19 abr. 2011

La tentación del historicismo

Un simpatizante de la Comunión nos ha escrito muy amablemente para felicitarnos por nuestra coherencia y para plantear de paso una duda curiosa:

"...no acabo de entender muy bien... el hecho de que consideréis legítima la dinastía de Carlos V y sus descendientes, que en cualquier caso no deja de ser tan borbónica como la de Fernando VII y su hija Isabel. ¿Y por qué no los Austrias?, pregunto... No soy monárquico y, por tanto, todo este asunto me importa muy poco; pero si he de elegir, elijo a los Austrias antes que a los Borbones."


Por el tono de la carta intuyo que quien nos escribe es alguien joven y romántico, lector de novelas históricas y amante del cine de época. La cuestión es que yo no soy Walter Scott sino el secretario de una organización política del siglo XXI así que le he respondido esto:


Estimado amigo,

Gracias por tus amables palabras, que nos animan a seguir en la lucha por la verdadera tradición política de Las Españas.

Nos preguntas sobre cuál es la razón de que el carlismo haya apoyado siempre a la familia Borbón en vez de apostar por los Austrias... Verás. La historia no es un supermercado del que uno pueda coger lo que más le gusta. La política se suele definir como el arte de lo posible y si no es realista, si no se hace con los pies en el suelo y conociendo la realidad del presente, entonces no es política.

Cuando en 1833 el rey de España Fernando VII murió sin hijos varones y según la ley sucesoria el heredero era su hermano Carlos, los liberales conspiraron para colocar en el trono a una niña, Isabel, fácilmente manipulable. Entonces los carlistas apoyaron a Carlos, Carlos V, por dos razones: porque era una injusticia la que se hacía apartándole del trono, y porque era un hombre hecho y derecho, antiliberal, que garantizaba la continuidad de la monarquía católica. Después hemos apoyado a sus sucesores por las mismas razones.

Insisto, la historia no es un supermercado. Es muy bonito hacer una teoría novelesca y acudir a la historia para tratar de reproducir aquel momento que te suene más glorioso pero eso se llama historicismo y es una ideología igual de perniciosa que todas las demás ideologías, caldos de cultivo mentales que hacen daño porque se apartan de la realidad.

Tenemos lo que tenemos. Los austrias no existen, las tribus celtas son mitos o historias pasadas, los tercios de flandes están todos muertos. Lo único que sirve para hacer política, si es que quieres hacer política y no novela histórica, es lo real. Podemos inspirarnos en los ejemplos pasados y tratar de recuperar el espíritu recio de nuestros mayores, claro que sí, pero partiendo de la realidad de esta España tan imperfecta a la que queremos servir.

Así pues, si quieres trabajar por lo que queda hoy en día de la España tradicional, que sepas que en la Comunión Tradicionalista Carlista tienes las puertas abiertas.

En Xto. Rey,
Javier Garisoain

13 abr. 2011

Tres respuestas adecuadas al anuncio de actos blasfemos el Jueves Santo

En relación con la última entrada, y concretamente para dar una respuesta adecuada a la manifestación blasfema que un grupo de provocadores ha anunciado para el próximo Jueves Santo en Madrid quiero destacar, entre otras, estas tres iniciativas.

a) La asociación tradicionalista Cruz de San Andrés, está enviando cientos de cartas de protesta al alcalde de Madrid para exigirle que prohiba dicho acto sacrílego.
http://www.cruzdesanandres.org/firmar.php?idnoticia=58

b) La Junta Carlista de Castilla ha publicado esta nota, en la que anima a dar testimonio acudiendo masivamente a la procesión del Gran Poder el mismo Jueves Santo en Madrid.
http://www.carlistas.es/detalle_nota.php?id=665

c) Por último, la Junta de Gobierno, en la persona de nuestra presidenta María Cuervo-Arango ha presentado un escrito ante la Delegada del Gobierno en Madrid exigiendo la prohibición del mencionado acto blasfemo.

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ULTIMA HORA: La bufonada ha sido prohibida por la Delegación del Gobierno. Parece ser que lo que más ha pesado en la decisión ha sido velar por los intereses turísticos de Madrid. (¡¡¡¡¡)
http://www.elmundo.es/elmundo/2011/04/14/madrid/1302773797.html#comentar
Era de sentido común, pero solo el hecho de que se haya llegado a plantear esta especie de globo-sonda indica la gravedad de la situación. No bajemos la guardia porque seguro que intentan hacer otra convocatoria.

9 abr. 2011

Persecución religiosa: ficción y realidad

Se avecinan tiempos duros así que mas vale que vayamos espabilando.

La ficción cinematográfica no se cansa de alimentar en los últimos años el debate socio-político-religioso con películas más o menos interesantes en las que por encima de ideologías y matices no hay mas que dos ideas básicas y excluyentes. Para unos (la lista es inmensa) la Iglesia, los curas, los católicos, son la causa de todos los males. Para los demás (una minoría de la cual mencionaré cinco títulos) ser católico coherente es lo mismo que mártir en potencia.
De dioses y hombres nos enfrentó a la violencia irracional de la persecución islamista;
La última cima, de Juan Manuel Cotelo, cuenta con una inolvidable introducción, muy significativa de los tiempos que nos toca vivir, en la que el director se ve obligado a explicar por qué habla bien de un cura.
Encontrarás dragones pasa de puntillas sobre muchas cosas, pero no tiene más remedio que reflejar la persecución anticatólica de los años 30.
Hay otras películas, como la recientísima El rito, que apuntan más alto -o más bajo según se mire- al identificar al espíritu protagonista último del mal, la persecución, el odio y la violencia.
Y por último ya se anuncia Cristiada, basada en el drama mexicano de los años 20, da un paso importante al atreverse a exponer, junto con la persecución, un caso histórico de legítima defensa del pueblo cristiano. ¿Conseguiremos en los próximos años que algún productor se atreva a llevar a la pantalla la historia épica de nuestros Requetés?...
¿y qué película harán en el futuro de estos tiempos que nos han tocado?

La realidad supera a la ficción

Mientras tanto, en la vida real, las persecuciones y asesinatos de cristianos en todo el mundo están a la orden del día. En los países islámicos, en África, en la India, en la mismísima Europa... no pasa un día sin que nos despertemos con la noticia de un nuevo asesinato, una burla, una blasfemia impune, la quema de una iglesia o cuando menos de una puerta, un robo sacrílego, la profanación de una capilla universitaria, el anuncio de una anti-procesión en Jueves Santo...

La historia no es nueva y desde luego no lo es para nosotros los carlistas. Los orígenes de la contrarrevolución española están unidos inseparablemente a esas auténticas "guerras de religión" que fueron las guerras contra la Francia revolucionaria (Convención e Independencia), así como a las guerras civiles del siglo XIX denominadas realistas y carlistas. En todas ellas -como en el 36- los enemigos de la España tradicional y de su monarquía católica eran a la vez enemigos declarados de la Iglesia. Desde entonces los carlistas hemos mantenido en alto el lema de Dios - Patria - Rey, como un todo coherente, inseparable. Y así nos hemos vacunado contra cualquier forma de ingenuidad.

Hoy, en España,  los tics anticlericales vuelven a despertar cada vez con más virulencia alentados por una constitución atea, por el clima irreligioso, por los gobiernos sectarios, por una incultura general en la que algo tendrán que ver los ministerios de educación (incluidos los ministros Aguirre, Rajoy y del Castillo). Pero dicho esto hay que reconocer que nuestro peor enemigo no es el fundamentalismo ateo sino la ingenuidad de muchos católicos que no se enteran de la fiesta. Porque cuanto más tardemos en reaccionar, peor.

Hay que reaccionar

Cuando digo la palabra "reacción" se que alguno pensará que "ya están los carlistas con lo suyo, con la bronca, con los maximalismos", como si fuéramos los de "cuanto peor mejor" o como si nos hiciera ilusión la llegada de la tensión y el enfrentamiento. Pues no señor, nosotros somos los de sacar las castañas del fuego, sí. Pero también somos los primeros en avisar cuando el fuego es aún una pequeña llama. Si hay que dar testimonio lo daremos, pero nunca para defender un régimen que ya era anticristiano en su mismo origen.

Aún puede haber remedio, pero es preciso reaccionar cuanto antes. Hay que dar la cara, abiertamente y sin secretismos; hay que dar testimonio; hay que conseguir una unidad de acción de todos los católicos para defender nuestros propios derechos, la libertad de la Iglesia y la posibilidad de una sociedad como Dios manda.

Rompamos la ingenuidad de los que piensan que aquí no pasa nada. Pero hagámoslo con toda la seriedad del mundo, sin caer en esa otra clase de ingenuidad que es la bravuconería. Mucho ojo con las provocaciones y con las trampas. En caso de duda: disciplina.

Termino esta entrada copiando a continuación la nota de adhesión que hoy mismo hemos enviado a los organizadores de un significativo acto que se va a celebrar el próximo día 14 en la Universidad Complutense de Madrid. Es una iniciativa inteligente. Ojalá cunda el ejemplo.

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Foro Universitario Francisco de Vitoria
Presidente: Francisco de Asís de Hoces Iñiguez


Adhesión de la Comunión Tradicionalista al acto en defensa de la libertad de la Iglesia



Estimados amigos,

Por la presente les comunico nuestra más cordial felicitación por la iniciativa que anuncian para el próximo día 14 de abril (MESA REDONDA con el título: ¿VUELVE LA PERSECUCIÓN CONTRA LA IGLESIA?). 

La organización de esta mesa redonda es un gesto valiente y necesario en un ambiente de anticlericalismo y cristofobia crecientes. Por otra parte es lo que se espera de una institución, la Universidad, nacida para la reflexión intelectual y la búsqueda de la verdad. 

Estamos animando a nuestros afiliados y simpatizantes a difundir, apoyar y asistir a dicho acto. Las profanaciones de las capillas universitarias protagonizadas por grupos anticristianos, así como otros ataques recientes y algunas convocatorias sacrílegas que se anuncian, no deben quedar sin respuesta. Es necesario por ello conseguir una unidad de acción de todos los católicos para defender los derechos de la Iglesia. En este esfuerzo podrán contar siempre con los carlistas.

Reiterando nuestra disposición para cualquier ayuda concreta que pudiéramos prestar, reciba un cordial saludo en Xto. Rey,

Javier Garisoain
Secretario General de la CTC