21 nov. 2009

Discurso en el Cerro de los Angeles 2009

CERRO DE LOS ANGELES
SABADO 21 DE NOVIEMBRE DE 2009

(Notas-resumen del discurso pronunciado en el Acto Nacional de la CTC)


Os quiero decir tres cosas:

AMOR
Primera: que tenemos que querer más a la gente. Que el patriotismo se demuestra queriendo a la gente. Que la política es una forma de caridad. Que el único sentido que tiene la acción política y concretamente la acción de la Comunión es buscar el bien de nuestra familia de familias que es España y los españoles. Ante los problemas que nos abruman y los demasiados frentes de batalla a los que no podemos abarcar podemos tener dos actitudes. O nos desesperamos dejándonos llevar por la soberbia como si todo dependiera de nosotros, con malas caras, haciendo las cosas a desgana, siempre negativos, protestando de todo... o ponemos las cosas en manos de Dios y trabajamos con entusiasmo sabiendo que el triunfo de la Causa no depende de nuestras pobres fuerzas. Y siendo muy conscientes de que no somos especiales ni más guapos ni mejores por el hecho de haber recibido una herencia preciosa.

SERVICIO
Segunda: que tenemos que reirnos más de nosotros mismos. Que no nos tomemos demasiado en serio. Que no tengamos miedo a equivocarnos o a hacer el ridículo. Que los principios son sagrados pero que nosotros no somos sacerdotes de la política, ni pastores, a lo máximo perros pastores. El carlismo es un instrumento que está para ser usado, y gastado, y manchado. El carlismo no es una teoría ni una pura doctrina. Es un medio para la acción política y como tal está rodeado de riesgos. Rebajemos el concepto que tenemos de nosotros mismos sin que eso quite ni un ápice a las glorias de nuestros mayores.

VALOR
Tercera: que tenemos que ser más ambiciosos. Que tenemos que ponernos metas y objetivos realistas. Que un objetivo realista es, por ejemplo, pasar del millar de afiliados a varios millares. Que no podemos soñar con el poder o crear un partido que sea alternativa de gobierno. Pero que sin embargo si podemos y debemos aspirar a que la Comunión sea una organización fuertemente institucionalizada, con unos medios económicos suficientes, con una base social de varias decenas de miles de personas, con varias personas liberadas, con unos medios de comunicación ágiles, con una estructura que permanezca en funcionamiento aunque uno se eche novia o a otro le atropelle un coche.  

AMOR, SERVICIO Y VALOR. Son palabras grandilocuentes que sin embargo podemos y debemos llevar a la arena política. Porque si nosotros no lo hacemos nadie lo hará.