25 ene. 2011

Razones para ser Carlista (III) Objeciones sobre la presunta intolerancia del Carlismo

Objeciones sobre la presunta intolerancia del Carlismo

Los carlistas son intolerantes
Todos los seres humanos son intolerantes hacia algo. Todos somos capaces de imaginar cosas intolerables. Lo que nos diferencia es dónde ponemos el límite de lo tolerable. Yo, por ejemplo, no tolero que insulten a mi madre. A algunos parece que hasta les gusta.

No respetáis la libertad de conciencia. Quereis imponer vuestras ideas
Quienes merecen siempre respeto son las personas. Pero no todas las ideas son igualmente respetables. Hay ideas que se refieren a cuestiones opinables y discutibles. Pero cuando las ideas entran en la categoría de lo verdadero y lo falso entonces existe el deber moral de defender las verdaderas y atacar las falsas.

El carlismo es absolutista
Falso. El heredero político del absolutismo ilustrado es el liberalismo. La soberanía absoluta de los reyes absolutos del siglo XVIII es la misma que la que se atribuyen actualmente los parlamentos absolutos en nombre de una soberanía nacional también absoluta.

Hoy el discriminar el acceso a una organización política por razon de raza sexo o religión, está en contradicción con la Carta de Derechos Humanos
¿Es discriminatorio que un zulú no pueda afiliarse a una asociación gitana? ¿Es discriminatorio que un hombre no pueda pertenecer a una asociación de viudas? ¿Es discriminatorio que no se permita a un musulmán ingresar en un seminario? Entonces... ¿por qué va a ser discriminatorio prohibir que un no-católico acceda a una asociación católica como es la Comunión Tradicionalista Carlista?

No es bueno que haya asociaciones políticas formadas exclusivamente por católicos
¿No es bueno que un grupo de católicos con vocación política trabajen juntos? La existencia de asociaciones u organizaciones o partidos políticos de católicos no impide que además se pueda llegar a acuerdos puntuales con los no católicos en busca del bien común.

El Carlismo ha sido siempre enemigo de la libertad
El liberalismo ensalza a la libertad como a una diosa. Pero prohibe su ejercicio como si fuera un sacrilegio. En cambio el Carlismo ha sido siempre amigo de usar la libertad y enemigo de conservarla en una vitrina intocable. En uso de su libertad, los carlistas han sido capaces de organizar al menos en cuatro ocasiones una sublevación general armada contra el gobierno. ¡Hay que ser muy libre para hacer eso!

Es una vergüenza que los carlistas no respeten la democracia
Es que ni esto es verdadera democracia, ni está tan consolidada como parece. ¿Qué pasaría con esta "maravillosa" democracia si no existiera la ETA? La pregunta tiene más miga de lo que parece.

PUBLICADO EN WWW.CARLISTAS.ES
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