7 dic. 2008

Nuestra tarea política

Nuestra tarea política
por Javier Garisoain
Secretario General de la CTC

La celebración del trigésimo aniversario de la Constitución "que-nos-hemos-dado-los-españoles" me hace pensar que sería más exacto decir que es "la-que-nos-dieron-los-españoles-que-podían-votar-hace-treinta-años". Esta constatación evidente nos recuerda que cada año que pasa la imagen de la Constitución como esencia de una especie de democracia instantánea y permanente se cae por su propio peso. Seamos realistas: la Constitución es una imposición de las generaciones pasadas, no menos impuesta que aquella monarquía tradicional que fue asumida durante siglos con normalidad como “la-Monarquía-que-nos-hemos-dado-los-españoles".

La diferencia es que mientras aquella monarquía tradicional no engañaba a nadie esta “monarquía” constitucional es mas falsa que Judas. Mientras aquella reconocía una “constitución” histórica enraizada en la Tradición, ésta nace con la petulancia increíble de pensar que una generación de españoles -agrupados en torno a cuatro partidillos financiados por lobbys extranjeros- estaba legitimada en 1978 para “constituir” de nuevo España a su gusto.

Así pues, nuestra tarea política no puede verse acomplejada por el paso del tiempo ni por el peso de los votos. Aquí todos somos igual de viejos y todos igual de "votantes". Todos igual de antiguos y todos igual de listos. Los errores son tan viejos como la ortodoxia. Y los herejes tan humanos como los santos. En política –partiendo de que no es posible alcanzar un mundo feliz desde la pura voluntad humana- no tiene sentido preguntarse sobre la vejez o la “democracia” de las cosas. Lo único que hay que plantearse es: ¿es bueno? ¿responde a la realidad de las cosas? ¿a dónde nos conduce?

Nosotros criticamos el actual sistema constitucional porque pensamos que es malo. Malo para las personas, para las familias y para el conjunto de la sociedad. A veces nuestra tarea política se parece más a la de un profeta que a la de un rey, tal ha sido nuestro retraimiento durante décadas de la primera línea política. Por eso creo que como carlistas, fieles a nuestra trayectoria, sin descuidar un ápice el bagaje doctrinal valiosísimo que nos entronca con la España de siempre, tenemos que esforzarnos por bajar un poco más a la arena política.

En las tertulias de gente católica y “de orden” es frecuente que se pierda demasiado tiempo en hablar del sistema constitucional, del gobierno y de los ministros. Cuando se acerca un carlista a la mesa camilla siempre hay alguien original que pregunta: “¿Y qué haríais vosotros si ganarais las elecciones?”. Es una pregunta trampa de la que conviene escabullirse. ¿Qué sentido tiene hablar del gobierno o del marco legal de España alrededor de un café? Nosotros siempre hemos sido bastante más prácticos que todo eso. Si los carlistas se “echaron al monte” varias veces en el siglo XIX y en el XX fue porque ciertamente pensaban que se podía ganar. Presentar a los carlistas como unos locos irreflexivos es una calumnia muy grande. Lo malo es que ha tenido tanto éxito que incluso nosotros mismos, de tanto bromear con ella, nos hemos llegado a sentir como esencialmente románticos y perdedores por vocación.

El argumento político en el que tenemos que insistir es que, además de que el sistema sea malo, la parte más sana de la sociedad española, las familias católicas más sensatas, están huérfanas de representación. O peor que eso: tienen un padrastro, una especie de “Pater Putatibus” (PP) que ni come ni deja comer. Las voces que a duras penas dicen cosas decentes acaban llevando casi siempre al redil del PP. Que ni pretende un cambio de sistema ni se compromete a representar dignamente a sus votantes. Los católicos más conscientes suelen acabar domesticados con el señuelo de que “vamos a cambiar el gobierno”. En cambio nosotros, los carlistas, vamos a procurar que la Comunión sea el cobijo de todos aquellos que, por encima de otras consideraciones, quieran ser fieles a la Tradición española. Sabemos qué es lo que está mal en la Constitución y en el gobierno, pero no podemos prometer de buenas a primeras ni un cambio de constitución ni un cambio de gobierno. Lo que hemos de procurar es un cambio en los que viven agobiados por la Constitución y por el gobierno. Lo urgente, lo realista, lo sensato, y lo carlista, es recuperar la representación. Después, ya veremos.

Javier Garisoain
  
PUBLICADO EN AHORA INFORMACION. NOV-DIC 08

28 jul. 2008

Entrevista publicada en LA TRIBUNA DE ESPAÑA

Entrevista a Javier Garisoain



Javier Garisoáin Otero, 38 años, casado y propietario de una librería de viejo en Pamplona. Desde 1988 ha ocupado diversos cargos en la CTC tanto en Navarra como en la dirección nacional de la Comunión.

Actualmente, desde abril de 2007, es secretario general de "la Comunión".
En primer lugar agradecerte que nos concedas una entrevista en exclusiva a LTDE.Como Secretario General de la Comunión Tradicionalista Carlista me gustaría que nos contases, cómo empezaste en la política y desde luego que es lo que te llevo a militar en la CTC hasta llegar ahora a ser su Secretario General.

J.G.: En mi caso el punto de vista carlista lo he heredado de mi padre principalmente. Fueron él y sus amigos carlistas quienes me enseñaron a valorar la política como un servicio. Me enseñaron a mirar a los políticos sin miedo y a expresarme sin complejos. Mis primeros pasos en política se dieron en la Navarra de los años 80, muy politizada, con una izquierda vasquista que tenía la calle dominada, enfrentada a unos partidos mediocres y sin argumentos, y sobretodo huérfana de políticos católicos.
¿Por qué Comunión Tradicionalista Carlista y no Partido Tradicionalista Carlista? ¿Qué diferencias hay entre un partido político y la Comunión?
J.G.: Lo malo no son propiamente los partidos sino el sistema de partidos. Hasta cierto punto es normal que ante cualquier cuestión opinable surjan "partidarios" defendiendo opciones diferentes. Lo malo es institucionalizar y perpetuar a los partidos. Lo que está destrozando a nuestra sociedad es que todo, la vida de los ayuntamientos, la laboral, la judicial, la cultura... todo se subordina a lo que decidan los partidos. Por eso nosotros, aunque de hecho nos vemos obligados a funcionar como partido, preferimos incidir en lo que nos une: una "común-unión" en torno a unos mismos ideales.

¿Qué opinión te merecen y cuales son las diferencias que tenéis vosotros con el grupo de carlistas seguidores de Don Sixto y que se hacen llamar Comunión Tradicionalista?

J.G.: Cada uno es muy libre de encauzar sus esfuerzos allí donde crea que puede hacer un bien mayor. Nosotros no vamos a negar el carlismo de nadie. Ahora bien, cuando don Sixto reapareció en la política española hacia el año 2000 (cuando la CTC ya llevaba quince años reconstituida) ni siquiera se puso en contacto con nuestra Junta de Gobierno. Si de verdad quería ayudar al carlismo lo mínimo que podía haber hecho era hablar y no tratar de montar otro grupo desde cero. Al fin y al cabo don Sixto no es el rey de España ni nadie dice que lo sea; sólo es un miembro de la familia carlista de los Borbón-Parma. Doctrinalmente no tenemos ningún problema con ellos, únicamente nos da pena que de hecho puedan convertirse en una especie de brazo político del lefevrismo en España. En cuanto a que utilicen nuestro nombre "Comunión Tradicionalista" para denominarse es poco serio pues ni siquiera lo tienen registrado.

¿Cómo ves la situación de esta provincia (Navarra)? ¿Qué opinión te merece la política que esta llevando acabo UPN? Desde la Comunión en Navarra ¿estáis haciendo alguna actividad, bien sea concentraciones, campañas de pegatinas y carteles, etc.?

J.G.: Desde que estoy en la Secretaría General no estoy tan metido en los asuntos de Navarra como me gustaría. Nuestra crítica a UPN podría llenar páginas enteras pero en lo esencial nuestra principal acusación es que para mantenerse en el poder viven de rentas de la Navarra más tradicional y luego la traicionan con políticas que podrían ser totalmente asumidas por el PSOE.

De cara a estos próximos comicios europeos ¿estáis manteniendo o tenéis previsto mantener algún tipo de reunión con otros grupos políticos españoles para ir juntos a las elecciones? ¿Con qué grupos? ¿Cuál seria por vuestra parte la condición o condiciones que le pondríais al resto de grupos que quisieran ir en coalición con vosotros a las elecciones?

J.G.: Si. Mantenemos contactos abiertos con varios grupos, especialmente con AES y con Familia y Vida. La condición mínima para cualquier alianza electoral serían los cuatro principios no negociables definidos por el Papa Benedicto XVI (vida, familia, libertad de enseñanza y bien común) pero en cualquier caso hay que ser muy realistas. Hay que trabajar la vía electoral pero no descuidar la social, cultural, etc.

¿Qué estrategia tenéis trazada en la Comunión Tradicionalista Carlista para este nuevo curso político? ¿Va a haber alguna novedad? Cuéntanos…

J.G.: Novedades las justas, pues tenemos ya muchas cosas en marcha que hay que mantener y mejorar como la revista Ahora, nuestra presencia en internet, los campamentos Cruz de Borgoña, las actividades locales y regionales, boletines, notas de prensa, actividades de formación y divulgación, etc. A finales de septiembre vamos a celebrar el 175 aniversario del Carlismo con unos cursos de verano en Toledo. Después prepararemos también nuestra presencia en las elecciones europeas, naturalmente. Entre tanto estaremos muy atentos a la situación política general, en especial seguiremos trabajando para convencer a los votantes del mal menor para que rompan definitivamente con el PP y busquen un voto coherente.
Convéncenos de porqué afiliarnos a la Comunión.

J.G.: Porque hay que ir a la raíz de los problemas. El problema de España, el meollo de la crisis de identidad que sufrimos los españoles desde hace dos siglos no es la crisis económica, ni siquiera el terrorismo, ni el aborto, aunque todos estos sean asuntos muy graves. El enemigo de España, como de toda la Cristiandad, es el liberalismo, origen de todas las modernas ideologías, y en eso los expertos somos nosotros. Y no es que sea por méritos propios... pero lo somos.

PUBLICADO EN LA TRIBUNA DE ESPAÑA

15 jun. 2008

Entrevista en el diario "Valencia Hui"

Javier Garísoain: "Los valencianos hacen muy bien en refutar la provocación nacionalista"
Esther Cerveró (Vh).- En las últimas elecciones sacaron 45.000 votos en toda España, y en la Comunitat cuentan con cuatro agrupaciones que luchan a diario por los ideales del Carlismo.


¿El movimiento carlista cala en la sociedad?
Desde luego, porque no estamos en las cosas del campesinado del siglo XIX, sino que nos preocupamos por las cuestiones que son importantes actualmente. El sistema actual va a trompicones cada cuatro años y el político tiene miedo a tomar decisiones que caigan mal. En un sistema monárquico, como el que propone el Carlismo, las grandes decisiones de estado se toman con mayor independencia y menos influido por la política electoralista del momento.


¿Qué parcela está más desatendida?
Lo más grave, aunque menos político, es el tema relilgioso y moral, así como la invasión de competencias, como los nacionalismos que contaminan todo y crean enfrentamientos donde no los hay. El estatalismo y el excesivo poder de los partidos.


¿Vamos abocados al laicismo?
Hay una tendencia muy fuerte actualmente, y no es una moda del momento, sino que está planificado, porque hay personas que están trabajando para que esto ocurra de verdad. Nosotros somos partidarios de la confesionalidad, porque si una persona quiere tener un crucifijo en una habitación del hospital, tiene derecho y se debe vivir con naturalidad, porque lo raro es que se quiera erradicar.


A demás de la religión, este movimiento se suntenta en otros dos pilares.
Aunque los principios del Carlismo son Dios, patria y rey, hoy en día hay otros que nos marcan un mínimo, definidos por el Papa Benedicto XVI que son los llamados ‘principios no negociables’ y son vida, familia, educación y bien común.


¿Tienen dificultad a la hora de quitarse estereotipos?
Un poco, pero tampoco nos preocupa. Todo el mundo tiene su historia y la del Carlismo es bastante más limpia que la del PSOE, porque no es ningún misterio que tiene una historia golpista y revolucionaria.


¿Qué presencia tienen en la Comunidad Valenciana?
Electoralmente no es muy fuerte, porque la crisis del Carlismo de finales del s. XX ha sido muy fuerte, ya que la sociedad ha cambiado muchísimo. Estamos volviendo a salir a la luz y hay cosas que no se ven, pero que sí que existen. Hay numerosas personas que han sacado iniciativas de tipo católico, educativo, cultural y de defensa del Reino de Valencia como es el Círculo Aparisi y Guijarro.


Hablemos de la lengua
La lengua es un medio de comunicación para decir la verdad, no una bandera. Los nacionalismos la manipulan. En el caso de Valencia, el nacionalismo catalán. Así, reivindican el presunto derecho de hablarlo en las Cortes españolas, cuando lo lógico es que se hable en español porque es un lugar donde debemos entendernos. Está mal el principio nacionalista porque divide en lugar de unir. Aquí en Valencia se hace muy bien al refutar la provocación de los nacionalistas catalanes, pero no hay que caer en al trampa de hacer un nacionalismo valenciano, porque si no, se les da la razón. Aunque lo más grave es la postura del PP y del PSOE de sufragar las dos posturas para que choquen y crear una cortina de humo. Así, el PP financia en Valencia a editoriales catalanistas y permite la emisión de TV3.

7 mar. 2008

MARCA TU X AL SENADO en conciencia: Carta del Candidato Javier Garisoain.

MARCA TU X AL SENADO en conciencia: Carta del Candidato Javier Garisoain.

Querido vecino (o vecina):

Permíteme que por esta vez te tutee y que no te llame "ciudadano", un término que me recuerda por igual al "ciudadano Robespierre" y al "ciudadano ZP", que no se quién es peor.

Después de haber celebrado este pasado viernes en Pamplona nuestro acto principal de campaña, y pensando en los que no habéis venido, quiero contarte por si no lo sabías que estas elecciones me presento al Senado por la Comunion Tradicionalista Carlista (CTC), organización política en la que tengo el honor de ser, además de candidato por Navarra, Secretario General (para toda España). Y te quiero explicar algunas razones para que, después de atendidas, votes lo que te dé la gana. Pero que votes en conciencia.

Decía que es tan malo Zapatero (para los que pensamos que es malo lo que hace) que hay que reconocer que estamos todos un poco asustados de que pueda ganar otra vez las elecciones generales. Pero ¡ojo!, que a mí lo que más me asusta realmente no es el AVE, ni la cesta de la compra. Lo que de verdad me preocupa es algo más básico y de eso es de lo que quiero hablarte ahora.

El mínimo imprescindible para que cualquier actuación política pueda ser considerada como "decente" es lo que el Papa Benedicto XVI ha denominado "principios no negociables". ¿Sabes cuáles son?

En primer lugar la defensa del derecho a la vida, desde la concepción hasta la muerte natural.

Después la protección del matrimonio y la familia "como Dios manda", o sea: uno, con una, para toda la vida.

Luego el reconocimiento del derecho de los padres a educar libremente a sus hijos.

Y finalmente, la búsqueda del bien común, con especial preferencia hacia los más débiles.

La triste realidad es que hoy en día ninguno de los partidos políticos con representación en las Cortes españolas recoge íntegramente estos cuatro principios tan elementales. El PP tampoco, y si no me crees pregúntaselo a Rajoy y verás como te habla de mantener el aborto, y el divorcio express. Es decir, que si gana Rajoy lo que va a hacer es consolidar el 80% de todo lo malo que ha hecho ZP. Y si crees que UPN es mejor -tal vez porque ves en sus filas a gente respetable y "maja" que tú y yo apreciamos- que te explique Sanz a ver por qué el gobierno de Navarra está implantando la asignatura de "Educación para la Ciudadanía" sin ni siquiera respetar la objeción de conciencia de los padres. Que te explique Sanz por qué no "acabó" con el PSN y porqué le tendió la mano a Fernando Puras precisamente cuando después de hacer un ridículo tremendo estaban los socialistas en su momento más bajo.

Si de verdad estás de acuerdo con lo que proponen PP-UPN deja de leer, dales tu voto, y quédate a gusto. Yo también me alegraré de que pierda Zapatero. Pero si no estás de acuerdo con lo que propone PP-UPN en lo relativo a esos principios no-negociables no les votes. ¡No seas "miedica"! ¡Menuda democracia de pacotilla será ésta si resulta que siempre hay que votar por miedo, tapándose la nariz, en vez de con ilusión y convencido de algo!

Lo que en la CTC te proponemos es votar en conciencia. Votar sin miedo. Votar en favor de cuatro principios básicos que consideramos que no son negociables bajo ningún concepto. Y además, por el mismo precio, votar por tu Tradición y por lo tradicional que al fin y al cabo es siempre sinónimo de calidad, de experiencia, de realismo y de sentido común.

Desde la CTC hemos tendido la mano a otros grupos extraparlamentarios que comparten con nosotros (y contigo) esos principios no-negociables (ver: www.no-negociables.es). Todavía no hemos conseguido articular algún instrumento electoral conjunto pero estamos en ello. Para empezar, en estas elecciones, recuerda que tienes tres votos en la papeleta del Senado y que si me das uno a mí -¡gracias!- te quedan otros dos para poner una "X" en la casilla de algún otro candidato con principios.

De todas formas si quieres hacer algo más que votar (dar tiempo, o dinero… o tus oraciones) recuerda que lo que aporta el carlismo al panorama político es mucho más que todos los demás grupos extraparlamentarios decentes juntos. El carlismo no es un partido de "rebotados del PP". Nosotros ya estábamos fuera del PP incluso cuando ellos decían que eran un partido pro-vida o pro-familia. Tampoco somos ni queremos ser "la derecha" del sistema. Ni nos hace ilusión ser un partidillo radical sólo para gente joven. Nosotros pensamos que hay que ir más allá y cambiar el sistema.

Finalmente, nosotros somos cristianos, pero no somos el "brazo político" de ningún movimiento eclesial, ni mucho menos de la Conferencia Episcopal. Los carlistas siempre hemos actuado como laicos bajo nuestra propia responsabilidad.

Así que ya sabes qué es lo que te podemos ofrecer. En el tríptico adjunto podrás leer un resumen de nuestro programa con algo más de detalle. Lo que pedimos está claro: un voto, un humilde voto, muy realista, para gente que quiera votar en conciencia. Para gente que ponga su esperanza no simplemente en "echar a ZP" sino en esa Tradición (Navarra y española) que, como dice nuestro lema de campaña, despierta siempre como nueva.

Para ver el video electoral de la CTC pincha aquí:
http://www.youtube.com/watch?gl=ES&hl=es&v=okS588vN4GU

Para leer todas las cosas "increíbles" que han hecho y han dicho los dirigentes del Partido Popular pincha aquí:
http://www.carlistas.es/pdfs/HechosPP.pdf

PUBLICADA EN NAVARRA CONFIDENCIAL

29 feb. 2008

Entrevista publicada en QUE.ES

Entrevista a D. Javier Garisoain Otero, secretario general de la CTC (Comunión Tradicionalista Carlista)


Entrevista publicada en QUE.ES dentro del blog: "Willkömen zu Troppinhaus"

P: Buenos días, usted se presenta a las elecciones generales en representación de la CTC por la circunscripción de?
R: Al senado por Navarra, aunque en estos momentos puedo responder en mi calidad de Secretario General (a nivel nacional) de la Comunión Tradicionalista Carlista.

P: Su partido no es uno de los más mediáticos. Nos podría contar brevemente cuál es su ideología y qué objetivos se fija?
R: La CTC, el Carlismo, no tiene ideología. Por definición una ideología (liberalismo, socialismo, nacionalismo, ecologismo, feminismo...) es un esquema mental basado en prejuicios e inventado por uno o varios fundadores (o ideólogos) que configura una forma de ver el mundo. En ese sentido nuestro punto de vista es la cosmovisión católica que, evidentemente, no se puede definir como ideología. Puede parecer sorprendente pero el carlismo no tiene ni fundadores, ni ideólogos. Nació en un momento histórico muy concreto como el conjunto de personas que defendían a una persona: el rey Carlos y en contra de una ideología que se veía claramente como anticatólica y antiespañola: el liberalismo.
Nuestro objetivo es que España sea ella misma, que sea fiel a sus raíces cristianas y a su tradición política peculiar.

P: Dentro del espectro político, dónde se situaría su partido?
R: Las propuestas del carlismo existían antes de que se inventaran los conceptos de derecha o izquierda. Si hay que situarlo en alguna casilla yo lo pondría en la de "antes de" o "fuera de".

P: La filosofía carlista tiene todavía su espacio en la sociedad actual?
R: Si. De hecho en gran medida estamos todavía viviendo de rentas de una sociedad tradicional: de las familias, asociaciones, municipios, costumbres, tradiciones, etc. Incluso el patrimonio turístico se basa en los vestigios de una sociedad tradicional. Todo ello son cosas buenas que permanecen y pasan de padres a hijos independientemente de qué partido esté en el poder.

P: En qué otros lugares y ámbitos se os puede encontrar? Qué otras actividades realizáis?
R: Además de la actividad electoral, bastante escasa en los últimos treinta años, por cierto, centramos nuestra acción en la formación, la publicación de libros, revistas y boletines, la colaboración con movimientos sociales, la realización de diversas campañas políticas, la difusión de nuestras ideas por internet, las actividades juveniles, la divulgación de la historia del carlismo, etc.

P: Si su partido tuiviera representación en el congreso, qué medidas propondría en los siguientes campos?
Trabajo:
- Crear cauces que faciliten el diálogo permanente entre trabajadores, sindicatos profesionales, empresarios y Gobierno.
- Alcanzar la plena unidad sindical mediante la creación de un sindicato único con amplias competencias en política laboral y con representación política directa en las Cortes.
- Impulsar el desarrollo de la pequeña y mediana empresa mediante reducciones fiscales, ayudas crediticias y la formación de verdaderos empresarios.
- Subvencionar la formación de calidad de trabajadores y desempleados.
- Dignificar las jubilaciones.
- Favorecer la integración social de los inmigrantes armonizando en una nueva ley de extranjería el respeto escrupuloso a su dignidad como personas con una protección de las claves culturales de la
tradición española.
- Adoptar medidas políticas que defiendan la dignidad de la mujer en su trabajo como ama de casa o fuera del hogar, sin caer en prejuicios ideológicos como los del «lenguaje sexista» o la «discriminación positiva».

Economía:
- Reducir el gasto público, adecuando el número y distribución de funcionarios a las necesidades reales.
- Defender el valor de la propiedad privada como un derecho de la persona, pero no como un derecho absoluto, sino supeditado al bien común.
- Desgravar adecuadamente las donaciones para fines sociales.
- Apoyar a las organizaciones destinadas al bien social.
- Reorientar la política de subvenciones aportando a grupos desfavorecidos aspectos básicos como la educación o la vivienda.
- Facilitar el acceso de los matrimonios jóvenes a la vivienda.
- Ayudar especialmente a las familias numerosas, y a todas en general mediante la reducción de impuestos como el de transmisión patrimonial.
- Desarrollar los recursos económicos propios de los Ayuntamientos, evitando que la vida municipal dependa exclusivamente de las subvenciones de las administraciones superiores.
- Favorecer una mejor distribución de la población en el espacio con medidas que, sin merma del principio de libertad, detengan el despoblamiento rural y fomenten la descongestión de los grandes núcleos urbanos.

Sanidad:
- Propiciar una sanidad global, que contemple tanto los medios privados como públicos.
- Potenciar los campos de la prevención y la educación sanitaria.
- Defender los criterios de los códigos deontológicos de los profesionales de la salud.
- Reducir los criterios economicistas a su verdadero ámbito para la mejor gestión del gasto sanitario.

Educación:

- Denunciar la sistemática corrupción de las costumbres propiciada por los medios de comunicación, en especial por la televisión.
- Aplicar con rigor la legislación vigente en materia de protección del menor, publicidad y monopolios de medios de comunicación.
- Promover valores morales humanos y cristianos en la educación y desde los medios de comunicación.
- Fomentar una educación sexual sana, basada en la fidelidad matrimonial.
- Endurecer el código penal en materias como la pornografía, infantil o de cualquier clase.
- Defender el derecho de los padres a elegir la educación de los hijos, reafirmando la función subsidiaria del estado en la educación.
- Promover los estudios humanísticos e incluir la formación religiosa y moral para todos los alumnos respetando siempre los acuerdos firmados entre Iglesia y Estado.
- Hacer realidad la autonomía de los centros de enseñanza y universidades en la creación de planes de estudios, titulaciones, etc.

Otros:
Para defender los derechos de la PERSONA y la FAMILIA.
Por la dignidad del ser humano, sea no-nacido, niño, adulto o anciano; sea sano o enfermo; sea hombre o mujer; sea o no extranjero:
- Derogar las leyes que atentan contra el derecho a la vida como las del aborto y la manipulación genética.
- Procurar la integración de los ancianos y minusválidos en sus familias.
- Dignificar las jubilaciones.
- Favorecer la integración social de los inmigrantes armonizando en una nueva ley de extranjería el respeto escrupuloso a su dignidad como personas con una protección de las claves culturales de la
tradición española.
- Adoptar medidas políticas que defiendan la dignidad de la mujer en su trabajo como ama de casa o fuera del hogar, sin caer en prejuicios ideológicos como los del «lenguaje sexista» o la «discriminación positiva».
Para devolver a las familias el protagonismo social:
- Facilitar el acceso de los matrimonios jóvenes a la vivienda.
- Ayudar especialmente a las familias numerosas, y a todas en general mediante la reducción de impuestos como el de transmisión patrimonial.
- Modificar la legislación divorcista, favoreciendo la estabilidad familiar.
Para dignificar la VIDA POLITICA
- Establecer un control eficaz anti-corrupción. Hacer que los cargos públicos sean objeto de auditorías al inicio y al final de sus mandatos.
- Austeridad y contención drástica del gasto público.
- Transparencia en la administración de los fondos públicos.
- Controlar la financiación de los partidos políticos y garantizar la independencia del Tribunal de Cuentas.
Para mejorar la representación política de la SOCIEDAD
La participación social y política no puede quedar reducida al día de las urnas. Hay que abrir nuevos cauces de expresión y participación social al margen del monopolio de los partidos políticos.
- Reformar el sistema electoral mediante:
. Listas abiertas y desbloqueadas. Sistema proporcional.
. Supresión de las candidaturas de partidos en las elecciones municipales.
. Apertura del Senado a la representación social: sindicatos, asociaciones profesionales, representantes autonómicos o locales, etc.
- Recuperar el mandato imperativo (que el candidato elegido quede vinculado a los compromisos asumidos y, en general, a la voluntad de sus electores).
- Impulsar el funcionamiento de los Consejos (Económico y Social, de Cultura, de Salud, etc).
Para hacer realidad la autonomía regional sin olvidar la solidaridad entre "LAS ESPAÑAS"
- Sustituir el concepto de ESTATUTO por el de FUERO para hacer posible la unidad en la variedad.
- Que el Estado conserve sólo aquellas competencias que por sí solas no puedan desempeñar las regiones. Que el Estado haga menos, pero mejor.
- Fomentar una colaboración directa y fluída entre regiones vecinas.
- Que las regiones se responsabilicen del cobro y gestión de impuestos, con el establecimiento de cupos a destinar al Estado.
- Reconocer, guardar y revitalizar el derecho foral donde lo haya.
- Apoyar la conservación y desarrollo de las lenguas y dialectos regionales, en armonía con la lengua general de España, patrimonio de todos.
- Desideologizar las políticas lingüísticas. Adoptar criterios realistas evitando cualquier imposición.
Para potenciar la VIDA MUNICIPAL
- Devolver a los ayuntamientos aquellas competencias que, detentadas actualmente por las Comunidades Autónomas, pueden ser desempeñadas por los órganos municipales.
- Desarrollar los recursos económicos propios, evitando que la vida municipal dependa exclusivamente de las subvenciones de las administraciones superiores.
- Regular la elección de concejales por barrios.
- Favorecer una mejor distribución de la población en el espacio con medidas que, sin merma del principio de libertad, detengan el despoblamiento rural y fomenten la descongestión de los grandes núcleos urbanos.
Para mejorar la JUSTICIA y la SEGURIDAD de todos
- Frenar la exagerada tendencia a legislar sobre todo, que somete a norma jurídica toda realidad social y aún personal.
- Luchar implacablemente contra el narcotráfico y el terrorismo, penalizando los apoyos públicos a las bandas terroristas.
- Mejorar las condiciones de vida en las cárceles, para evitar que se conviertan en escuelas de delincuencia.
- Suprimir el Ministerio de Justicia para garantizar la independencia de los órganos judiciales.
- Suprimir el juicio por jurado.
- Promover un ejército profesional eficaz, dignificando la profesión castrense.
- Limitar el acceso de mujeres a cuerpos militares de acción, reservando su participación en las fuerzas armadas a funciones auxiliares.
- Renegociar los acuerdos internacionales de defensa garantizando la integridad del territorio español peninsular e insular.
Para proteger y dar a conocer nuestro PATRIMONIO CULTURAL y NATURAL
- Coordinar a universidades, organismos técnicos y científicos, industrias, asociaciones ecologistas y culturales, etc. en un plan para la conservación y mejora del patrimonio ecológico y artístico español.
- Implicar a la empresa privada en la promoción cultural y conservación del medio natural mediante una adecuada ley del mecenazgo.
- Luchar contra la desertización y los incendios.
- Sustituir los Ministerios de Cultura y Medio Ambiente por organismos técnicos de coordinación (tipo ICONA).
Para defender nuestra personalidad en EUROPA
- Fundamentar la unidad europea en sus raíces espirituales y culturales.
- Renegociar los términos de la participación española en la Unión Europea optando por una confederación con fines concretos y competencias limitadas.
- Descentralizar los órganos de decisión europeos, rechazando la formación de una nueva casta de burócratas.
- Aumentar nuestras exigencias en materia de pesca y agricultura.
Para fortalecer el papel de España dentro de la comunidad internacional
- Apoyar el desarrollo armónico de los países pobres destinando ayudas y créditos a los mismos. Promover políticas globales de desarme y cooperación humanitaria internacional.
- Proyectar de una manera especial, con la creación de un Organo Común Permanente, las relaciones con Portugal, los estados hispanoaméricanos y Filipinas.
- Reivindicar la soberanía española sobre Gibraltar.
- Establecer lazos de cooperación cultural y económica con Marruecos, Sahara Occidental y Guinea Ecuatorial.

REFORMA CONSTITUCIONAL
Las propuestas que se esbozan brevemente en este programa político son la aplicación práctica del Ideario carlista en el momento actual. Pero no quedarían completas sin una amplia reforma constitucional que adecuara el marco jurídico español a su ser tradicional histórico, el que resume el lema de Dios, Patria-Fueros y Rey. Esa reforma debería ir encaminada a:
- Declarar la confesionalidad católica del Estado, único medio de evitar la tiranía, garantizando el sometimiento de la autoridad y la legislación a las normas inmutables del derecho natural.
- Distinguir entre soberanía política (el rey y sus gobiernos) y soberanía social (la sociedad real, representada principalmente en las Cortes regionales y generales).
- Dar contenido a la institución monárquica -previa resolución del conflicto dinástico histórico- en las tareas de gobierno y asumiendo el papel de instituciones como el defensor del pueblo u otras.

P: Quiere decirle alguna cosa más a la gente que leerá estas líneas?
R: El carlismo cumple este año 2008 nada menos que 175 años de existencia. Nuestra carrera es de fondo, a largo plazo, de principios y de fundamentos. Visiten nuestra web: www.carlistas.es y quien no lo conozca puede ser que se sorprenda de no habernos conocido antes.

Muchas gracias, don Javier y buena suerte en vuestra campaña!

PUBLICADO EN QUE.ES