29 mar. 2012

Ante la huelga no tan general


Si alguien por un casual me preguntara qué opinamos los carlistas de esta huelga promovida por UGT y CCOO diría mas o menos lo siguiente: 

1º. Que no nos gusta por principio la idea de una huelga como forma de protestar o menos aun de influir en la vida pública. Que se recurra a eso es síntoma de que el sistema no ofrece cauces de participación social adecuados. 

2º. Que sean UGT y CCOO, los sindicatos más parásitos del sistema, los convocantes produce vergüenza ajena porque lejos de sus bellas declaraciones en favor de la clase obrera se han convertido en una estructura burocrática carísima y favoritista.

3º. Que hay muchas razones para protestar contra las políticas del gobierno de Rajoy como las había para protestar contra el gobierno de Zapatero. La reforma laboral del PP es un capítulo más dentro de los malabarismos que está haciendo el régimen partitocrático (PPSOE) para tratar de mantener un sistema insostenible.

4º. Que como bien ha señalado nuestra delegación de Economía Familiar antes de entrar a hacer nuevas leyes o a reformar las vigentes hay muchas leyes que no se cumplen y que deberían de aplicarse para proteger a las familias, a los autónomos y a las pequeñas empresas de la prepotencia de las grandes compañías (especialmente de las financieras). Ellas sí que son el peor enemigo de la propiedad privada y de la prosperidad de España.

16 mar. 2012

LOS CARLISTAS ANTE EL BICENTENARIO DE LA CONSTITUCION DE CADIZ

NOTA DE PRENSA

LOS CARLISTAS ANTE EL BICENTENARIO DE LA CONSTITUCION DE CADIZ

La constitución de Cádiz fue la primera de la serie de constituciones que por la fuerza nos impusieron a los españoles. Los partidos del sistema vigente, empezando por el Partido Popular, están celebrando las bondades de una “carta magna” que no sería tan buena como dicen cuando posteriormente nos han colocado, por la fuerza o el engaño, otras muchas distintas. No es cierto que supusiera el nacimiento de la Nación Española. Antes de ella ya existía España, que tenía su propia “constitución” histórica, que había realizado una magna obra por la que es fuertemente alabada o criticada.

La constitución de 1812, nacida en unas Cortes llenas de irregularidades, fue una traición a los españoles que, huérfanos de monarca, luchaban contra otra constitución del mismo signo que Napoleón nos quería imponer. Fue obra de una minoría. El mismo Jovellanos se negó a participar en la elaboración de una constitución de las “que se hacen en pocos días, se encierran en pocas hojas y duran pocos meses”.

La constitución de Cádiz marca el inicio de todas las desgracias sobrevenidas a España durante los dos últimos siglos: disgregación y pérdida de los virreinatos americanos, cuatro guerras civiles para someter a un pueblo que se negaba a aceptar las innovaciones liberales, decenas de pronunciamientos militares, luchas a muerte entre los partidos, inestabilidad en los gobiernos, dos destronamientos, dos repúblicas, dos dictaduras, guerras coloniales, etc.

A así hemos llegado a la Constitución de 1978 que padecemos. Ya están pidiendo cambios en la misma. Sus frutos los tenemos a la vista y no necesitamos recordarlos aquí. Mientras tanto, los que sostienen el presente sistema se dedican a festejar el bicentenario de la primera Constitución. Así nos quieren embaucar: con falsas glorias de un pasado funesto. Los carlistas, herederos de la Monarquía Católica, enemigos del despotismo, defensores de la tradición política de España, rechazamos estas celebraciones que son un nuevo engaño al pueblo español.
Junta de Gobierno de la Comunión Tradicionalista Carlista
19 de marzo de 2012