28 jul. 2008

Entrevista publicada en LA TRIBUNA DE ESPAÑA

Entrevista a Javier Garisoain



Javier Garisoáin Otero, 38 años, casado y propietario de una librería de viejo en Pamplona. Desde 1988 ha ocupado diversos cargos en la CTC tanto en Navarra como en la dirección nacional de la Comunión.

Actualmente, desde abril de 2007, es secretario general de "la Comunión".
En primer lugar agradecerte que nos concedas una entrevista en exclusiva a LTDE.Como Secretario General de la Comunión Tradicionalista Carlista me gustaría que nos contases, cómo empezaste en la política y desde luego que es lo que te llevo a militar en la CTC hasta llegar ahora a ser su Secretario General.

J.G.: En mi caso el punto de vista carlista lo he heredado de mi padre principalmente. Fueron él y sus amigos carlistas quienes me enseñaron a valorar la política como un servicio. Me enseñaron a mirar a los políticos sin miedo y a expresarme sin complejos. Mis primeros pasos en política se dieron en la Navarra de los años 80, muy politizada, con una izquierda vasquista que tenía la calle dominada, enfrentada a unos partidos mediocres y sin argumentos, y sobretodo huérfana de políticos católicos.
¿Por qué Comunión Tradicionalista Carlista y no Partido Tradicionalista Carlista? ¿Qué diferencias hay entre un partido político y la Comunión?
J.G.: Lo malo no son propiamente los partidos sino el sistema de partidos. Hasta cierto punto es normal que ante cualquier cuestión opinable surjan "partidarios" defendiendo opciones diferentes. Lo malo es institucionalizar y perpetuar a los partidos. Lo que está destrozando a nuestra sociedad es que todo, la vida de los ayuntamientos, la laboral, la judicial, la cultura... todo se subordina a lo que decidan los partidos. Por eso nosotros, aunque de hecho nos vemos obligados a funcionar como partido, preferimos incidir en lo que nos une: una "común-unión" en torno a unos mismos ideales.

¿Qué opinión te merecen y cuales son las diferencias que tenéis vosotros con el grupo de carlistas seguidores de Don Sixto y que se hacen llamar Comunión Tradicionalista?

J.G.: Cada uno es muy libre de encauzar sus esfuerzos allí donde crea que puede hacer un bien mayor. Nosotros no vamos a negar el carlismo de nadie. Ahora bien, cuando don Sixto reapareció en la política española hacia el año 2000 (cuando la CTC ya llevaba quince años reconstituida) ni siquiera se puso en contacto con nuestra Junta de Gobierno. Si de verdad quería ayudar al carlismo lo mínimo que podía haber hecho era hablar y no tratar de montar otro grupo desde cero. Al fin y al cabo don Sixto no es el rey de España ni nadie dice que lo sea; sólo es un miembro de la familia carlista de los Borbón-Parma. Doctrinalmente no tenemos ningún problema con ellos, únicamente nos da pena que de hecho puedan convertirse en una especie de brazo político del lefevrismo en España. En cuanto a que utilicen nuestro nombre "Comunión Tradicionalista" para denominarse es poco serio pues ni siquiera lo tienen registrado.

¿Cómo ves la situación de esta provincia (Navarra)? ¿Qué opinión te merece la política que esta llevando acabo UPN? Desde la Comunión en Navarra ¿estáis haciendo alguna actividad, bien sea concentraciones, campañas de pegatinas y carteles, etc.?

J.G.: Desde que estoy en la Secretaría General no estoy tan metido en los asuntos de Navarra como me gustaría. Nuestra crítica a UPN podría llenar páginas enteras pero en lo esencial nuestra principal acusación es que para mantenerse en el poder viven de rentas de la Navarra más tradicional y luego la traicionan con políticas que podrían ser totalmente asumidas por el PSOE.

De cara a estos próximos comicios europeos ¿estáis manteniendo o tenéis previsto mantener algún tipo de reunión con otros grupos políticos españoles para ir juntos a las elecciones? ¿Con qué grupos? ¿Cuál seria por vuestra parte la condición o condiciones que le pondríais al resto de grupos que quisieran ir en coalición con vosotros a las elecciones?

J.G.: Si. Mantenemos contactos abiertos con varios grupos, especialmente con AES y con Familia y Vida. La condición mínima para cualquier alianza electoral serían los cuatro principios no negociables definidos por el Papa Benedicto XVI (vida, familia, libertad de enseñanza y bien común) pero en cualquier caso hay que ser muy realistas. Hay que trabajar la vía electoral pero no descuidar la social, cultural, etc.

¿Qué estrategia tenéis trazada en la Comunión Tradicionalista Carlista para este nuevo curso político? ¿Va a haber alguna novedad? Cuéntanos…

J.G.: Novedades las justas, pues tenemos ya muchas cosas en marcha que hay que mantener y mejorar como la revista Ahora, nuestra presencia en internet, los campamentos Cruz de Borgoña, las actividades locales y regionales, boletines, notas de prensa, actividades de formación y divulgación, etc. A finales de septiembre vamos a celebrar el 175 aniversario del Carlismo con unos cursos de verano en Toledo. Después prepararemos también nuestra presencia en las elecciones europeas, naturalmente. Entre tanto estaremos muy atentos a la situación política general, en especial seguiremos trabajando para convencer a los votantes del mal menor para que rompan definitivamente con el PP y busquen un voto coherente.
Convéncenos de porqué afiliarnos a la Comunión.

J.G.: Porque hay que ir a la raíz de los problemas. El problema de España, el meollo de la crisis de identidad que sufrimos los españoles desde hace dos siglos no es la crisis económica, ni siquiera el terrorismo, ni el aborto, aunque todos estos sean asuntos muy graves. El enemigo de España, como de toda la Cristiandad, es el liberalismo, origen de todas las modernas ideologías, y en eso los expertos somos nosotros. Y no es que sea por méritos propios... pero lo somos.

PUBLICADO EN LA TRIBUNA DE ESPAÑA