22 feb. 2011

Sobre la manifestación del 26 de marzo: si alguien es moderado en materia de aborto es que no es pro-vida.

Comentario que acabo de enviar a INFOCATÓLICA al hilo de la noticia sobre la convocatoria de la manifestación pro-vida del 26 de marzo:

Estimados comentaristas,
No hagamos el juego a los que pretenden dividir a los pro-vida entre "moderados" y "radicales". El aborto es cuestión de vida o muerte y si alguien es moderado en esta cuestión es que no es pro-vida.
El manifiesto suscrito por todos los convocantes y adheridos está muy bien y efectivamente pide la ABOLICION DE TODA LEGISLACION PERMISIVA DEL ABORTO. Más no se puede pedir.
Por otra parte el manifiesto hace un llamamiento a los políticos para que se mojen ante las legislaciones abortistas o contrarias al derecho a la vida.
La posición de la COMUNION TRADICIONALISTA CARLISTA es clara: hay que exigir la abolición de todas esas leyes porque nada justifica la muerte de un inocente.

Un fragmento de la última circular a militantes (febrero 2011):

Un fragmento de la última circular a militantes (febrero 2011):

Sobre el llamado “yunque”
Desde hace mucho tiempo en la Junta de Gobierno tenemos conocimiento de la existencia de cierta organización secreta denominada “yunque” o “Bien Común” que está trabajando en ámbitos católicos españoles a través de sociedades pantalla como “Hazte Oir”, “Profesionales por la Etica”, “Instituto de Política Familiar” y otras. Este asunto acaba de salir ampliamente a la luz en un reportaje publicado en el diario El País en el que entre otras cosas, con mala intención, se daba a entender que había un paralelismo entre el ideario carlista y el de esa mencionada sociedad secreta. Sin entrar a valorar el contenido o la orientación política de las actividades del yunque, y menos aún sus intenciones, es importante dejar claro que es absolutamente incompatible la militancia en la CTC con el secretismo o la lealtad a directrices ajenas a las autoridades de la Comunión. Todas las decisiones que afectan al rumbo de nuestra organización política carlista implican a los afiliados bajo su propia responsabilidad y se deciden de forma abierta, transparente y pública en los Congresos, en la Diputación General, y en las reuniones de la Junta de Gobierno y las Juntas Regionales. Así queremos que siga siendo y por consiguiente, en nombre de la Junta de Gobierno, os comunico que no toleraremos injerencia alguna venga de donde venga.
Nos preocupa especialmente que algunos de nuestros jóvenes puedan ser captados por esta u otras organizaciones bajo argumentos de eficacia. Es tarea de todos los militantes, como siempre se ha hecho en el carlismo, prevenir a nuestros correligionarios más jóvenes de este peligro.