de banderías nobiliarias, corruptelas eclesiásticas y tensiones internacionales europeas. En la guerra de Navarra intervinieron castellanos, aragoneses, franceses, suizos, alemanes e italianos. Al final hubo un cambio de dinastía pero nunca se planteó la extinción del reino. El reino de Navarra salió de aquel periodo pacificado y fortalecido en sus instituciones. Fernando el Católico y los reyes de la casa de Austria juraron siempre los fueros navarros y las tensiones y problemas fueron los habituales en cualquier otro estado de la Cristiandad. Nadie, a principios del siglo XVI, se planteaba aquel proceso como un conflicto étnico entre vascos y españoles. Nadie. Ese es un anacronismo absurdo inventado por la mitologia euskadiana.

Las lealtades de entonces eran las propias de un sistema tardofeudal, lealtades personales y familiares. Y, como mucho, lealtad al reino y sus instituciones. Nunca nadie hablaba entonces de nación al estilo nazionalista ni empleaba la palabra pueblo al estilo liberal o marxista. De hecho, es patético que el nazionalismo vasco pretenda sacar partido de un episodio histórico en el que se manifiestó como pocas veces separación y animadversión entre guipuzcoanos y navarros. Tal como han mostrado los cañones del escudo várdulo hasta la revisión peneuvista.

Lo que terminó con el reino de Navarra en 1841 (y con todos los demás reinos y consejos de la Monarquía) fue la ideología jacobina del nacionalismo liberal. La misma que inspiró, por imitación, a los nacionalismos periféricos en todos los rincones de la Hispanidad.

La manipulación de la historia de la conquista de Navarra y su anexión a la Corona de Castilla, en fin, tal como la hacen los euskadianos ahora, es un típico caso de historicismo aprovechado. Y no tendría ningún sostén si no fuera por el dinero del PNV y las bombas de ETA.

Libros: Feria, de Ana Iris Simón. La sombra del árbol que hemos heredado

Acabo de leer FERIA -justo cuando Ana Iris Simón acaba de tener a su primer "niño melocotón"- y no puedo menos que agradecerle la forma y el fondo que ha sabido dar a esto que no es una novela sino un ensayo familiar que ayudará a entender lo que queda de España a quien se sumerja en sus páginas. Creo que si cada familia tuviera su propia Ana Iris para contar cada epopeya doméstica las Españas volverían a ser lo que fuimos. Una tradición blindada contra las mentiras de las ideologías del progreso.

Recomiendo esta lectura, sin duda, aunque no espere nadie un libro carlista o de tradicionalismo político. Feria es un mosaico familiar contemporáneo en el que se apenas se desvelan las raíces de una tradición popular que se resiste a morir. Aporta esperanza, porque habla de la familia, la estirpe, la tierra y la tradición como enemigos del progreso falso y decadente de la modernidad.

Leyendo esta reivindicación vital de Ana Iris Simón no he dejado de pensar en La señorita Prim. El personaje de Natalia Sanmartín participaba en la reconstrucción un mundo pequeño y humano, con un toque afrancesado y un tanto artificial, como de cuento. Ana Iris, en cambio, recoge los jirones de su universo manchego, tan reales que aún se pueden tocar. ¡Qué gran equipo formarían ambas, diferentes como un Quijote y un Sancho femeninos, o -mejor aún- como dos variantes de un mismo Quijote- si quisieran arremeter, juntas, contra los molinos de ese engaño llamado progreso!

Y me quedo con las ganas se saber algo más de ese antepasado carlista Diego Simón, que Ana Iris menciona en el entierro de Hilario. Y de saber por qué, en la historia del gigante-molino, dice eso de que "... tras don Alonso apenas nadie me había sabido ver como lo que soy, ni a mí ni a ninguno de los míos, salvo un puñado de críos y un carlista adolescente una vez, pero nadie le tomó en serio. Pocos tomaron en serio a los carlistas, realmente. Si no que se lo pregunten a Valle, que como Alonso y como la señora del visillo seguramente habría sabido reconocerme." Supongo que algún día me enteraré. 

Quiero dar, en fin, la enhorabuena a Ana Iris Simón, por todo, por el libro, por el hijo y por la sombra del árbol que ha heredado.



22 jun 2021

Oración a Santo Tomás Moro, patrón de los gobernantes y los políticos



Santo Tomás Moro, ruega por nosotros. Intercede por todos aquellos que, dedicados de una u otra forma a ejercer la caridad en el campo de la acción política, se acogen bajo tu patronazgo.

Enséñanos a cumplir con nuestro deber, a buscar siempre el bien común, a ejercer las responsabilidades con inteligencia y sentido del humor. Y cuando llegue la hora del testimonio supremo del martirio, enséñanos a la entrega confiada. Amén

Libros: Señor del mundo, de Robert Hugh Benson

La verdad es que no he leído ni muchos tratados de oración ni demasiada literatura mística pero me da la impresión de que estas cuatro páginas de Benson en las que se explican las rutinas de su protagonista ante el sagrario pueden ser muy inspiradoras. La novela es buena, con un tono profético que asusta un poco, pero es posible que estas páginas sean las de mayor mérito. 







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BENSON, Robert Hugh

Señor del mundo

Cristiandad, Madrid, 2015

Traducción de Leonardo Castellani.

Libros: El hobbit, de J.R.R. Tolkien

En casa tenemos la sana costumbre de leer a los niños casi todas las noches. Hoy hemos terminado El Hobbit y sé que pase lo que pase mis hijos siempre recordarán cómo viajaron con su padre, viviendo las más increíbles aventuras, acompañando a unos personajes inolvidables.

"¡Claro! - dijo Gandalf-. ¿Y por qué no tendrían que cumplirse? ¿No dejarás de creer en las profecías sólo porque ayudaste a que se cumplieran?"

Así termina esta historia. ¡Qué gran reflexión final para un gran libro!

Libros: La Alpujarra, de Pedro A. de Alarcón


Así lloraba, con toda la incongruencia de los liberales que se van haciendo conservadores a la vez que viejos, el académico Pedro Antonio de Alarcón, en 1873. Lloraba por los pobres alpujarreños, amargados por "los que han convertido la Revolución de 1868 en una conspiración contra la Religión católica".

No se pierdan esta impresionante confesión del liberal Alarcón: "... los mismos qué solíamos felicitarnos de la desaparición del antiguo orden social y político de España (...) hemos venido a reconocer, en cambio, a fuerza de crueles lecciones (...) que esa libertad y esas ideas, lejos de domesticar, de civilizar, de dignificar más y más cada día a las clases bajas (...), las han hecho retroceder a la primitiva barbarie. "

ALARCÓN, Pedro Antonio de

La Alpujarra

Victoriano Suárez, Madrid, 1940

Paginas 112-113.

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En otros países cristianos el paso venenoso y disolvente del liberalismo dejó como herencia cosas peores... como la cossa nostra.


Libros: Los renglones torcidos de Dios, de Torcuato Luca de Tena

Las novelas de locos se prestan al rizo del rizo de la ficcion. Lo que sucede, invento del autor, se entremezcla con lo que las mentes de los personajes enfermos mentales -inventados o descubiertos por el autor- se creen que sucede. Tiene mucho mérito ser capaz de escribir una historia detectivesca en ese ambiente y hacerlo sin que el lector pierda la seguridad al ir asimilando los altibajos y giros de la acción. 

De todas formas, independientemente del arte del escritor, y del tesón que le llevó a conocer desde dentro un hospital psiquiátrico, personalmente me interesa mucho comparar el ambiente intelectual y literario que se palpa en esta novela de 1979 con el que "disfrutamos" en nuestro 2021. Para empezar... ¿Se imaginan una novela actual de Planeta incluyendo la palabra Dios en su título?

Libros: El desierto de los tártaros, de Dino Buzzati

Literatura de la buena. Esa que ofrece mil libros posibles dentro de un solo libro según sean la edad y estado de ánimo del lector, el clima, la velocidad de lectura, la salud, las noticias, las experiencias recientes, etc. Un acicate para mirarse en un espejo y hacerse preguntas incómodas como, por ejemplo, ¿qué estoy haciendo con mi vida?

26 may 2021

Libros: Apocalipsis Z, de Manel Loureiro



Hace años que le oí a Javier Barraycoa hablar con respeto de los muertos vivientes como metáfora de la sociedad enferma que nos rodea. Me acabo de terminar esta novela de zombies (ambientada entre Vigo y Pontevedra, por cierto) y creo que viene bien leer cosas de estas. No para quedarse en la chorrada del miedito adolescente sino para alimentar dentro de nosotros el espíritu de resistencia, para ayudarnos a optar siempre por lo fundamental: la vida, la familia, la fe y la esperanza.


LOUREIRO, Manel 

Apocalipsis Z

Dolmen. Palma de Mallorca.  2007

294 p.

24 may 2021

La inmigración como arma ¿al servicio de quién?


Los políticos musulmanes son especialistas en utilizar a la masa de la población -de su población o de la ajena, eso da igual- para lograr sus objetivos. Rehenes, tráfico de esclavos, escudos humanos, marcha verde... No debiera sorprendernos en sus manos el uso de la inmigración como arma. Repasen la historia y verán que así es como se ha extendido siempre el Islam. Por las bravas, sin compasión, cobrando rescates o degollando. Nada de misioneros ni de buenas palabras. Sin embargo ahora, a pesar de su tamaño y crecimiento mundial, nos queda la duda de si el Islam no será en realidad mas que un gran cuerpo inerte, carne de cañón de potencias que lo utilizan como ariete para modelar la historia a su gusto y, concretamente, como elemento descristianizador. 

El Islam no es una religión. O no sólo eso. Es un imperio comunista primitivo que ha sido troceado y corrompido por las ideologías liberales de Occidente. Cada vez que renace, desenvainando la cimitarra sangrienta, lo hace desde la nostalgia de los califatos totalitarios de sus primeros siglos y como espantajo al servicio de intereses ajenos. Pero da la sensación de que, de alguna manera, el NOM duda... Los amos del mundo juegan con los ismaelitas y no durarán en sacrificar peones cuando les convenga. Un año aparecen como grandes aliados y al tiempo devienen en enemigo numero uno como Bin Laden. Repasen la lista de amigos y enemigos de Jomeini, Arafat, Sadam, Gadafi, Bashar al Hasad... ¿Qué pasará con Hassan II, nuestro vecino, el del palacio parisino? En este momento Marruecos es al mismo tiempo la reserva espiritual del mundo musulmán y el último amigo estratégico de Washington. ¿Hasta dónde? ¿Hasta cuándo? Lo cierto es que alguien está jugando con fuego. Y con nosotros.

Twitter me ha bloqueado por decir que la homosexualidad es un desorden

Tu cuenta ha sido bloqueada.

F. Javier Garisoain
@JavierGarisoain
¿Qué ha pasado?
Determinamos que esta regla incumplió las Reglas de Twitter. Específicamente, por los siguiente motivos:
  1. Incumplir las reglas que prohíben las conductas de incitación al odio.
    No se permite amenazar, acosar o fomentar la violencia contra otras personas por motivo de su raza, origen étnico, nacionalidad, orientación sexual, género, identidad de género, religión, edad, discapacidad o enfermedad.
    • F. Javier Garisoain
      @JavierGarisoain
      @rebla_alber @cheboludos Jamás diré que usted sea un desorden, amigo, pero sí digo que la homosexualidad lo es.
    • F. Javier Garisoain
      @JavierGarisoain
      La homosexualidad es un desorden https://t.co/I98x349JaK
    • F. Javier Garisoain
      @JavierGarisoain
      La homosexualidad es un desorden.
    • F. Javier Garisoain
      @JavierGarisoain
      @patxileuza No te confundas. Los casos de pederastia entre los curas no son grandes sino pequeños y escasos. Menores que en cualquier otro colectivo. Lo que al parecer se ha hecho demasiado grande es una mafia homosexualista que se ha olvidado de que la homosexualidad es un desorden.
    • F. Javier Garisoain
      @JavierGarisoain
      La homosexualidad es un desorden. Las cosas claras. https://t.co/LvLWtnCTc6
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    15 may 2021

    Equidistancia



    Esta última batalla palestino-israelí tiene muy mala pinta. Nadie va a ganar nada. Y en este conflicto veo con lástima a los cristianos divididos entre los liberales pro-israel, gente de orden que se ha tragado la propaganda sionista y los pro-palestinos, que parecen ignorar la doblez e insolidaridad de los lideres musulmanes.

    ¿Quién tiene razón en esta guerra? Nadie y todos a la vez. Todos tienen culpa, todos son víctimas. Algunos piensan que se podrían dirimir responsabilidades si nos remontáramos al origen histórico de los hechos. El problema es que no es posible ponerse de acuerdo sobre dónde fijar ese origen histórico. Si aceptáramos como causa del problema el reciente lanzamiento de misiles sobre Israel la culpa sería de los palestinos de Hamas. Si nos centráramos en la ocupación violenta que propició hace décadas el nacimiento del moderno estado de Israel la culpa sería de los sionistas. ¿Pero quién no ha invadido antes Tierra Santa? Antes de los nuevos hebreos lo hicieron los ingleses, los turcos, Saladino, los cruzados, los árabes, los bizantinos, los romanos, los persas, los filisteos, etc. 

    ¿Equidistancia? Por supuesto. Y ahora mas que nunca. En el plano teológico los judíos se han quedado cortos y los musulmanes se han pasado de largo. Unos no reconocieron al Mesías y otros creyeron a un falso profeta. Por eso la única esperanza de paz en Tierra Santa no está ni en el triunfo de los unos ni en el de los otros sino en la conversión a Jesucristo. ¿Un reino cristiano de Jerusalen? ¡Ojalá! Jesús es el único príncipe de la Paz. Si nosotros, los cristianos, no se lo decimos ¿quién lo hará?

    6 may 2021

    Pagar por moverse


    (Por Javier Garisoain) - 


    ¿Qué hay detrás de estos globos-sonda? Ahora que empiezan a decaer los confinamientos provinciales y los toques de queda los políticos se están planteando cobrar por moverse. En autopistas, en autovías y en carreteras secundarias.

    Hablan de pagar por usar como si no lleváramos toda la vida pagando. Quien tiene un coche paga impuestos y tasas al comprar, al alquilar, al reparar, al echar combustible, al aparcar, al pasar la ITV, al asegurar, al renovar el carnet. ¿Y qué pasa con el impuesto de circulación?

    Además de todo esto están los peajes en las autopistas. Si no salían las cuentas haberlo pensado antes de planear infraestructuras como si fuera propaganda electoral. Si eran un "regalo" de Europa pero resultaban imposibles de mantener a largo plazo ¿por qué las construyeron?

    Es indignante que la casta nos tome por idiotas con argumentos ecologistas, o ahora planteando esa hipótesis salvaje del cobro en todas las carreteras para que al final nos parezca soportable pagar "solo" en las autovías.

    Pero lo más preocupante es ver cómo el modelo chino de dictadura distópica se va implantando día a día delante de nuestros ojos con toda clase de excusas: si no es la epidemia será la ecología, o la economía... Habrá que seguir pensando en eso de comunismo o libertad.

    13 abr 2021

    Escribas, fariseos, marujas y pringaos



    El meollo de la doctrina igualitarista/feminista consiste en extender la idea de que quien sirve, quien ama y quien se entrega es un pringao. Para los igualitaristas no existe mas amor que el de las tareas domésticas repartidas al 50% y sin complementariedad en los roles que valga.

    Cuando una mujer decide dejar la calculadora y se entrega en cuerpo y alma a la vocación de ama de casa, esposa y madre, se convierte a ojos del individualismo satánico en una maruja.

    Cuando es el hombre quien olvida la mezquindad del nuevo fariseismo igualitario y decide inmolar su soltería en los abnegados deberes de esposo y padre, viene a ser, a los ojos del canon progre, un maldito pringao.

    ¡Cuánto daño han hecho estas etiquetas despectivas! ¡Y qué ciegos están quienes las promueven! Los progres igualitarios, hijos de ese liberalismo que lleva 200 años rompiendo todos los lazos, quieren meternos a todos en una especie de cuartel en el que sólo una lista interminable de micromachismos, prohibiciones y fobias es capaz de darles la seguridad que perdieron con la fe. De esta forma, al final, su exageración de la libertad nos lleva a la peor de las esclavitudes: la que imponen los preceptos humanos del igualitarismo disfrazados de superstición justiciera. En un mundo en el que la gratuidad, la entrega, el compromiso y el amor no tienen cabida porque no pueden medirse ni tasarse.

    Los feministas/igualitaristas nos llevan a un inmediato futuro rácano y calculador y precisan de un gran tirano contable que haga su papel burocrático rodeado de una corte de miserables ofendiditos. Al fin y al cabo, la mejor manera de alcanzar esa igualdad enfermiza es mediante el pasapuré de un estado totalitario que nos convierta a todos en peones, en pilas humanas del Matrix progre.

    No se dan cuenta de que así la convivencia no puede funcionar, de que la armonía familiar y social son imposibles si nos limitamos a sumar egoísmos. No se dan cuenta, por ejemplo, de que lo que hay que enseñar a los niños en casa no es a cumplir una estricta cuota de género sino a darse sin medida. Porque la convivencia y la familia no van de justicia sino de amor.

    Ojalá entendieran todas estas razones esos nuevos escribas que son los "técnicos de igualdad" de la Administración. Tendrían que cambiar de trabajo, claro, pero podrían entender como hay más alegría en dar que en recibir.

    20 mar 2021

    ¿Comunismo o libertad? ¡Revolución o Tradición!



    No es lo mismo destruir que construir. No actúa igual la Revolución que la Tradición. La Revolución destruye e innova, la Tradicion construye y renueva. Lo que queda en medio, esa inercia que fluctúa entre uno y otro bando es el conservadurismo, o lo que es lo mismo: el miedo.

    Los viejos revolucionarios se hacen conservadores cuando se acomodan allí donde les llevó su revolución. Se aburguesan y se plantan por miedo a perder los privilegios que alcanzaron. Los hijos de la Tradición en cambio se hacen conservadores cuando flaquea su esperanza y cuando el terror despierta la nostalgia del último momento tranquilo que recuerdan, del último descansillo revolucionario.

    Unos y otros, a pesar de tener distinto origen, acaban confluyendo en la nebulosa del centro tibio, de lo políticamente correcto, de las elucubraciones políticas maquiavélicas y del malminorismo. No se parecen en nada pero les une el miedo. El convencimiento desesperanzado de que ya no cabe esperar nada mejor que esa pequeña libertad prostituida que proclaman por lo bajini. Una libertad raquítica, desinfectada por el miedo y pasada cada mañana por el BOE. 

    Por eso se entienden Alfonso Guerra y González y Corcuera y Leguina y Bono y Rosa Díez y Jiménez Losantos y Sánchez Dragó y Albert Boadella y todos los viejos rockeros más o menos arrepentidos de la izquierda con el votante medio "de derechas". Porque para los unos "ya es suficiente" y para los otros "más no por favor". En esa confluencia es en la que se definen el centro y el consenso, que no es sino una suave pendiente hacia el abismo.

    La disyuntiva a la que nos enfrentamos no es por tanto ese manido "Comunismo o libertad" con el que Ayuso y compañía azuzan el miedo de los conservadores. Nuestro auténtico dilema es, desde hace mucho tiempo, este: "o Revolución o Tradición".

    9 mar 2021

    Que hablen de uno... aunque sea bien

     Eulogio López, director del decano de la prensa digital española -HISPANIDAD.COM- me menciona aquí. El tono es claramente exagerado pero se agradece: 

    https://www.hispanidad.com/enormes-minucias/maravilloso-no-es-exista-dios-sino-exista-algo_12024653_102.html

    ¡Y se agradece el cumplido viniendo de un medio que este año cumple nada menos que 25 años de libertad y defensa de la verdad!

    3 mar 2021

    El fin de la peste



    El virus va a pasar, claro que sí. De una u otra forma -y no precisamente gracias a la ciencia, que la ciencia sólo hace lo que puede- terminará por desaparecer del telediario y caerá en el olvido. Si es un virus -natural o no- acabará remitiendo como ha sucedido con todos los otros virus. ¿Cuántas epidemias ha tenido que soportar el homo sapiens a lo largo de sus 300.000 años o 3.000 siglos de historia? No, desde el punto de vista histórico no tiene sentido pensar en epidemias permanentes. Otra cosa es que haya poderes que las aprovechen para sus fines. 

    Esos que nos mangonean y que aspiran al modelo político chino están tratando de rentabilizar la crisis al máximo, jugando con el miedo y aumentando el control del rebaño social. Se están acostumbrando a tratarnos como a animales de granja a quienes hay que mantener sanos y en una cantidad ajustada a las ideas de productividad que se les han metido en la cabeza. El virus pasará, pero los que van a permanecer, para nuestra desgracia, aferrados a su programa destructivo, son unos gobiernos cada vez más tiránicos y enloquecidos contra los que habrá que vacunar a la gente. 

    La lucha por tanto continúa, pase lo que pase, y seguirá hasta el fin de los tiempos. Acabará una batalla y empezará otra. Así es la vida. La opción de la rendición, por tanto, es inadmisible. 

    Conforme se vaya acercando el final de esta epidemia haremos balance para ver quién ha aprovechado mejor la ocasión. Los ideólogos y globalistas han pisado el acelerador y aparentemente llevan las de ganar. Pero ¿y si hubieran ido demasiado rápido? Cada vez hay más gente que ha abierto los ojos. Cada vez más personas que ya no se creen ni lo políticamente correcto ni el discurso del progreso indefinido. 

    Las espadas pues siguen en alto. Está claro que los defensores de la fe y la razón hemos perdido la hegemonía cultural, pero tenemos la conciencia, tenemos la realidad, tenemos a nuestras familias, tenemos esperanza. Ellos en cambio sólo tienen unas ideologías cada vez más locas, tienen el odio y el autoodio de los suicidas. No pueden llegar mucho más lejos. Y si continúan avanzando es porque viven de rentas y de la sangre que nos chupan a los demás. 

    En cualquier caso estamos en manos de Dios. Él sabe. Hagamos lo que haya que hacer y recuperemos la moral de victoria. El espíritu de combate. No por seguir contracorriente vamos a pasarlo mejor aunque, eso sí, viviremos más entretenidos y -lo que es más importante- con la buena conciencia de estar en el bando del Ganador.

    21 feb 2021

    Una violencia útil al sistema




    La rabia destructora de la Revolución que golpea de forma recurrente y en apariencia sin sentido sirve para que políticos como Pedro Sánchez parezcan hermanitas de la caridad. Es una pinza que siempre ha funcionado así. Sans-culottes y girondinos, bolcheviques y mencheviques, etarras y peneuvistas, poli malo y poli bueno, el árbol y las nueces...

    Igual que Mahoma -otro revolucionario- no creen en los misioneros, ni en la persuasión o el simple convencimiento sino en la yihad, la guerra santa, la destrucción y el sometimiento a sangre y fuego. Por eso, ya desde los tiempos de la Reconquista española, todas las guerras que la contrarrevolución ha llevado a cabo han sido luchas defensivas, por la supervivencia del orden cristiano: vendeanos, jacobitas, carlistas, miguelistas, rusos blancos, cristeros...

    Nosotros nunca empezamos las peleas, somos gente pacífica, no nos gustan las algaradas, admiramos el espíritu caballeresco que honra al noble adversario, pero cuando llega el momento, cuando se colma el vaso hacemos lo que hay que hacer.

    Nosotros somos contra revolucionarios, no queremos hacer una revolución en contra, sino hacer lo contrario de la revolución. No nos gusta destruir sino construir. Somos los auténticos tolerantes porque no somos relativistas y sabemos donde están los limites de lo tolerable. Nos repugnan el terrorismo, la guerrilla urbana, la destrucción de monumentos y el matonismo, pero mas asco nos dan los "moderados" que recogen las nueces y son maestros en tiranizar a los pueblos con las leyes, las multas confiscatorias y el código penal.

    Cuando llegue la hora -si es que no vamos directamente a las catacumbas- nos enfrentaremos otra vez a la tiranía de los moderados, no tanto a la chusma de descerebrados sino a las "fuerzasycuerposdeseguridaddelestado" que mandará un ministro con corbata, a espadones bien pagados como el general Concha. Entonces su propaganda remilgosa e hipócrita dirá de nosotros lo que ahora no dicen de los rompeescaparates y nos llamarán bandidos, rebeldes, facciosos, golpistas, reaccionarios o inadaptados.

    Si se nos da medio bien se nos sumarán otros moderados, los conservaduros, que traerán consigo egoísmos, ideologías y venganzas que contaminarán nuestro mensaje. Pero esa es otra historia.

    ¿Y ahora? ¿Estamos a tiempo de detener esta locura? No tendría por qué ser tan difícil cuando lo único que pedimos es respeto y libertad. Pero sí, lo es. No van a parar porque saben que esta táctica les sirve. Así que vayan haciéndose a la idea.

    13 feb 2021

    Unos carlistas limpian el monumento al general liberal Concha: respeto a los muertos

    Memoria histórica de la buena



    Antes

    Durante

    Después



    Este sábado, 13 de marzo, tocaba jornada de memoria histórica de la buena. Un grupo de carlistas navarros nos acercamos a Abárzuza para limpiar el monumento al general liberal Concha que se encontraba en un estado de abandono lamentable. 

    Ante la moda destructora al estilo talibán que están promoviendo las "leyes de memoria histórica" nos ha parecido oportuno hacer este gesto constructivo. Para decir al mundo que no hay que tener miedo de la historia, que no es lícito arrancar del pasado las páginas que no gustan a uno, y que los muertos, sean quienes sean, merecen respeto.

    Nosotros somos carlistas, herederos de quienes en el campo de batalla se enfrentaron con el general Manuel Gutiérrez de la Concha, marqués del Duero, un destacado jefe del ejército liberal que fue derrotado y resultó muerto en Abárzuza en junio de 1874. Teníamos entonces muchas razones para sublevarnos contra aquellos gobiernos que trajeron la revolución liberal a las Españas. Y las seguimos teniendo ahora para oponernos a todas las políticas que procuran la destrucción de nuestro pueblo. Hemos recibido de nuestros veteranos ejemplos admirables que nos animan a seguir resistiendo. Ellos tuvieron la valentía de señalar los errores de las ideologías, y nos dieron ánimo para soñar con una España tradicional, católica y foral... Lo que nunca nos enseñaron fue a odiar.