31 dic. 2012

Lo que más o menos dije el 28 de diciembre ante la sede del PP

Hace unos cuantos años, bastantes años, cuando era estudiante universitario, un grupo de jóvenes carlistas lanzamos una pequeña campaña cuyo lema era: "Si estás con el PP no estás con el Papa". 


No nos inventábamos nada. En el cartel que hicimos se recogían unas declaraciones textuales de Jose María Aznar y otras de Manuel Fraga en las que afirmaban que, cuando llegaran al poder, no cambiarían la ley del aborto. 

Hubo entonces algún profesor que nos echó en cara nuestro atrevimiento por escoger ese lema tan provocativo. Aun recuerdo su cara. Y ahora estoy seguro de que lo que reflejaba su cara era miedo. ¿Miedo a qué? Supongo que era miedo a nosotros, jóvenes idealistas, miedo al que viene la izquierda, miedo al mismísimo PP, miedo a que el PP no fuera realmente lo que él deseaba que el PP fuera... y al que tal vez continúe votando... por miedo. 

Pero no se puede vivir siempre con miedo. 
En algún momento hay que salir a respirar aunque sea en una noche fría como esta. Salir a decir lo que realmente se piensa. En algún momento tenemos que romper con tanta hipocresía. 

Así que la cosa viene de lejos. Nosotros, los que estamos protestando ante la sede nacional del PP no hemos venido a pedirle un favor a un amigo. No nos sentimos traicionados porque los conocemos hace mucho tiempo. Ni siquiera estamos extrañados porque un año después no haya movido un dedo en contra del aborto. Nosotros no esperamos nada del PP. 

Lo que esperamos es que los líderes del movimiento pro-vida español reflexionen. Porque son ellos los que han convertido la lucha pro-vida en algo puramente educativo, puramente asistencial, puramente propagandístico... olvidando la dimensión política del aborto.

Y eso depende de nosotros, de los que estamos aquí, de los que hoy hemos salido a la calle convocados por esta nueva Coordinadora Española por la Vida. De nosotros depende que, a partir de mañana, el movimiento pro-vida español sea diferente. Menos ingenuo, más auténtico, más valiente.

Esta nueva Coordinadora Española por la Vida se ofrece como un foro abierto, plural, en el que todos serán bien recibidos, vengan de donde vengan, siempre que entiendan que la cuestión del aborto no es negociable. Porque nada, nada, nada justifica la muerte de un ser humano inocente. 

Estas concentraciones que se desarrollan hoy en toda España tendríamos que hacerlas a partir de ahora delante de las sedes de los partidos abortistas. O delante de los parlamentos. Porque los primeros culpables de que en este año que lleva el PP gobernando se haya eliminado a 120.000 niños antes de nacer no son los carniceros que montan negocios con la sangre de los inocentes (con perdón de los carniceros). Son esos políticos que han permitido y fomentado y hasta subvencionado la actividad criminal.

Hoy estamos aquí, unidos en contra de las leyes abortistas. Pero no nos quedemos aquí. El aborto es el colmo de los colmos. Es nuestro problema más urgente. Pero hay otros muchos problemas importantes que van a requerir de nuestro esfuerzo. Yo al menos, como político católico, tengo muy claro que no me conformaré con un PP sin aborto. Existen otros principios, los llamados principios no negociables... y existe en última intancia una forma católica de vivir en la vida pública y es la que se sintetiza en el grito de ¡Viva Cristo Rey!

Pero vamos a ir paso a paso. Consigamos acuerdos en torno a esos principios no-negociables, los que ya estamos en esta Coordinadora y otros que tienen que ir viniendo, por encima de nuestras diferencias. 

Hoy, 28 de diciembre, es un gran día para la lucha por el derecho a la Vida del no nacido. Hoy sentamos una buena base y teniendo esta buena base podremos alcanzar, juntos, nuevos objetivos. 

Gracias a todos por vuestro testimonio.

No os rindáis. 

No tengáis miedo. 

Por los Inocentes... ¡abajo el PP! ¡Viva Cristo Rey!
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