3 jul 2024
Lo del velo
Un mes después de las elecciones europeas
Se va a cumplir casi un mes de las elecciones europeas y parece que fue un siglo. Esto es porque estamos acostumbrados a ver los procesos electorales como lo que son en realidad, una máquina, una tramoya, un rodillo.
Es verdad que la mitad de los electores españoles no fueron a votar. Algunos lo habrán hecho por desengaño consciente. Otros por simple dejadez. Y otros tantos sí que fueron, y hemos llegado a un punto en que la gente ha hecho callo, o ha asumido que la corrupción y el derroche de la casta es algo normal e inevitable. Porque los casos de corrupción ya no restan votos. A nadie.
La masa votante vota por colores y no parece que se cuestione mucho más. A los que votan rojo les da igual la famosa deriva sanchista; a los que votan azul les importa un bledo que les digan a la cara que son coalición con los rojos en Europa; a los que votan verde les da lo mismo meter en sus listas a progres ex-rojos como Girauta y compañía, o ese extraño sionismo radical a lo Milei.
Los partidos del sistema son lo que son. No dan más de sí.
¿Y fuera del sistema? La irrupción de Alvise es una anécdota porque desgraciadamente no profundiza. Su tono desenfadado, directo y bruto supone un desahogo para muchos. Es como una válvula de escape que sirve para bajar la presión. Es verdad que representa el hartazgo de los que quieren menos corrupción, mas patriotismo, más libertad y más seguridad. Pero el hecho de que Alvise aludiera en su discurso de la noche electoral al Chiquilicuatre en su discurso dice mucho sobre su programa.Ultraderecha homosexualista
¿De los que pensamos que la homosexualidad es un desorden y el aberrosexualismo político una ideología corrosiva?
Si lo que quieren es que no haya palizas a los afeminados que denuncien cualquier clase de paliza callejera y punto. Que hagan como hacen con lo de la "violencia intrafamiliar" con la que se pide simplemente respeto para todos sin rollos feministas. ¿No?
Con este tipo de campañas Vox se hace un poquito el progre para que le perdonen la vida y dejen de llamarles fachas. Tal vez ganen algunos votos peperos.
Que les vaya bien, pero que no nos hablen de regeneración moral, de tradiciones o de reconquista. La resurrección de la España tradicional no vendrá de recortes en la verdad sino de su defensa radical, con caridad hacia todas las personas, y con intransigencia en los principios.
Y digo "presunta homofobia" a propósito porque la relación del islamismo con las aberraciones sexuales daría para hablar largo y tendido. El hecho de que las ultimas versiones rigoristas del islam -como las icónicas grúas de Teheran- sean represoras del homosexualismo no nos puede hacer olvidar que en otras escuelas, momentos y lugares los mismos musulmanes han tolerado y promovido todo tipo de vicios y aberraciones. El niño mártir San Pelayo es un buen testigo de ello. Porque fue asesinado por no consentir en ser sodomizado por Abderraman III y sus muchachos. En la refinada Córdoba del siglo X llegó a existir un barrio casi exclusivo para afeminados.
En fin, volviendo a esos gestos "gay friendly" de la derecha más derechosa: hay que condenar cualquier ataque gratuito a cualquier persona, claro que sí, pero ¿por qué entrar en ese juego de decir que aquí en occidente el homosexualismo es parte de nuestra cultura y poco menos que una institución que haya que defender? No. Ese no es el camino. "Demasiado mariconeo" también aquí, me temo.
2 jul 2024
Una crítica un poco bruta a la monarquía
"Esta repugnante monarquía que padecemos devastó el siglo XIX español. El indeseable de Fernando VII nos costó..., ¡bueno!, la p*** de su hija, la isabelona, nos costo... , el oligofrénico meapilas de su tito, el Carlos María Isidro, nos costó tres guerras carlistas. ¡España desangrándose por estos p**** borbones!"
¡Uf!
Lo de Euskalerria
29 jun 2024
Lo de Rubén Gisbert
Coincido bastante con Gisbert y su escuela cuando piden algo de oxígeno y una libertad razonable, cuando denuncian la corrupción en general y la partitocracia que es la corrupción y la tiranía perfecta institucionalizadas.
Pero como tantos otros Gisbert se queda corto en su análisis porque no logra escapar de las categorías que estableció hace 200 años la revolución liberal. Si no nos liberamos de las ideologías de la modernidad seguiremos dando palos de ciego.
Ahora Gisbert quiere transformar su asociación Junta Democrática de España en un partido político. Montar un partido no parece de entrada la mejor solución para acabar con la partitocracia, a no ser que como hacemos los carlistas se limite a pasar por la ventanilla por imperativo legal para poder funcionar como asociación política. Veremos. España es un país de guerrilleros. Guisbert, como el mismo Alvise o como todos esos youtubers inquietos y preocupados por la ruina de nuestra Patria podrían ayudar mucho, cada uno a su estilo, si en vez de darse codazos unos a otros se dedicaran a conocer y promover la verdad de la España tradicional, esa España -esa Hispanidad- que era libre antes del liberalismo, social antes del socialismo, comunal antes del comunismo, patriota antes del nacionalismo, respetuosa con la mujer antes del feminismo y ecológica antes del ecologismo.
La verdad es lo que dice la tele
"En el nuevo estudio liderado por Veolia, se exponen las inquietudes de la ciudadanía respecto a la crisis medioambiental y la aceptación de las soluciones para abordarlo".
Pero lo más interesante es cómo empieza la noticia:
“Es fácil darse cuenta cuando lees el periódico, enciendes la radio o pones la televisión que el clima está cambiando en todos los rincones del planeta."
O sea, que si no sigues los medios oficiales no te enteras.
Ese es el problema.
Es de locos. Si hay algo para lo que no necesitamos la tele es para saber qué tiempo hace.
13 jun 2024
Don Felipe firmó ¿Qué se esperaban? (Actualizado, con vídeo de tertulia con Patricio Lons y Javier Barraycoa)
Se nos acumulan los motivos. Al principio, cuando irrumpieron las ideologías de la modernidad entre nosotros, teníamos muchos medios y algunas buenas razones. Aunque no tantas como ahora. Ahora que nos sobran motivos para salir a quemar todos los palacios de todos los tiranos... nos faltan medios. Este es el drama de la contrarrevolución. Dios proveerá.
Sobre Milei, la justicia social, la desvinculación, el liberalismo y las relaciones de mierda
La verdadera justicia social es el ideal al que debe aspirar cualquier sistema político. La defensa de los derechos comunitarios, la limitación de los abusos y del egoísmo, la defensa de los más débiles no tienen nada que ver con los vómitos de Marx. Lo aberrante son las ideologías, tanto las marxistas como las liberales, no la justicia social, que se basa en el derecho natural y en la búsqueda del bien común.
Y hablando de ideologías... el último número de la revista La Antorcha es una maravilla. ¡Qué importante es centrarse en este enfoque de los vínculos! En sus páginas se habla de desvinculación, de ideologías, de relativismo, de individualismo... Se analizan perfectamente las consecuencias que sufre una sociedad enferma en su raíz. Es una pena que no se llega a rematar la jugada explicando que esa famosa desvinculación no es otra cosa sino el efecto lógico del liberalismo.
Cuando los carlistas nos alzamos contra la revolución liberal lo hicimos en defensa de los vínculos. Y de la libertad. Porque a ver si nos enteramos: el liberalismo no vino para hacernos libres sino para convertir a la libertad en una diosa intocable. Los cristianos en cambio -y de forma especialmente lúcida los católicos españoles- siempre entendimos que la libertad es un medio, y que está para ser usada, y que se ejerce cada vez que nos comprometemos, cuando vivimos en comunidad o cuando pronunciamos unos votos.
¿Viva la libertad carajo? Pues vale, pero si quieres ser libre usa la libertad, asume tu propia tradición, refuerza tus vínculos y lucha por ellos frente a los individuos masificables del "non serviam".
Y termino con otra evidencia. Ciertas publicaciones del sistema están explicando a lo bruto la inmoralidad reinante en España, la crisis del matrimonio y la familia, diciendo cosas como que "La relación de "pareja abierta" se abre camino entre zetas y millennials". "Relaciones liberales" lo llaman. Y está muy bien que usen esos términos porque así al fin entenderán algunos que el liberalismo era esto: relaciones de mierda.
El tipo de relación que puede establecerse en el marco del liberalismo, que proclama la desvinculación y la autodeterminación absoluta del individuo, no puede ser mas que una relación puramente utilitarista, cosificante, superficial. Cicerón enseñaba que no es posible la amistad entre los inmorales. De forma análoga ninguna relación puede fructificar allí donde se ha impuesto la peste liberal. La única que se cuida es la que une al individuo con el poder. Ello nos permitirá tener una vida libertina... bajo la supervisión estricta del Gran Hermano.
26 abr 2024
Lo de Alvise
Atentos a esto de Alvise, que está intentando presentarse a las elecciones europeas con una candidatura independiente llamada "Se acabó la fiesta". Llevo tiempo diciendo que en tiempos revueltos es cuando surgen las guerrillas, los justicieros de buena intención y también, al mismo tiempo, los grupos de disidencia controlada, los señuelos y las falsas banderas. A veces es difícil distinguir unos y otros. En cualquier caso no es sano ni ilusionarse ingenuamente por todo, ni descartar cínicamente todo. Observar y analizar. El tiempo siempre pone a cada uno en su lugar.
Los que aún no se han desengañado con su partido, o los que han creado otro con la intención de hacer lo mismo pretendiendo un resultado distinto, claman contra la irrupción de guerrilleros como Luis Pérez. Porque les resulta una figura incómoda. Porque los esquemas de la partitocracia parecían la única política posible. Y porque además les pone en evidencia.
Alvise tiene a su favor una baza importante y es, paradójicamente, su personalismo. Su proyecto es muy personal y eso lo hace limitado pero eficaz. El día en que Alvise monte un partido al uso perderá todas sus posibilidades. Le pasó lo mismo a Pablo Iglesias II. No olvidemos que el primer logo de Podemos era la cara del coletas, luego se convirtió en un P.C. de manual y entre purgas y sectarismos acabó en la irrelevancia. Antes que Alvise hubo otros experimentos similares como los de Ruiz-Mateos o Jesús Gil. La diferencia es que Luis Pérez, hasta que se demuestre lo contrario, no encabeza ni una revancha personal ni unos intereses empresariales concretos. Eso lo hace más interesante. Mas que un empresario cabreado Alvise es la moda de los youtubers llevada a la política. ¿Y qué hay detrás de un youtuber? Generalmente muy poca cosa, por eso, como los antiguos guerrilleros resulta difícil de controlar. Porque para alguien acostumbrado a la artillería pesada es más sencillo abatir rinocerontes que mosquitos.
No conozco personalmente a Luis Pérez, no sé realmente si es auténtico o si le financia alguien a cambio de agendas ocultas. Lo que sé es que en estos momentos de descomposición general del sistema Alvise está diciendo con vigor unas cuantas verdades básicas en defensa de la libertad y de la identidad española. Y eso se agradece. ¿Que le falta fondo doctrinal? Por supuesto. ¿Que se arrima demasiado a otros francotiradores de ideología liberal? Eso es lo quizás lo peor. Pero aun así ojalá hubiera unos cuantos Alvises, guerrilleros patriotas en lucha contra un sistema que ha convertido a España en una maldita colonia. Seguiremos atentos. Lo dicho, ni emocionarse ingenuamente, ni recelar de todo como un cenizo. La vida es lucha, respetemos a los que así la viven.
22 abr 2024
Algo sobre economía: diez principios básicos
1. La propiedad privada es un bien, pero no es un bien absoluto sino que ha de estar supeditado al bien común. Eso de "lo quemé porque era mío" es inaceptable.
3. La propiedad privada es un derecho personal, pero también de los cuerpos sociales naturales. Familias, municipios, asociaciones, universidades, fundaciones, cooperativas, instituciones religiosas, sociedades o asociaciones varias... necesitan disponer de un patrimonio para actuar con libertad.
4. La propiedad ha de fluir de unas generaciones a otras dentro de las familias y dentro de cada uno de los cuerpos sociales naturales. Saber que somos un eslabón en la cadena nos hace humildes a la vez que responsables. Herederos y libres a la vez.
Creo que no hace falta decir mucho más. Agradecería sin embargo comentarios constructivos si alguien opina que me he dejado algo importante en el tintero.
21 abr 2024
Si el poder fuera servir...
Me preguntan a ver cómo entendemos los carlistas, dentro de nuestra concepción foral de la política, el problema del reparto regional de competencias en educación, o en sanidad, o en materia de orden público. Va todo en una misma pregunta, mezclando asuntos que aparentemente no tienen mucho que ver como son las políticas sanitarias, las educativas y las policiales. En realidad sí tiene sentido porque todo ello son servicios por los que debe velar la autoridad. Servicio, esa es la palabra.
La burocracia y los enchufes
Nunca han existido tanta burocracia, tantas normas o tantos controles protocolarios en la Administración. Y sin embargo nunca, como ahora, han sido tan necesarios los enchufes y el conocer a alguien para saltarse una lista de espera médica, resolver un problema judicial o agilizar cualquier trámite administrativo. La democracia era esto. Todos iguales pero unos más iguales que otros.
Pero no se crean que denuncio esto porque esté a favor de "perfeccionar" -o sea, de deshumanizar aún más- el sistema o porque me molesten los enchufes. Al revés, estoy convencido de que las cosas funcionarían mejor con menos burocracia, menos controles, menos robots parlantes y más humanidad. ¿Y con más enchufismo y amiguismo? Pues sí, también con eso, dentro de un orden. ¿Cuántas veces han ido a resolver una tontería y el funcionario o empleado de turno les ha dicho eso de "lo siento, pero el sistema no me deja"? Las normas están bien como pauta general pero incluso el sistema más perfecto hace sufrir a infinidad de personas en infinidad de ocasiones porque no es capaz de detectar y solucionar los pequeños problemas con la agilidad que caracteriza a una persona empática. El hecho de facilitar las cosas a alguien por el hecho de conocerle es lo más humano del mundo y debería ser lo más normal. Naturalmente que habrá que evitar los abusos, pero también habrá que tener en cuenta que sin esa válvula de escape de los enchufismos esto ya habría reventado por alguna parte.
He dicho "dentro de un orden", porque las recomendaciones interesadas, los sobornos, los tráficos de influencias o las mordidas son precisamente los males que sirven de justificación a los puritanos de la norma, a los que dicen que para evitar esa corrupción la única solución posible es establecer unas normas inhumanas. No. Porque esas normas dificultan la vida a los inocentes de tal forma que es peor el remedio que la enfermedad. Si hay abusos persíganse, pero no a costa de fastidiar a la mayor parte de la gente. Hay un ladrón asaltando viviendas. Lo lógico sería que la autoridad persiguiera a ese ladrón. Pero no, la mentalidad burocrática no se centra en eso, prefiere obligar bajo multa a todo el mundo a poner cerrojos o decretar un toque de queda en vez de centrar sus esfuerzos en detener al criminal.
Si queremos un mundo mas amable, más humano, más nos valdría anteponer cosas tan humanas como la amistad por encima del cumplimiento de la norma. En definitiva, dar l sistema un enfoque más empático de forma que si alguien se salta la cola todo el mundo entienda que es porque se trata de una excepción, o de una emergencia, y no de un caradura. Porque ¿Qué es más difícil? ¿Tener muchos amigos o cumplir todas las normas? No hablo de eliminar la norma. Hablo de anteponer la humanidad. Como cuando en la circulación rodada prevalece lo que diga el guardia por encima de la señalética.
En definitiva, que cuando las leyes se hacen para el hombre, con sentido común y proporcionadas, no se hace tan necesario el auxilio extraoficial. Pero cuando, como ahora, se exagera el cumplimiento de forma farisaica, la única manera de no convertirse en robot, esclavo de la ley, es recurrir a la ayuda de amigos y conocidos. Moraleja, tengan amigos porque eso es lo que abre puertas, y si está en su mano favorecer a alguien -dentro de un orden- háganlo, porque el mayor placer del mundo es ese: servir.
6 abr 2024
No quieren la reconciliación
Las ideologías inmanentistas que sustentan el progresismo triunfante no creen en el perdón o la reconciliación. Para ellos la reparación es revancha, y la memoria es simple reescritura de la historia. Neologismos como memorialismo, resignificación o negacionismo ocultan su incapacidad para trascender, para perdonar y para convivir. Por eso no van a parar. Por eso piden la demolición del Monumento de Pamplona o dinamita para la Cruz más grande del mundo.
No se contentan con reivindicar la memoria de la España roja, no les basta con publicar libros o levantar memoriales a sus muertos. Eso sería -es- entendible y hasta respetable. El problema es que necesitan destruir la memoria, los monumentos y los recuerdos de los demás, necesitan imponer su visión sectaria de las cosas, necesitan azuzar el victimismo en todos los ámbitos. Es absurdo negociar con ellos porque carecen de empatía y buena voluntad. Siempre he creído que debemos intentar un acercamiento entre los extremos, siempre trabajar por la paz. Pero seamos realistas. O se les hace entender que hay que respetar o esto acabará muy mal.
En cuanto al caso de Navarra es preciso recordar que la guerra del 36-39 afectó a toda España. Es tramposo presentar el caso de Navarra como si fuera una isla criminal. Es injusto catalogar a todos los combatientes de un lado como "cuneteros", lo mismo que sería inaceptable llamar "violamonjas" a los del otro. Seamos sinceros, ¿qué habría pasado en Navarra si llegan a ganar los rojos? ¿Qué pasó con los carlistas o los católicos en general en Cataluña y Valencia? Dejen la historia a los historiadores, denuncien los crímenes verdaderos y documéntenlos. Yo estaré con ustedes a la hora de condenarlos. Pero no cometan la injusticia de insultar a toda una generación que -mal que les pese- se alzó con libertad y valentía para servir a sus ideales con nobleza.
Por otra parte, si alguno pensaba que exhumando los huesos ilustres que reposaban tanto en Cuelgamuros como en el Monumento de Navarra se iba a apaciguar el talibanismo rojo verá que estaba muy equivocado. No buscan la reconciliación sino la pura revancha. No justicia sino venganza. Los huesos eran un peldaño necesario en sus planes. Los huesos solo reciben respeto cuando se cree en algo trascendente. Si no crees en nada la sobreactuación por las fosas o la recuperación de restos es pura hipocresía, una pose que se adopta para humillar al adversario.
Lo peor es que esto se veía venir. Que si hemos llegado a este punto es gracias a la estrategia malminorista que infecta desde hace décadas a los dirigentes políticos y sociales del conservadurismo más o menos católico. Cada retroceso, cada cesión, nos la han vendido como la solución definitiva al conflicto. Tienen tanto miedo que no se dan cuenta, o sí, de que ceder al chantaje mafioso de quienes no creen en nada es preparar la próxima humillación. Es ya muy tarde. Se ha perdido mucho. Pero no se ha perdido todo si un número suficiente de españoles se organiza, resiste con paciencia, documenta los hechos y se conjura en no ceder nunca más, ni un paso que vaya en detrimento de la verdad o de la honra de nuestros muertos. Porque aquí resulta que todo el mundo tiene sus muertos. La diferencia es que nosotros honramos cuerpo y alma. Ellos sólo huesos.
14 mar 2024
¿Un sistema perfecto?
Cuando los carlistas afirmamos que "el sistema es el problema" no lo decimos como un mantra partidista del que quiere vender su propio sistema alternativo. Como criticando el vigente y soñando en otro perfecto. No pensamos que ningún otro sistema vaya a hacer posible un mundo sin pecado. No creemos, como los fascistas, o como cualquiera de los ideólogos totalitarios roussonianos que un estado perfecto sea posible.
12 mar 2024
Estar en el debate. Salgamos de la trampa malminorista
Varios medios de comunicación, o sea, los que mandan, están estos días poniendo el foco en una serie de casos de cambios de sexo que señalan como fraudulentos. Se trata por lo general de militares o funcionarios que se habrían cambiado el DNI de hombre a mujer sin modificar ni su apariencia ni su nombre. Porque les dijeron que lo importante era el sentimiento, no la biología. Y porque hecha la ley, hecha la trampa.
El tema es tan chusco que pedimos una de palomitas para disfrutar del espectáculo. Un enfrentamiento entre progres nunca defrauda. Tiene su gracia ver como las ideólogas neopuritanas son golpeadas con sus mismos argumentos desquiciados por boca unos transexuales que ya no necesitan hormonas. Parece cosa de justicia poética cuando el hombre barbuda, que antaño habría sido un fenómeno de circo, es capaz ahora de ganar carreras ciclistas o hasta concursos de belleza a mujeres de las de antes. Y no digamos cuando el sargento Manolo accede a la custodia compartida de sus hijos porque ahora resulta que es madre (no gestante) porque lo dice un papel.
El problema es que mientras perdemos el tiempo discutiendo sobre cosas tan grotescas como a ver quién tiene derecho a entrar en los vestuarios, están dando por hecho que existiría una transexualidad verdadera, la de aquellas personas que se amputan las mamas o el miembro viril y se atiborran de hormonas por prescripción médica, y una transexualidad falsa, la de aquellas otras que reivindican el puro sentimiento. El problema es que nos dejan fuera del debate a quienes creemos ingenuamente en la biología sexuada de los mamíferos de toda la vida.
Y así todo.
Dicen unas que abortan porque con su cuerpo hacen lo que quieren. Y se pelean con otros que alquilan madres baratas porque dicen que el hijo que pasa por ese vientre no tiene nada que ver con la dueña del útero. El problema es que nos dejan fuera del debate a los que creemos en la dignidad del embrión humano.
Quieren unos gobernarse por los fondos de inversión que viene a ser la versión actualizada de las logias y dicen otros que no, que mucho mejor la sharia del profeta. El problema se que nos dejan fuera del debate a los que sabemos que pisamos el suelo sagrado y libre de países cristianos.
Dicen unos que ya está tardando la república, y dicen otros que qué elegante es este mudo rey constitucional. El problema es que nos dejan fuera del debate a los que creemos en la monarquía de verdad.
Dicen unos que la izquierda y el progreso. Otros que la derecha y virgencita que me quede como estaba antes de ZP. El problema es que nos dejan fuera del debate a los que opinamos que el sistema de partidos es la peste.
Entremos en el debate. Rompamos este círculo vicioso. Basta de palomitas. Y si sólamente hay dos sillas llevemos una tercera para enfrentarla a las otras dos. Salgamos de la trampa malminorista.
7 mar 2024
Lo de Navalny
El euskera no salva
Burrocracia asfixiante
Hablen, por ejemplo, con maestros y docentes. Cada vez es más evidente que no soportan la presión burocrática y ese control compulsivo que no les deja hacer su trabajo en condiciones. ¡Dejen a los maestros en paz! Ellos son los primeros interesados en tener a los alumnos tranquilos, contentos y aprendiendo. Sus depresiones no son culpa del alumnado sino porque viendo unos niños y jóvenes que les necesitan se encuentran perdiendo el tiempo con informes, estadísticas, cursillos absurdos y redundantes, cumplimiento de protocolos obsesivos... Ellos sólo quieren estar con sus alumnos, conocerles bien para enseñarles mejor.
Y así todo. Nadie se libra de esta Administración pegajosa y obsesiva. Cuando se implantó la administración digital nos dijeron que ganaríamos tiempo, y que se ahorraría papel. Mentira. Por cada impreso de los de antes ahora hay cuatro que rellenar. Dos te los tienes que imprimir tú. Otros dos los cumplimentan en la oficina por si acaso. Y todo, además, multiplicado en todos los ordenadores... y en la nube.
¿Haremos algo para detener esta deriva enloquecedora del papeleo inútil? El tiempo que perdemos rellenando formularios es tiempo que quitamos a hacer nuestro trabajo, a atender a clientes, pacientes o alumnos. ¿Que cómo aumentar la productividad? Muchos lo tenemos cada vez más claro. Pero los chupatintas del gobierno no se enteran. No se a qué estamos esperando.
6 mar 2024
De cómo el socialismo y el liberalismo son, ambos, enfermedades del alma
Circula por ahí un discurso de Santiago Abascal ensalzando al presidente argentino Javier Milei, maldiciendo de la ideología socialista -enfermedad del alma, llama al parecer Milei al socialismo- y ensalzando de paso las virtudes de la ideología liberal. Pero resulta que el liberalismo también es otra enfermedad del alma, una enfermedad previa y maligna de la cual el socialismo no es mas que su metástasis.
El liberalismo es la enfermedad del alma que provoca, como una de sus secuelas más graves, esa otra enfermedad llamada socialismo. Porque al exagerar y bendecir allá donde triunfa la libertad individualista, y al institucionalizar el egoísmo, lo que hace es provocar una fractura social insostenible.
Los detractores asustadizos de la tiranía socialista suelen olvidar que quien empezó a traer -todo a la vez- hambre sistemática, guerra de masas, colonialismo explotador, narcotráfico, neoesclavitud racista, lucha entre sexos y odio entre generaciones, explotación infantil, esterilidad y aborto, trivialización del matrimonio y de la familia, destrucción del patrimonio, robo a través de un estado totalitario y confiscador ha sido el liberalismo. El mismo liberalismo que se impuso en todo Occidente mediante las artimañas conspiratorias de la masonería; mediante revoluciones sangrientas que hicieron del asesinato del adversario una virtud pública; mediante genocidios como el de la Vendee; mediante expolios y destrucciones del patrimonio como los que trajeron las guerras napoleónicas o las desamortizaciones; mediante guerras nacionalistas absurdas; mediante la persecución a la Iglesia; mediante legislaciones que debilitaban o socavaban la vida espiritual de los pueblos y la unidad familiar; mediante el cierre de instituciones benéficas como hospitales para pobres, gremios, cofradías, pósitos, alhóndigas, montes de piedad... La lista de los síntomas y destrozos que ha causado la ideología del "non serviam" liberal es interminable.
Es absurdo enfrentarse a las destrucciones del socialismo arrojando al fuego de sus totalitarismos la gasolina liberal que es la que inició todo el incendio revolucionario. Predicar el liberalismo como salida contra el comunismo es como defender la piratería para acabar con los males de la humanidad. Hasta que no salgamos de ese círculo vicioso, hasta que no veamos que el mal no está en la última ideología sino en todas las ideologías, no empezaremos a sanar las heridas del cuerpo social y no volveremos a encauzar las cosas de la política. Un cauce propicio que no podría ser para nosotros otro sino el de aquella vieja e imperfecta Cristiandad-Hispanidad caminante que nunca debimos abandonar.