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29 jun 2024

Lo de Rubén Gisbert



Rubén Gisbert es un brillante discípulo del jurista Antonio García-Trevijano, pensador liberal que fue durante las últimas décadas una voz disidente dentro del espectro autodenominado como "demócrata", muy crítico con la forma partitocrática que adoptó el régimen nacido en la Transición.

Coincido bastante con Gisbert y su escuela cuando piden algo de oxígeno y una libertad razonable, cuando denuncian la corrupción en general y la partitocracia que es la corrupción y la tiranía perfecta institucionalizadas.

Pero como tantos otros Gisbert se queda corto en su análisis porque no logra escapar de las categorías que estableció hace 200 años la revolución liberal. Si no nos liberamos de las ideologías de la modernidad seguiremos dando palos de ciego.

Ahora Gisbert quiere transformar su asociación Junta Democrática de España en un partido político. Montar un partido no parece de entrada la mejor solución para acabar con la partitocracia, a no ser que como hacemos los carlistas se limite a pasar por la ventanilla por imperativo legal para poder funcionar como asociación política. Veremos. España es un país de guerrilleros. Guisbert, como el mismo Alvise o como todos esos youtubers inquietos y preocupados por la ruina de nuestra Patria podrían ayudar mucho, cada uno a su estilo, si en vez de darse codazos unos a otros se dedicaran a conocer y promover la verdad de la España tradicional, esa España -esa Hispanidad- que era libre antes del liberalismo, social antes del socialismo, comunal antes del comunismo, patriota antes del nacionalismo, respetuosa con la mujer antes del feminismo y ecológica antes del ecologismo.

La verdad es lo que dice la tele

Publica el diario ABC hace un par de días una "noticia" con el siguiente titular: "El 92% de los españoles es consciente de que «el colapso climático ha comenzado»". La entradilla que incluye la autora del texto es esta:

"En el nuevo estudio liderado por Veolia, se exponen las inquietudes de la ciudadanía respecto a la crisis medioambiental y la aceptación de las soluciones para abordarlo".

Pero lo más interesante es cómo empieza la noticia:

“Es fácil darse cuenta cuando lees el periódico, enciendes la radio o pones la televisión que el clima está cambiando en todos los rincones del planeta."

O sea, que si no sigues los medios oficiales no te enteras.

Ese es el problema.

Es de locos. Si hay algo para lo que no necesitamos la tele es para saber qué tiempo hace. 

Y sin embargo nos están manipulando para que creamos lo que dice la tele antes que lo que vemos y sentimos por nosotros mismos. 

Si son capaces de engañarnos en esto imagínense qué milongas nos contarán sobre lo que no percibimos directamente.

13 jun 2024

Don Felipe firmó ¿Qué se esperaban? (Actualizado, con vídeo de tertulia con Patricio Lons y Javier Barraycoa)



Están los constitucionalistas tristes porque - ¡quién lo iba a pensar!- don Felipe no ha hecho nada y, tal como estaba previsto, ha firmado la amnistía a Puigdemont y compañía. ¿Qué se esperaban? Este jarrón chino ha firmado, lo mismo que su padre, todo lo que se le ha pedido. Y cosas mucho más inmorales que la amnistía. 

Es un falso rey. No rige. Está donde está para dar un aire de respetabilidad al sistema. Una apariencia de legitimidad al gobierno de la colonia que somos. Nada más.

No es nada nuevo. ¿Que todo esto es una pena? Bueno, llevamos décadas o siglos de pena. Todos los gobernantes de la revolución liberal son felones. España está irreconocible desde hace 191 años, cuando los españoles despiertos tuvieron que alzarse contra su propio gobierno. Estas amnistías de ahora son rifi rafes entre canallas. Ajustes de cuentas en la mafia política. Simples peleas de hienas ante los despojos de España.

Se nos acumulan los motivos. Al principio, cuando irrumpieron las ideologías de la modernidad entre nosotros, teníamos muchos medios y algunas buenas razones. Aunque no tantas como ahora. Ahora que nos sobran motivos para salir a quemar todos los palacios de todos los tiranos... nos faltan medios. Este es el drama de la contrarrevolución. Dios proveerá.

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Una ampliación y comentarios sobre este asunto y sobre la monarquía en general en este programa de Patricio Lons, que tuvo la amabilidad de invitarnos a participar a Javier Barraycoa y a mí: 




Sobre Milei, la justicia social, la desvinculación, el liberalismo y las relaciones de mierda



Javier Milei es un bocazas y su obsesión antisocialista -que no digo que no esté justificada- no le da derecho a arramblar con lo poco que queda de la doctrina tradicional de la soberanía social de Jesucristo. Va por ahí repitiendo que "la justicia social es una aberración", y se queda tan ancho. Si los comunistas manipulan y tergiversan la verdadera justicia social denúnciese. Pero que no vengan los acomplejados derechistas proyanquis a defendernos el individualismo liberal o su american way of life como panacea. Y menos aún si lo hacen como Milei contaminados por sectas sionistas.

La verdadera justicia social es el ideal al que debe aspirar cualquier sistema político. La defensa de los derechos comunitarios, la limitación de los abusos y del egoísmo, la defensa de los más débiles no tienen nada que ver con los vómitos de Marx. Lo aberrante son las ideologías, tanto las marxistas como las liberales, no la justicia social, que se basa en el derecho natural y en la búsqueda del bien común.

Y hablando de ideologías... el último número de la revista La Antorcha es una maravilla. ¡Qué importante es centrarse en este enfoque de los vínculos! En sus páginas se habla de desvinculación, de ideologías, de relativismo, de individualismo... Se analizan perfectamente las consecuencias que sufre una sociedad enferma en su raíz. Es una pena que no se llega a rematar la jugada explicando que esa famosa desvinculación no es otra cosa sino el efecto lógico del liberalismo.

Cuando los carlistas nos alzamos contra la revolución liberal lo hicimos en defensa de los vínculos. Y de la libertad. Porque a ver si nos enteramos: el liberalismo no vino para hacernos libres sino para convertir a la libertad en una diosa intocable. Los cristianos en cambio -y de forma especialmente lúcida los católicos españoles- siempre entendimos que la libertad es un medio, y que está para ser usada, y que se ejerce cada vez que nos comprometemos, cuando vivimos en comunidad o cuando pronunciamos unos votos.

¿Viva la libertad carajo? Pues vale, pero si quieres ser libre usa la libertad, asume tu propia tradición, refuerza tus vínculos y lucha por ellos frente a los individuos masificables del "non serviam".

Y termino con otra evidencia. Ciertas publicaciones del sistema están explicando a lo bruto la inmoralidad reinante en España, la crisis del matrimonio y la familia, diciendo cosas como que "La relación de "pareja abierta" se abre camino entre zetas y millennials". "Relaciones liberales" lo llaman. Y está muy bien que usen esos términos porque así al fin entenderán algunos que el liberalismo era esto: relaciones de mierda.

El tipo de relación que puede establecerse en el marco del liberalismo, que proclama la desvinculación y la autodeterminación absoluta del individuo, no puede ser mas que una relación puramente utilitarista, cosificante, superficial. Cicerón enseñaba que no es posible la amistad entre los inmorales. De forma análoga ninguna relación puede fructificar allí donde se ha impuesto la peste liberal. La única que se cuida es la que une al individuo con el poder. Ello nos permitirá tener una vida libertina... bajo la supervisión estricta del Gran Hermano.