14 jun. 2013

Sobre el absolutismo

La monarquía que defendemos los carlistas es una monarquía moderada. Pero moderada no quiere decir corrupta como la pseudomonarquía del 78. Porque la monarquía de verdad siempre fue dura con los poderosos y blanda con los débiles; justo lo contrario de la actual que se doblega ante la Trilateral y se hace cómplice con su firma del genocidio abortista.

Pero tampoco es una monarquía absolutista.

Un amigo ha rescatado en el grupo CARLISTAS de facebook un texto típicamente absolutista de Bossuet que viene al pelo para poner las cosas en su sitio.

Este es el texto de Bossuet:

"Dios estableció a los reyes como sus ministros y reina a través de ellos sobre los pueblos (...)
Los príncipes actúan como los ministros de Dios y sus lugartenientes en la tierra. Por medio de ellos Dios ejercita su imperio. Por ello el trono real no es el trono de un hombre sino el de Dios mismo.
Se desprende de todo ello que la persona del rey es sagrada y que atentar contra ella es un sacrilegio.”

Y esto es lo que le he respondido: 


  • Francisco Javier Garisoain Otero Sirva este texto absolutista para aclarar lo que NO es carlismo. Lo que NO es la Monarquía Tradicional de las Españas. Ese primer absolutismo afrancesado abrió las puertas al absolutismo de los políticos corruptos organizados en partidos que sufrimos en la actualidad. En cambio el rey como Dios manda no es un rey absoluto. Qué diferente a este grave error de concepto fueron la teoría y la práctica de los reyes españoles. Ellos sabían bien sus límites, conocían sus responsabilidades, sabían que no eran reconocidos como reyes si no juraban los fueros. Qué diferencia entre la ideología de este meapilas y meatronos de Bossuet y la doctrina de los pensadores hispanos que llegaron a defender la licitud del tiranicidio. Y miren lo que son las cosas. Nuestros reyes sabían bien a que atenerse y por eso en España no les cortamos el cuello a ninguno cosa que sí hicieron otros "avanzados países de nuestro entorno" como Inglaterra o Francia.


    Es que hay que tener mucho cuidado con los textos que empiezan por cosas como "Dios estableció...". Ojo, que esa mención divina al principio del párrafo puede despistar mucho. 
Publicar un comentario