La Organización Nacional de Trasplantes ha manifestado su preocupación sobre las noticias, rumores y dicen que bulos que se han generado en torno al caso del asesinato legal de la joven Noelia Castillo. Es una cuestión grave porque la donación tiene que basarse en la confianza y el simple rumor de que podría haber médicos con conflictos de intereses o incluso presionando de alguna forma para seguir adelante con la eutanasia "por estar comprometidos los órganos" es evidente que deteriora enormemente la confianza en la limpieza del sistema de trasplantes.
1 abr 2026
Trasplantes: el fin no justifica los medios
La Organización Nacional de Trasplantes ha manifestado su preocupación sobre las noticias, rumores y dicen que bulos que se han generado en torno al caso del asesinato legal de la joven Noelia Castillo. Es una cuestión grave porque la donación tiene que basarse en la confianza y el simple rumor de que podría haber médicos con conflictos de intereses o incluso presionando de alguna forma para seguir adelante con la eutanasia "por estar comprometidos los órganos" es evidente que deteriora enormemente la confianza en la limpieza del sistema de trasplantes.
30 mar 2026
Te espero el 2 de mayo en El Escorial
CIRCULAR A AFILIADOS Y SIMPATIZANTES
2. ¿Qué tareas pendientes debería acometer la Comunión en los próximos años?
PROGRAMA:
12:30 Saludo y recepción
Aperitivo en la terraza del hotel Los Lanceros c/Calvario, 47 - S. Lorenzo de El Escorial
13:00 Acto público
14:30 Comida de hermandad
Reserva en carlistas@carlistas.es y 913994438 . Precio: 30€
Imprescindible reserva y pago previo en cuenta: ES89 2100 2146 1802 0018 7257
Indicando nombre y la palabra “Escorial”.
19:00 Santa Misa en la basílica del Monasterio
29 mar 2026
Noelia Castillo: un antes y un después
Noelia Castillo ha sido una victima de la eutanasia. Esto es verdad, pero no es toda la verdad.El caso de Noelia es un antes y un después. Porque es un compendio de todos los errores y de todos los horrores de la modernidad y del régimen del 78. Es en primer lugar una víctima del laicismo y la descristianización, de un mundo que se ha construido sin Dios y que, como dijo San Juan Pablo II, es un mundo contra el hombre. Un mundo que no tolera el dolor y que no es capaz de ofrecer la menor esperanza. Es una víctima del divorcio, de una sociedad que decidió que, en nombre de la diosa libertad, estaba bien romper un voto sagrado lo que ha provocado el infinito dolor de familias rotas e hijos traumados. Es una víctima de las políticas antifamilia, del desprecio a la patria potestad y de la creación de centros de acogida que no funcionan bien. Es una víctima de la revolución sexual, de la hipersexualizacion de la juventud, del feminismo hembrista y de la corrupción de la feminidad con la que son cosificadas y sufren especialmente las jóvenes. Es una víctima de un sistema educativo nefasto, que no prepara a los jóvenes para afrontar las dificultades de la vida y que fomenta el materialismo, el placer y el bienestar por encima de cualquier sentido trascendente. Es una víctima también del desorden migratorio y del incremento de la inseguridad. Es una víctima de un sistema sanitario perverso que pone a los médicos al servicio de la cultura de la muerte, que los convierte en sicarios oficiales, en verdugos, en sacerdotes de unos ritos satánicos. Un sistema con el que los centros de salud han dejado de ser espacios seguros. Un sistema en el que, en vez de expulsar a los médicos inmorales, se hacen listas de médicos objetores decentes. Es una víctima, en fin, de la partitocracia corrupta, en la que se aprueban leyes inmorales, impulsadas por ideologías diabólicas en la sombra, a cambio de puestos, cargos y privilegios para la casta. Este caso debiera ser un antes y un después. Digamos basta. Acabemos de una vez por todas con esta tiranía del relativismo. La constitución era esto. La democracia liberal era esto. La modernidad era esto. Ni un día más sin comprometerse en la lucha contra este horror. Cada uno que ocupe su puesto, según su vocación, al servicio del bien, que hoy, aquí y ahora no es otro que la restauración de la España tradicional, la España católica. La España de siempre.
24 mar 2026
Lo pagaremos
Un año más se acerca el 25 de marzo, festividad de la Encarnación del Señor, día del niño por nacer. Un día muy apropiado para hacer un parón, tomar perspectiva y darse cuenta de que esto no puede terminar bien. Estamos inmersos en lo que San Juan Pablo II llamaba la cultura de la muerte.
Aparentemente la vida sigue con cierta normalidad, las noticias se suceden una tras otra y nos sobresaltan más o menos pero sin afectarnos demasiado. Mientras haya salud, no nos caiga un misil encima, o no nos ocupen la casa cualquiera diría que vivimos como puros espectadores de un carrusel en el que todo tiene sus ciclos: la guerra y la paz, la crisis y la bonanza, la izquierda y la derecha. Sin embargo hay algo muy siniestro detrás del mundo moderno. Según la OMS se ejecutan en el mundo, cada año, 73 millones de abortos provocados. La dignidad de la vida humana carece de valor intrínseco. Depende de algo tan frágil como la pura voluntad. Deja de existir cuando un ser humano es no-deseado. 73 millones de niños no-deseados.
Y además está la eutanasia, el suicidio asistido, la eliminación de otras vidas declaradas indignas por el sistema, vidas no-deseadas. Y por si fuera poco el agravio comparativo del animalismo enfermo: romper un huevo de águila real supone cárcel, multa, inhabilitación y pago de indemnizaciones. Matar un feto humano es un derecho garantizado.
En medio de este horror, este baño de sangre provocado por los sacrificios rituales de una especie de falsa religión satanista que odia a los niños, a los ancianos y a los enfermos, tenemos que pararnos a pensar un poco. Y si pensamos un poco veremos que, todos aquellos que de alguna manera conformamos lo que se podría llamar "movimiento pro-vida" hemos cometido varios errores:
1º. Hemos trivializado el problema como si fuera un simple problema de ignorancia o asistencial. Demasiadas manifestaciones festivas y con globitos y poca contundencia. Demasiados debates dedicados a explicar que la hierba es verde y que matar a un ser humano inocente está mal. No hemos creído a quienes nos advertían del avance de una agenda política pro-muerte. Una estrategia que empezó pidiendo la despenalización en algunos casos y que ha terminado prácticamente reclamando el derecho al infanticidio descarado. Claro que hay que hacer un trabajo educativo. Por supuesto que está bien asistir a las víctimas. Pero el problema no es la atención de personas ignorantes o descarriadas. El problema que surgió en 1985 es político, porque consiste en la aprobación de unas leyes diabólicas que han permitido la apertura de negocios para asesinar a gente no-deseada. Esa es la clave: personas no-deseadas.
2º. Hemos dejado que la derecha instrumentalice el movimiento pro-vida. Y lo ha hecho a su estilo, cobardemente, siempre siguiendo los pasos marcados por la izquierda. Consolidando de hecho con sus gobiernos todos y cada uno de los pasos degenerados de los radicales pro-muerte. A cada nuevo órdago de la izquierda la derecha no ha respondido manteniendo la posición previa sino cambiando su programa, contentándose siempre con ser un poquito más moderada. Un poquito menos criminal. Cuando la izquierda pidió despenalización, la derecha dijo que sólo en algunos supuestos. Cuando la izquierda amplió los supuestos la derecha acabó dándolos por buenos. Cuando la izquierda empezó a hablar de derecho al aborto la derecha dijo que vale pero que antes había que escuchar el latido fetal. El malminorismo pepero nos ha engañado, ha utilizado la buena voluntad de los pro-vida. Nunca ha tomado medidas y nunca ha sido capaz de reducir el genocidio.
3º. En tercer lugar, hemos permitido que los médicos escurran el bulto. Todos los códigos deontológicos han sido dinamitados. En lugar de expulsar de su seno a los inmorales los colegios de médicos se han dedicado a mendigar un miserable derecho a la objeción de conciencia. El resultado es que hoy entras a un hospital buscando ser curado y ves que en una habitación están liquidando a un anciano; en un quirófano matando a un feto; y en otro amputando a un hombre para reasignarle una nueva identidad. Los centros sanitarios han dejado de ser espacios seguros. ¿Qué tiene que ver la cultura de la muerte con la salud o la sanidad? Más les valdría haber creado un cuerpo estatal de verdugos, dependiente del ministerio del interior, con licencia para matar. Así sabríamos a qué atenernos.
El 25 de marzo es un día para la reflexión y la rebelión. La vida humana no depende de su utilidad, ni de que sea más o menos deseada. Desde el momento de la concepción, hasta la muerte natural, merece respeto y protección. Y cuando un gobierno no es capaz de proteger a los más débiles se hace inútil, y tiránico. El asesinato en masa de los inocentes clama al cielo. El un crimen tremendo que pide justicia. Y lo hemos de pagar.
CARLISTAS.ES - SEMANA 12/2026
16 mar 2026
En qué consiste la neutralidad carlista
Vaya usted a saber qué es lo que está pasando en Oriente, o en Tierra Santa, o en Ucrania o lo que estarán tramando en todas las cloacas de todos los sistemas. Dicen que la primera víctima de la guerra es la verdad. Oímos que en Irán el gobierno ha masacrado a miles de opositores y clamamos contra los ayatolas, nos dicen que Israel ha bombardeado una escuela iraní y maldecimos a los sionistas, llega la triste noticia del asesinato de un párroco libanés y lloramos con la comunidad maronita. Lo que resulta más difícil de juzgar es el conjunto. Porque los árboles nos impiden ver el bosque. Porque no sabemos. Porque nos faltan datos o, mejor dicho, nos sobran datos para llegar a la esencia y poder decir con seguridad qué es lo que está pasando.
En este contexto internacional es difícil hilar fino. Pero hay que hilar fino. Es absurdo ese empeño en que tomemos partido pero hay intereses poderosos que nos empujan constantemente a ello. Si estás contra la occidentalización de Ucrania eres pro-Putin. Si estás contra el fanatismo de la guardia revolucionaria iraní eres entonces pro-Netanyahu. Pero no. No es necesario tomar partido en todas las guerras. Lo de Ucrania, por ejemplo, había un problema entre Vladimir y Volodomir (¡que los dos se llaman Vladimiro! ¿y saben qué significa Vlad-Mir?: "el que gobierna la paz"). ¿Por qué la comunidad internacional no les forzó a sentarse a negociar en lugar de echar leña al fuego? No, no siempre hay que tomar partido.
¿Quiere eso decir que estamos con el populismo buenista del NO A LA GUERRA? No. Quien conozca un poco la historia del Carlismo y las gestas de nuestros auténticos "ejércitos populares" en los siglos XIX y XX vería poco coherente si nos sumáramos a ese pancartismo hippie. Guerra no, o sí, depende. Porque lo cierto es que existen o pudieran existir guerras justas, causas por las que sea lícito en un momento dado tomar las armas. El tema de la guerra justa y sus condiciones es un asunto bien estudiado por teólogos y moralistas. No vamos a inventar nosotros nada nuevo. Lo que sí sabemos que no existe, o que es profundamente inmoral, es la llamada guerra preventiva.
Tenemos unos aliados, unos compromisos internacionales, unas obligaciones con nuestros socios de la OTAN, nos dicen. ¿Y por qué tenemos esos aliados? ¿Desde cuándo los tenemos? ¿Quién decidió esas alianzas? ¿El general Franco en 1953? El famoso referendum de la OTAN de Felipe González ganó por los pelos. En 1986, de todo el censo electoral, sólamente votó SÍ a la OTAN el 33,8% del censo. Y además lo hizo con condiciones. La integración militar plena en la OTAN llegó de la mano de Aznar, sin consulta alguna, en 1997, y dejó claro el respeto de los partidos a sus propios referendums. Ahora mismo tenemos 1.700 soldados, y barcos, y aviones a miles de kilómetros ¿defendiendo qué?
Cuando escuchan nuestro punto de vista algunos podrían pensar que tenemos una posición soberanista. Ese concepto de soberanía es bastante problemático desde el punto de vista tradicional. Por supuesto que no defendemos el concepto de soberanía nacional al estilo moderno. Sin embargo, si lo que queremos decir es independencia, entonces sí. Nosotros pensamos de hecho que la guerra de la Independencia todavía no ha terminado. Empezó en el siglo XVIII con los afrancesados, siguió en el XIX contra los britanizados, luego en el XX contra los estadounidensizados y ahora mismo, de lo que se tiene que liberar España, es del yugo anglo-sionista. Esto no va de aliados ni de socios. Va de neocolonialismo. España actualmente es una colonia. Nuestro ejército tiene armas y aviones con una dependencia tecnológica y logística total de Estados Unidos y de Israel. Eso no es ni independencia ni soberanía.
Aunque la historia nos haya pintado como unos talibanes la realidad es que los carlistas somos gente pacífica. Conocemos, y lo sabemos por experiencia, que no hay nada peor que una guerra. Por eso el objetivo número uno de un buen gobierno español sería liberarse de cualquier atadura que limite nuestra independencia y soberanía. Después vendría profundizar en la amistad y la colaboración con Portugal. Y después todo lo que tenga que ver con tender puentes de todo tipo con los países que conforman la Hispanidad. Ni OTAN, ni Unión Europea. Ya tenemos experiencia sobrada para saber que eso no ha sido un buen negocio para España. A partir de ahí el papel de España, y Portugal, y toda la Hispanidad, debiera ser el de mantener relaciones de amistad con todos los países del mundo, con un especial cuidado a los cristianos perseguidos, y tratando de ayudar o mediar en la resolución de conflictos.
En definitiva, nuestra idea de neutralidad no es neutralidad a la Suiza. No es debilidad. Es la posición de quien tiene unos principios claros y eso le permite hilar fino, ser independiente, pensar por su cuenta y no tomar partido cuando no sea estrictamente necesario.
7 mar 2026
Política sin literatura
La política lleva al menos doscientos años fuera de quicio. Entendida en el mejor de los sentidos como una elevada forma de caridad, como un servicio al bien común, siempre estuvo sometida, como todas las realidades humanas, a los vaivenes del pecado y de la imperfección, de la ambición, la corrupción y el ansia de poder. Pero la tentación de crecer para invadirlo todo es relativamente reciente.
Uno de los mundos que ocupa ilegítimamente es el de la cultura y las emociones. Hasta el punto de que resulta difícil imaginar un movimiento político moderno sin su propia literatura. La política de las ideologías nació en la Ilustración y el enciclopedismo confundiendo letras con derecho. Rousseau, Voltaire, los románticos, Byron, Larra... Los peores políticos de la historia han sido literatos o artistas frustrados como Marx, o como Hitler. Todo en la modernidad política aparece revestido de un aura literaria, desde las cursilerías de Podemos hasta el estilo de la Falange.
La manipulación emotivista, que antiguamente estaba recluida y apenas asomaba en las arengas bélicas, se pasea hoy entre nosotros revestida con las ropas brillantes del marketing y la psicología de masas. ¿Cómo le haremos frente?
La Comisión para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española acaba de publicar una nota doctrinal sobre el papel de las emociones en la vida de fe. En ella los obispos hablan del peligro pastoral de descompensar el ámbito emocional cayendo en el sentimentalismo y descuidando los aspectos más racionales de la fe. Pues resulta que este toque de atención, escrito para encauzar la pastoral religiosa, sirve también, mire usted por dónde, para ordenar este mundo tan loco de la política ideologizada.
La política, como venimos diciendo, lleva tiempo moviéndose en parámetros de emotivismo: el marketing electoral, las consignas, el nacionalismo, la libertad guiando al pueblo... El sistema electoral de la partitocracia no busca lectores de programa sino votantes compulsivos e irracionales.
¿Y qué pasa con la épica, me dirán? ¿No es acaso el Carlismo, como todas las gestas de la historia de España, un objeto literario de primera magnitud? Sí. Pero en esto el orden es importante.
Está muy bien que haya épica, pero eso viene después de los hechos. No antes. Primero la batalla, luego la crónica. El buen orden de las cosas es: primero haga usted lo que haya que hacer, que luego ya vendrán los romances. Don Pelayo, el Cid, Blas de Lezo, Zumalacárregui o los requetés han tenido y tendrán sus cantores pero antes tuvieron sus acciones, su entrega, su heroísmo, su servicio.
En 1947 un grupo de excombatientes carlistas peregrinó a Roma. Al ser presentados en audiencia ante Pío XII dicen que dijo el santo padre: "Ah, los requetés, los católicos prácticos".
¡Qué importante es entender este equilibrio! Los políticos nos enfrentamos constantemente a dos tentaciones. La primera es el purismo, el creer que lo único que importa es tener razón. Y eso nos hace duros, estériles... y poco prácticos. La segunda es el romanticismo, el sentimentalismo, que nos hace blandos, inútiles... y también poco prácticos.
El emotivismo produce grandes discursos, arengas dignas de ser enmarcadas, y luego se desvanece al choque de la realidad. Este es mi llamamiento y mi discurso de hoy, con el que no quiero llegar ni a la cabeza ni a las tripas, sino al corazón. Si te interesa el servicio político haz todo lo posible por dejarlo en su lugar. La academia en su sitio, la literatura al final y en medio, en el campo del deber y la acción, la política. Porque nuestro espacio no es el de podemos, sino el de debemos.
28 feb 2026
ENTREVISTA RESUMEN DE FEBRERO 2026 EN AHORAINFORMACION.ES
TEMAS QUE TRATAMOS EN ESTA ENTREVISTA RESUMEN DE FEBRERO:
- LA CUTREZ "LATINA" DE BAD BUNNY VS LA HISPANIDAD
- LA LOCURA ANIMALISTA DE LOS THERIANS
- EL 23F Y LOS DISCURSOS MÁS CAROS DE LA HISTORIA
- EL DESASTRE DE MERCOSUR Y NUESTRA SOBERANÍA ALIMENTARIA
- LO QUE DICE EL PAÍS QUE HA DICHO EL PAPA SOBRE LA ULTRADERECHA
- NUESTRA CRÍTICA A LOS OBISPOS
- POR QUÉ NO SOMOS DE ULTRADERECHA
- NUESTRA CRÍTICA AL SISTEMA DE PARTIDOS
- POR QUÉ LOS CARLISTAS SOMOS COMUNION Y NO PARTIDO
- AVANCE DE AGENDA CARLISTA 2026
TEMAS QUE TRATAMOS EN ESTA ENTREVISTA RESUMEN DE FEBRERO:
- LA CUTREZ "LATINA" DE BAD BUNNY VS LA HISPANIDAD
- LA LOCURA ANIMALISTA DE LOS THERIANS
- EL 23F Y LOS DISCURSOS MÁS CAROS DE LA HISTORIA
- EL DESASTRE DE MERCOSUR Y NUESTRA SOBERANÍA ALIMENTARIA
- LO QUE DICE EL PAÍS QUE HA DICHO EL PAPA SOBRE LA ULTRADERECHA
- NUESTRA CRÍTICA A LOS OBISPOS
- POR QUÉ NO SOMOS DE ULTRADERECHA
- NUESTRA CRÍTICA AL SISTEMA DE PARTIDOS
- POR QUÉ LOS CARLISTAS SOMOS COMUNION Y NO PARTIDO
- AVANCE DE AGENDA CARLISTA 2026
27 feb 2026
La peste de los partidos
¿Qué tienen en común el franquismo, la China actual, los USA, el castrismo cubano, el nazismo, el PSOE, Bildu y VOX? Que todos ellos han basado o basan su acción política y, lo que es peor, su ideal político, en esas estructuras sectarias, auténticas bandas de pirados o ladrones que son los partidos. Estructuras mafiosas gracias a cuyas artes por un lado nos trocean -nos parten- y por otro nos controlan los poderes ideológicos y extranjeros. Maquinarias inventadas para anular a la sociedad y a los cuerpos sociales naturales, para usurpar sus funciones y erigirse en sus portavoces-manipuladores.
Los partidos son malos no sólo porque sean creaciones humanas formadas por humanos. Es peor que eso. El problema no es sólo que los partidos estén formados por humanos imperfectos, lo peor es que además de eso son estructuras que lo que hacen es alentar la imperfección, la ambición, la desconfianza, el servilismo y la corrupción.
¿Y cómo sería un mundo sin partidos? Ese es el reto que tenemos por delante: construir una política sin partidos. Parece difícil, pero es posible porque de hecho ya ha sido posible. La prueba es que los partidos políticos, tal como los conocemos, no tienen más de 200 años.
En la política se puede tomar partido y hay que tomarlo ante los problemas que vayan viniendo, pero eso de institucionalizar y blindar una toma de partido de forma que a partir de ahí se constituya una especie de banda para la conquista del poder es algo que nos retrotrae a los episodios de guerras de banderías nobiliarias.
Lo que merece ser institucionalizado no son los grupos ideológicos o de ambición de poder sino todos y cada uno de los sectores del cuerpo social. Cada parte de la sociedad, colectivo, comunidad, gremio, sindicato, interés, etc. debería tener sus representantes, libres, libremente elegidos desde la base, que sean capaces de responder ante los suyos y de poder reclamar ante la autoridad. Las cortes regionales, por su parte, podrían perfectamente constituirse sin partidos desde la representación municipal, de abajo hacia arriba.
En un sistema tradicional sería fundamental distinguir entre gobierno y representación. Soberanía política y soberanía social. Los representantes han de ser libres y tener fuerza para votar impuestos, presentar proyectos y negociar lo que haga falta. Por su parte el rey y sus representantes, su gobierno, formado por funcionarios sin partido, han de poder trabajar sirviendo al bien común, sin presiones de partido, es decir, sin presiones ideológicas o de intereses extranjeros. Ningún sistema es perfecto pero este esquema sería mil veces mejor que lo que tenemos.
Entonces ¿hay vida más allá de los partidos?... Hemos caído en la trampa de pensar que si no hay partidos no hay democracia entendida como respeto al pueblo; o que sin partidos no se puede ni siquiera gobernar un país. Estamos tan metidos en el sistema de partidos que cuesta imaginar algo alternativo. Algunos creen que la única alternativa posible a la partitocracia es la dictadura totalitaria. Por eso dicen que es el mejor de los sistemas posibles. Pero no es así. La monarquía tradicional que durante siglos funcionó en España y que reivindicamos los carlistas no era para nada un sistema dictatorial. Y tampoco se basaba en partidos institucionalizados. Poner al día aquel ideal de monarquía católica, he aquí un reto apasionante. Una salida y una esperanza cierta para salir de la decandencia. Lo que cada vez está más claro es que España no se librará de la peste partitocrática con más partidos. Las cosas empezarán a arreglarse cuando entendamos que los partidos son un invento del sistema para tenernos entretenidos mientras son otros los que mandan de verdad.
Ojalá llegue el día en que se realice ese viejo lema carlista de "todos unidos, no partidos".
17 feb 2026
Realismo versus ideologías
7 feb 2026
¿Cómo acabar con la partitocracia?
6 ene 2026
En el día de la Monarquía Tradicional: ojalá tuviéramos "un rey medieval"
Con todo respeto, me sorprende mucho que todavía algunos estéis tratando de rey a don Felipe o mostrando decepción por su comportamiento y complicidad con la mafia que lleva 50 años saqueando España.
La falsa monarquía constitucional es un invento que creó el liberalismo para dar una apariencia de respetabilidad al sistema. Nada más.
Un rey es otra cosa. Un rey que no rige no se puede llamar rey.
Don Juan Carlos recibió del general Franco todos los poderes y en vez de usarlos para ser un rey de verdad se los entregó a la mafia de los partidos, es decir, a las ideologías y a los intereses extranjeros. Luego se dedicó a hacer de florero, a su ocio y a sus negocios.
Su hijo don Felipe es aún peor porque nunca ha disimulado. No ha sido perjuro porque nunca ha jurado. En toda la historia de España es la única persona que ha asumido el título de rey sin una mínima ceremonia religiosa. Es normal que reciba premios de la masonería.
En fin, por todo esto es por lo que digo que no os entiendo cuando decís que os ha defraudado. A mí no me ha defraudado. Es todo tal como me lo imaginé. O, mejor dicho, tal como los viejos carlistas me dijeron que sería.
Nos dicen los defensores de la partitocracia que lo que soñamos los carlistas les suena a "rey medieval". Ojalá tuviéramos un rey medieval. Una monarquía templada y limitada de forma efectiva por la sociedad, por las Cortes, por los cuerpos sociales naturales. Esa es la monarquía tradicional que defendemos los carlistas. La que se mantuvo en las Españas también durante la dinastía de los Austrias, con sus consejos, sus instituciones y con maravillas como la llamada escuela de Salamanca que explicó perfectamente cuál es el papel del rey.
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